Alquilar un piso en Córdoba: cuando hay muchos más demandantes que viviendas disponibles

Viviendas en alquiler en Córdoba | ÁLEX GALLEGOS

Antonia (nombre ficticia) encontró trabajo en Córdoba en octubre. Semanas antes ya sabía que tenía que dejar su vida en Madrid. Su anterior empleo y también su vivienda. Cordobesa y con familia en la ciudad, decidió irse a vivir a un piso de alquiler. Tiene un trabajo estable, bien remunerado, no tiene mascota ni es fumadora. A pesar de empezar a buscar un piso de alquiler tres semanas antes de llegar a la ciudad no lo ha encontrado hasta mucho después, tras visitar hasta ocho inmuebles donde poco menos que ha tenido que esprintar para ser la primera de la lista y pasar un casting en la mayoría de los casos casi más exigente que unas oposiciones.

Alquilar un piso en Córdoba no es nada fácil, tal y como destacan a este periódico varias fuentes del sector inmobiliario cordobés. ¿La causa? Que hay muchos más demandantes que viviendas disponibles. Y que todo se complica. Patricia Vallejo, directora gerente de Colualis, una startup del mercado inmobiliario, asegura que “tenemos mucha demanda” pero “pocos inmuebles para alquilar”. “Los pisos que entran se alquilan rapidísimo”, explica la gestora de esta inmobiliaria, que ofrece un alquiler con un seguro gratuito ante impagos.

La Agencia Negociadora del Alquiler (ANA) ha puesto de relieve que en la actualidad por cada oferta de vivienda en alquiler que sale al mercado existe una demanda de ocho candidatos de media, según un estudio realizado por la compañía. Estos datos, según los expertos inmobiliarios consultados, son equiparables a lo que ocurre en la ciudad de Córdoba, donde el mercado del alquiler parece haber mutado.

“La gente que alquila su vivienda es muy desconfiada”, explica Patricia Vallejo. Ha calado el mensaje de que es muy difícil echar a un inquilino en caso de que haya problemas. “Y se lo piensan, claro”, detalla. Antonia, la chica que se ha venido de Madrid, explica que un día vio un piso en Ronda del Marrubial. Esa misma jornada los propietarios habían cerrado una cita con otras 12 personas. “Finalmente me avisaron que se lo alquilaban a una familia porque eran dos nóminas”, explica. “Muchos propietarios, de hecho, lo que buscan son funcionarios”, detalla. Es decir, un sueldo para toda la vida garantizado. Que el inquilino no tenga ningún problema para pagar la renta.

“Los pisos que tenemos se alquilan rapidísimo”, agrega Patricia Vallejo, que asegura que cada día hay decenas de personas “preguntando por inmuebles para alquilar”. Muchos, asegura, optan por el “alquiler con opción a compra”, como el camino más fácil para acceder rápidamente a una vivienda, algo que reconoce Antonia.

“La palabra que define estas semanas es frustración”, lamenta. Llegó a cerrar un acuerdo para alquilar un piso, pero al final el propietario se presentó con un contrato que subía en 50 euros el precio pactado y que además no iba a dar de alta. “Obviamente le dije que no”. Finalmente, encontró el piso a través de un conocido, que sabía de una persona dispuesta a alquilar. “Tuve suerte”, llega a reconocer, después de haberse enfrentado a un mercado muy complejo, donde se encontró con el caso de presuntos “particulares” que alquilaban una vivienda pero que a la hora de llegar a la firma definitiva “te encontrabas con que te pedían un mes extra como comisión”.

Según Fotocasa, que el número de propietarios que ofrecían algún inmueble en el mercado ha bajado durante el último año, pasando del 11% al 8%. “Se constata un desequilibrio en el mercado: la demanda es muy superior a la oferta particular”, explican desde esta compañía. Córdoba no es una excepción, y al desinterés de los propietarios se une la puja de la vivienda turística, que ha dejado prácticamente sin oferta para la renta a largo plazo al casco histórico de la ciudad.

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