Invulnerables
Donald Trump dijo allá por 2016 que “podría pegarle un tiro a alguien en mitad de la quinta avenida y que no perdería ni un voto”. En ese año pensé que eso era una completa majadería, hoy, pienso que seguramente sería verdad y que hay una élite, tanto de personas como de entidades, que son completamente invulnerables no solo al juicio político, sino también a la ley.
Vivimos en una democracia en la que su rey (emérito), de joven, le voló la tapa de los sesos a su hermano pequeño y poco después le hicieron rey. DE ahí para abajo, imaginaos: presidentes de gobierno, altos funcionarios, ministros… Hasta personajes públicos, poderosos y adorados que después de cometer una atrocidad te sueltan un “nadie te va a creer, soy el puto xyz”.
Pero lo que realmente me pregunto es qué te confiere esa invulnerabilidad. Donald Trump también dio la clave en la misma frase apostillando “así de leales son mis seguidores”. Creo que su principal protección, es la propia disonancia cognitiva que nos produce el hecho de que alguien por quien hemos apostado, nos cae bien, o nos gusta su música; no puede hacer nada malo, porque siendo así, yo sería un subnormal que apuesta o le gustan los malos y eso no puede ser.
Este íntimo pensamiento les proporciona legiones de “seguidores”, borregos y voceros, que los aúpan y les van a perdonar todo. También les protege su relación y manejo de poder, desde pedirle a un juez/ político/ obispo/ funcionario/ periodista que se esté quieto, o que haga algo; a hacerlo él mismo si tiene la capacidad directa.
Esta invulnerabilidad, amplificada por su inevitable rebaño de seguidores, es la base de atropellos públicos que van desde una agresión sexual, hasta magnicidios y genocidios. Y aquí no pasa nada. Tenemos que darnos cuenta que esto no va a favor de nadie más que del propio perpetrador, y que el resto de la sociedad debe ejercer activamente el poder personal, soberano, colectivo y absoluto de decir, hasta aquí hemos llegado.
Sobre este blog
Javier Jiménez (Córdoba 1976) es un empresario cordobés con más de 25 años de experiencia en los que ha iniciado proyectos de todo tipo en diferentes sectores. Futurista empedernido y adicto a la búsqueda y desarrollo de oportunidades y alianzas estratégicas tanto en el ámbito nacional como internacional. Un líder creativo y optimista con excelentes habilidades para el desarrollo de productos innovadores y mercados basados en tecnología. Actualmente dirige la empresa Grayhats en la que hace consultoría estratégica y de ciberseguridad.
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