Segunda División
El Córdoba CF vive el peor momento defensivo de la 'era Ania'
La dolorosa goleada sufrida por el Córdoba Club de Fútbol este lunes ante el FC Andorra ha destapado la caja de los truenos en la ribera del Guadalquivir. Lejos de ser un simple tropiezo, el descalabro confirma una tendencia altamente preocupante en la solidez del equipo y de una zaga que, hasta la semana pasada, parecía haberse reivindicado pese a las bajas de Rubén Alves y Fomeyem. El cuadro califa atraviesa ahora, tras solo ocho días y con los números en la mano, su peor crisis defensiva desde que Iván Ania asumió las riendas del banquillo. Un momento crítico que ha dinamitado la inercia positiva del bloque y que obliga a una profunda reflexión antes de que los puestos nobles de la clasificación se alejen de manera irreversible.
Y es que esta sangría no es cosa de un solo día ni tan siquiera cosa de esta semana, que no ha hecho más que confirmar un hecho que se ha venido cuajando desde hace algunas semanas: los blanquiverdes suman ocho jornadas consecutivas encajando al menos un tanto. Para encontrar la última vez que Iker Álvarez logró dejar la portería a cero, hay que remontarse al pasado 3 de enero de 2026, en la solvente victoria por 2-0 frente al Burgos CF. Desde aquel día, la retaguardia ha sido vulnerada de forma ininterrumpida por el Huesca (1-2), el Málaga (0-1), Las Palmas (1-2), el Valladolid (3-1), el Leganés (2-1), el Almería (2-1), el Ceuta (3-2) y, finalmente, el Andorra (1-4).
Si hay una cosa que Iván Ania ha repetido desde su llegada al banquillo, además de que en Segunda División, las áreas mandan; es que este equipo debe de crecer desde la portería a cero. Si encajas tres tantos en apenas media hora en tu feudo, es complicado acabar ganando el partido. Por ahora, esta es la peor racha defensiva continuada de la etapa del asturiano en el banquillo cordobesista. Hasta la fecha, el tope negativo del preparador asturiano estaba fijado en seis encuentros seguidos recibiendo gol, una dinámica que el equipo llegó a sufrir en varias ocasiones (como en octubre de 2024 o en el bache invernal entre diciembre de 2024 y enero de 2025). Sin embargo, la barrera de los ocho choques evidencia una fragilidad estructural inédita.
Nueve goles en una semana negra
Más allá de la prolongada racha encajando, la cantidad de goles recibidos en los últimos siete días asusta. Los blanquiverdes han recogido el esférico del fondo de su red en nueve ocasiones en apenas tres compromisos, a razón de tres dianas por partido de media tras caer ante el Almería (2-1), el Ceuta (3-2) y el Andorra (1-4). Hay que viajar hasta el tramo final de la campaña pasada -entre las jornadas 39 y la 41-, con el equipo ya deshauciado y sin posibilidad de pelear por nada, para encontrar una fuga de agua idéntica bajo el mando de Ania, cuando el equipo cedió ante el Burgos (3-2), el Mirandés (1-2) y el Eibar (4-1).
Pero la herida escuece más si cabe, especialmente, por haberse producido al calor del hogar, con unas sensaciones nefastas y ante un equipo que llegaba peleando por el descenso. Según los datos aportados por el perfil especializado @StatsSegunda, el Córdoba CF no recibía cuatro goles jugando como local en la división de plata desde la jornada 34 de la temporada 2018-19, la del descenso a Segunda División B, en un durísimo 0-4 frente al Lugo. El hundimiento inicial ante el cuadro del Principado también desenterró fantasmas de hace dos décadas: el equipo no encajaba tres dianas en los primeros 30 minutos de un partido en El Arcángel desde la jornada 41 del curso 2004-05 contra el Valladolid (3-4).
El peor rival posible en el horizonte
Para agravar la situación, el calendario no da tregua ni permite tiempo para lamerse las heridas. El próximo domingo llega el turno de visitar al peor enemigo posible en el peor feudo posible -el Córdoba CF solo ha ganado en una ocasión allí- para intentar blindar una portería: el Racing de Santander. El líder de la categoría llega no solo con la vitola de favorito indiscutible, sino con el cartel de equipo más anotador del campeonato gracias a sus 56 dianas, superando las 53 que ostenta el Almería, el segundo en este ranking ofensivo.
Un reto mayúsculo para una defensa que atraviesa su momento de mayor debilidad y vulnerabilidad, y en la que se esperan cambios de cara al duelo, con la posible entrada de perfiles como Rubén Alves, Trilli o, de nuevo, Diego Bri. Iván Ania tiene apenas un puñado de entrenamientos para recomponer anímicamente a sus zagueros, ajustar las marcas y recuperar la intensidad perdida si no quiere que su Córdoba CF vuelva a ceder ante la artillería más pesada de la liga.
0