Julia Figueroa cierra en el tatami una carrera de leyenda para el deporte cordobés
El momento de decir adiós ha llegado para una de las mayores figuras del deporte cordobés contemporáneo. Julia Figueroa hizo oficial su retirada de la competición profesional durante el pasado fin de semana y eligió el Open Europeo de La Nucía para su último paso por el tatami. Allí alcanzó los cuartos de final del torneo y terminó en una meritoria séptima plaza dentro de la categoría de -52 kilos. Una despedida elegida con cuidado, en casa y compitiendo, y no por escrito.
Y es que pocos números resumen mejor lo que ha sido la carrera de la judoca formada en el club Kodokán Córdoba que las trece medallas que acumula en pruebas del circuito Grand Slam. Es la cifra más alta jamás lograda por una judoca española en esta exigente categoría, la inmediatamente inferior a Juegos y Mundiales dentro del calendario internacional. Su pico de forma y resultados se concentró entre 2015 y 2022, siete temporadas seguidas asomando al podio en los tatamis más duros del año.
A esa marca histórica se suman dos presencias olímpicas, en Río de Janeiro 2016 y en Tokio 2021, cita en la que firmó su mejor actuación bajo los aros al alcanzar los octavos de final y cerrar su participación en novena . A nivel internacional atesora también un bronce en el Campeonato del Mundo de 2021 y dos medallas de bronce europeas, junto a más de treinta preseas internacionales absolutas a lo largo de toda su trayectoria.
Figueroa llevaba más de dos años alejada de los grandes focos internacionales. Su último ciclo de clasificación olímpica se frenó a finales de 2023, cuando no pudo lograr el billete para los Juegos de París. Aquella circunstancia la dejó en una zona intermedia incómoda: meditó el regreso a la alta competición en varias ocasiones mientras ejercía labores en el cuerpo técnico de la Federación Valenciana. El torneo alicantino sirve ahora como cierre competitivo definitivo a sus 35 años.
Además de ello, casi toda su trayectoria de élite se forjó un escalón por debajo, en los -48 kilos, donde acumuló prácticamente todos sus grandes resultados. La despedida se ha producido en -52 para evitar los cortes de peso extremos, ya difícilmente asumibles cuando la rutina de alto rendimiento se ha relajado. Un detalle técnico que dice mucho del tipo de retirada que ha elegido: cuidada, sin forzar y en sus propios términos.
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