El alcalde se fija como prioridad el plan estratégico hasta 2030 para “dejar de dar bandazos”

José María Bellido, presidiendo el Pleno del Ayuntamiento | ÁLEX GALLEGOS

El alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), asegura que entre las prioridades del gobierno local de PP y Cs pasados los cien primeros días de mandato se encuentra impulsar el plan estratégico de ciudad, que sea “una guía” a seguir hasta el año 2030 impulsada por el Consejo Social de la Ciudad, con el objetivo, entre otros, “de dejar de dar bandazos en función de los gobiernos”.

En una entrevista con Europa Press, el primer edil explica que quiere que dicho consejo “pilote” el plan, de ahí que su renovación “va a ser una realidad en las próximas semanas o meses”, asegura.

Paralelamente, según detalla, “se va a iniciar la contratación de una consultora para poner en marcha el plan estratégico”, porque, a su juicio, “Córdoba necesita una guía, que, más allá de gobiernos, sea un documento que toda la ciudad sienta como suyo”, motivo por el que centra “el esfuerzo de participación a través del Consejo Social de la Ciudad” y que el plan “sea estable en los próximos diez años”.

Para esta tarea, el alcalde confía en “el consenso” con el resto de fuerzas del Pleno, porque “es una labor importante y urgente”. Y es que, según justifica, el plan se plantea ahora “porque van más de 20 años sin un plan y esta ciudad debe dejar de dar bandazos en función de los colores de los partidos, los alcaldes y los gobiernos”.

De este modo, Bellido subraya que “la labor fundamental” que se pone como alcalde en estos cuatro años es este plan, “que seguramente no sea lo que tenga más brillo y genere más votos, pero es la más importante para que por fin todo lo que se habla desde hace tiempo se plasme en un documento, para pasar de las generalidades a objetivos concretos, con plazos, financiación y programas”, defiende.

Al respecto, admite que “no se va a redescubrir, ni inventar la ciudad”, pero aconseja que “se debe dejar de hablar con vaguedades de logística, de agroalimentaria, de sanidad y de cultura y cosas que luego no se plasman en una realidad de programa de ejecución y de acción”.

De hecho, “seguramente del 90% de lo que se plasme en el plan habrá ya una idea de lo que hay que hacer, pero se tiene que plasmar en un documento con plazos, programas y financiación, para que sirvan de guía de trabajo”, sostiene el regidor, quien apostilla que “luego quien llegue le dará sus matices, pero que sea de toda la ciudad”.

No en vano, a las ciudades que lo han hecho, como Málaga y Almería, “les va muy bien”, enfatiza el primer edil, quien dice que le gustaría que fuera “para diez años, hasta 2030, porque es un horizonte mínimo para acciones estratégicas de ciudad”.

“Lo más satisfactorio y lo difícil”

Entretanto, el alcalde comenta sobre los cien días de gobierno que “lo más satisfactorio, por la importancia simbólica”, ha sido “haber logrado poner en carga el espectáculo de luz y sonido para Navidad en la Calle Cruz Conde, que no ha sido fácil”, así como “poder apoyar al Córdoba CF Futsal, con una respuesta inmediata”, para el inicio de su temporada del ascenso a la categoría superior.

Por contra, reconoce que “lo más difícil” es la situación que tiene el equipo de gobierno en el Pleno, al “no estar en mayoría y eso dificulta muchas cuestiones, al no poder hacer el cien por cien de lo que se quiere y con la rapidez que se requiere, como las ordenanzas fiscales”. Por tanto, afirma que “eso dificulta la labor de gobierno e implica una tarea de negociación compleja”.

Precisamente, en relación con las ordenanzas, Bellido remarca que la propuesta del gobierno local es “una bajada masiva de impuestos, donde los propios funcionarios dicen que es la primera vez que se ve, con la bajada más importante de la historia de la democracia”.

En este caso, mantiene que quiere hacer dicha bajada “porque es buena para la ciudad, porque esto no va de cumplir compromisos o promesas, ni electoralismo, sino va de ser más competitivos en el territorio”, y, con ello, todos se vean “beneficiados” con distintas bajadas y “se pague menos”.

Al hilo, el regidor asegura que se dejan “el alma para lograr acuerdos y si no salen adelante será un fracaso colectivo”, pero advierte de que “quien se verá perjudicada será la ciudad en general, al no poder aplicar la mejora de la competitividad y a muchos cordobeses no les bajarán los impuestos”.

En definitiva, el primer edil garantiza que van a seguir “negociando hasta la extenuación para que salga adelante” el citado proyecto de ordenanzas fiscales, “porque es bueno para la ciudad”. Tras ello, los presupuestos serán “el siguiente documento a preparar” entre las prioridades.

Igualmente, avanza que empezarán a desarrollar cuestiones del programa que son “urgentes para la ciudad y pasado el verano ya se pueden ir haciendo”, algunas de ellas “de la mano de otras administraciones”, como “la climatización de los colegios y preparar el programa de ascensores con la Junta para instalarlos en las comunidades que no tienen”, según destaca el alcalde.

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