¿Seré Vata, Pitta o Kapha?

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El otoño es la estación perfecta para explorar caminos nuevos y tomarse en serio ponerse en forma, la nutrición saludable o sonreír más y quejarnos menos. Precisamente, el Congreso del Bienestar Sabiduría y conocimiento acerca a Córdoba la cultura india, invitada en la edición de 2016, y con ella el saber milenario de la belleza y la salud conocidas por su nombre en sánscrito: ayurveda.

Hace más de 5.000 años que la cultura india desarrolló una rama de su medicina tradicional holística llamada ayurveda, basada en el equilibrio y el bienestar físico y anímico de cada persona. La belleza surge por tanto del interior. De manera que la vía ayurvédica resulta un camino saludable, al cuidar la piel -por ejemplo- desde la mejora de nutrición, la digestión y la eliminación de toxinas, el bienestar emocional y la práctica de disciplinas como el yoga o la meditación.

En este sentido, más vale reflexionar sobre si nuestra vida diaria está libre de estrés o aprisionada por falta de sueño y de tiempo para nosotros mismos, antes que adquirir la crema más avanzada del mercado para conseguir un lifting inmediato y un efecto buena cara.

Así, si queremos reiniciar nuestro mecanismo del bienestar, las posibilidades de la belleza y los cuidados ayurvédicos son una buena opción. Y lo es, entre otras, porque establece tres doshas o tipologías -Vata, Pitta y Kapha- que funcionan como guías para el autoconocimiento.

El trabajo de un o una terapeuta en belleza ayurvédica, o incluso un test on-line para quienes están interesados en descubrir su constitución o dosha, sirve para incardinarnos como Vata, Pitta o Kapha y a partir de ahí brindar a nuestro organismo, nuestra piel y cabello los cuidados, rutinas y complementos alimenticios ecológicos que necesita.

Actualmente, existen centros de belleza y terapias con especialistas en ayurveda en lugares de nuestro país accesibles y asequibles, si bien los tratamientos de ensueño en spa y resorts de lujo se ofrecen en India y otros enclaves como Bali. De cualquier forma, el acercamiento ayurvédico puede ser puntual o localizado en tratamientos de la piel y el cabello. Los centros AVEDA, por ejemplo, ofrecen unos cuidados de altura y fieles al espíritu de la terapia india sin necesidad de sumergirse en la onda de meditación, yoga y hábitos de nutrición y vida alejados de nuestra cultura mediterránea occidental.

Existen, sin embargo, firmas globales como Kama ayurveda y Maharishi que hacen las delicias de cualquier persona curiosa y con sensibilidad hacia este camino de equilibrio y bienestar. Jabones, cremas para el cutis y el cuerpo, champú, complementos nutricionales, aromaterapia, té… con certificación de su origen ecológico y la indicación de si son adecuados para una u otra de las tres constituciones: Vata, Pitta o Kapha.

Personalmente, no abandonaría la vía del sincretismo beauty que me acompaña desde hace años –con un poco de retinol por aquí, otro poco de ecológico por allá, algo de vintage y el gusto por probar novedades-, pero la opción ayurveda abre una perspectiva de belleza saludable de interés, ya sea con yoga, con mantra, con rap, con danza Bollywood o rumba catalana.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

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24 de septiembre de 2016 - 03:17 h