¿Serán más costosas las hipotecas a partir de ahora?

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Es la pregunta que muchos se están haciendo en estos días a raíz de los últimos acontecimientos sobre quién tiene que pagar el impuesto de Actos Jurídicos Documentados, por parte del Tribunal Supremo y del Gobierno.

Los bancos serán los que tengan que pagar este impuesto a las Comunidades Autonómicas, excepto en los casos en que la hipoteca la formalice el Estado, Administraciones Públicas, partidos políticos, fundaciones bancarias para su obra social, entidades sin ánimo de lucro, la cruz Roja, la ONCE o las iglesias.

Y todos nos estamos preguntando si este coste ,que además no van a poder deducirse los bancos, nos lo van a repercutir a la hora de solicitar nuestra nueva hipoteca.

Los mecanismos que tiene la banca para elevar el precio de las hipotecas son diversos, y más cuando nos hagan rellenar un documento de nuestro puño y letra en el que hagamos constar que hemos sido informados de todas las condiciones del préstamo hipotecario.

Lo primero que podríamos notar es la subida del tipo de interés en las hipotecas a tipo de interés fijo, y probablemente también en el diferencial en las hipotecas a interés variable.

Pero hay otros factores que tenemos que conocer a la hora de firmar una hipoteca que provocan que el precio sea más elevado.

El coste total de la hipoteca dependerá de:

El tipo de interés, que puede ser fijo en las hipotecas a tipo fijo durante todo el plazo que dura la hipoteca o durante unos años concretos, y tipo de interés variable en las hipotecas a interés variable.

Podría subir el tipo inicial del primer año, aunque sería memos "comercial" a la hora de decidir qué tipo de hipoteca nos decidimos a contratar.

El diferencial que se le suma al índice de referencia en las revisiones periódicas en las hipotecas a interés variable podría ser por donde nos repercutirían el coste de la tasa.

Aquí sí hay margen de maniobra, sólo basta con recordar los diferenciales que se aplicaban en la guerra hipotecaria por parte de los bancos en captar hipotecas en los años previos a la crisis, llegando incluso a poder contratar un Euribor + 0,25.

La comisión de apertura, que es un porcentaje que se aplica sobre el importe de la hipoteca solicitada al banco, comisión que se paga al contratar la hipoteca.

Y no debemos olvidar analizar detenidamente las comisiones referentes a la amortización total o parcial de la hipoteca, o comisión por riesgo de tipos de interés.

Estas comisiones suponen un elevado coste a la hora de intentar cambiar la hipoteca a otro banco, o de entregar una cantidad de dinero para amortizar hipoteca.

Para conseguir "buenas" condiciones el banco nos va a exigir una mayor vinculación, lo que no quiere decir que el coste total de la hipoteca con dicha vinculación deba ser mejor que sin la vinculación.

Y es que hay que analizar todo lo anteriormente expuesto para no lamentarnos en un futuro sobre las condiciones firmadas con el banco.

Antes de firmar una hipoteca –la inversión más importante de nuestra vida- debemos ser conscientes de lo que vamos a firmar, entender y comprender.

Va a ser de suma importancia comparar todas las condiciones del préstamo hipotecario en diferentes entidades antes de decidir con cuál nos quedamos.

Pero la competencia por captar nuevos clientes rentables a través de una hipoteca puede ocasionar que los bancos asuman este coste compensándolo con otros productos vinculados a la firma de la hipoteca, no olvidemos que los bancos necesitan tener clientes (incluso parece que van a asumir todos los gastos menos la tasación).

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Publicado el
14 de noviembre de 2018 - 12:33 h
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