Sin acuerdo en Caballerizas, no hay espectáculo ecuestre

Patio principal de las Caballerizas Reales | MADERO CUBERO
El protocolo firmado entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa asegura que si finalmente no fructifica el acuerdo “quedaría sin efecto la autorización temporal para la cesión de uso a terceros”

Si hay una entidad a la que le urge que el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento lleguen a un acuerdo sobre la propiedad de Caballerizas Reales, esa es Córdoba Ecuestre. Según el protocolo general de intenciones firmado el pasado 5 de marzo entre el entonces alcalde José Antonio Nieto y el Director General de Infraestructuras del Ministerio de Defensa, Eduardo Zamarripa Martínez, sobre la propiedad de las Caballerizas Reales, el cuartel de la Trinidad y el edificio de la Farmacia Militar, si en el plazo de dos años (que expiraría en marzo de 2017) no se alcanzara un acuerdo entre las partes, el “espectáculo ecuestre”, que actualmente se desarrolla en el interior del primer monumento, tendría que cesar.

Según se establece en la segunda cláusula del protocolo de intenciones, “si transcurridos esos dos años no se hubiera producido la transmisión de la propiedad del inmueble al Ayuntamiento de Córdoba quedaría sin efecto la autorización temporal para la cesión de uso a terceros”. Estos terceros son Córdoba Ecuestre, que desde el año 2009 gestionan el edificio. El protocolo de intenciones establece que en ese caso sería el Ayuntamiento el que debería “asumir la gestión y uso del inmueble en las mismas condiciones en que se reguló su uso en el convenio del 16 de mayo de 2001”.

La resolución de este protocolo de intenciones es uno de los grandes quebraderos de cabeza del actual equipo de gobierno. El miércoles, el teniente de alcalde Pedro García admitía que la situación era compleja desde el punto de vista jurídico, pero que la intención del Ayuntamiento era la de negociar con el Ministerio de Defensa. Actualmente, Córdoba Ecuestre puede seguir “en precario” en las Caballerizas Reales. Aunque el protocolo de intenciones anuló el convenio anterior entre Defensa y el Ayuntamiento, se fijó en una cláusula que se podía desarrollar un espectáculo ecuestre mientras tanto. Pero el protocolo tiene fecha de caducidad: dos años de los que ya se han consumido seis meses.

El protocolo de intenciones, al que ha tenido acceso este periódico, establece una serie de compensaciones al Ministerio de Defensa por la compra de las Caballerizas Reales por parte del Ayuntamiento. Así, el Consistorio se comprometía a que los terrenos del antiguo Cuartel de la Trinidad tuvieran un “uso lucrativo”. “Es propósito de las partes que las plusvalías que como consecuencia de dicho uso lucrativo se generen se destinen al pago del precio de la propiedad denominada Caballerizas Reales y si estas no fueran suficientes se completarán mediante el pago en metálico”. Las Caballerizas Reales son un monumento y su valor, por tanto, desconocido.

El documento, firmado por el anterior equipo de gobierno, también establecía que la antigua Farmacia Militar pasaría a ser propiedad municipal y fijaba “bonificaciones” para los militares en el uso de “instalaciones deportivas municipales”. Así, el Ayuntamiento se comprometía a introducir en las ordenanzas municipales descuentos para el personal militar de la ciudad “en las cuotas fijadas para el uso de las instalaciones deportivas”. De momento, ninguno de los acuerdos anteriores se ha alcanzado y todo sigue en el limbo jurídico. Y el tiempo pasa.

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