Caballero sin espada

La aventura política del sr. Baquerín no puede dejar de recordarme al James Stewart convertido en congresista por Capra. Cuando se embarcó en el proyecto de Unión Cordobesa fue anunciado como un profesional diferente, sin relación con partidos políticos y que traería aire fresco a Capitulares. Algo más de un año después, ha sido apartado de su grupo político y considerado como un traidor al mismo. Está encabezando una cruzada contra el poder de Gómez al que hace poco consideraba, poco más o menos, como un dios. Atrapado por la amenaza de una sanción millonaria si deja el grupo, se despacha en los periódicos, bares y cualquier rincón de la ciudad largando de todo lo que se le ocurre, incluida la posibilidad de que el dinero recibido por el grupo de UCOR haya pasado a bolsillos particulares.

En su situación le acompaña otra concejala del grupo, López de la Bastida, a la sazón su mujer, con lo que la polémica toma tintes de programa rosa. Lo lógico es que abandonaran el partido antes de que puedan expulsarles, pero James Baquerín se rebela a ello. Teniendo en cuenta que son personas económicamente solventes, no se entiende que aguanten los desplantes en forma de nula información, marginación política, falta de recursos, desprestigio público, ... Solo se entiende que ser concejal colma su ego y por ello se niega a abandonar su acta. Sé que lo justifica en el respeto a los cordobeses que los votaron y que convirtieron a UCOR en segunda fuerza política municipal. Pero siendo justos, el sorprendente éxito electoral se debió a "Rafaé" y al cansancio de votar a IUCA por parte del vecindario . Mientras tanto, quien se degrada es el propio pleno municipal, convertido en un ring donde resuelven sus cuitas, hasta ahora solo dialécticas, cual programa de Telecinco.

Si James Stewart consiguió ponerse en contra a todos los congresistas en su afán de construir un campamento juvenil en unos terrenos previstos para negocios lucrativo, el caballero Baquerín se va a echar encima a toda la Corporación como siga sacando a la luz la opacidad con la que se mueve el dinero de los grupos políticos. Es un secreto a voces que esa asignación municipal es un dinero sin control que se dedica a finalidades no previstas por la ley. La cantidad económica que reciben los grupos políticos está para pagar gastos de funcionamiento, en ningún caso de personal, pero PP; IUCA; PSOE, y, al parecer, también UCOR, lo usan como les viene en gana. Lo mismo pagan sobresueldos que sirve para tener liberados, o pagan alquileres, mientras el ayuntamiento carga con los gastos de teléfono, fotocopias, etc. que debiera ser la finalidad del dinero.

Por eso, que el secretario del ayuntamiento haya informado que el pleno, en sesión pública, tenga que dirimir los entuertos de UCOR habrá provocado el nerviosismo de las direcciones locales y provinciales de los partidos que temerán que el "tsunami" levantado por James Baquerín les obligue a tener que justificar el destino que le están dando al opaco dinero. La intervención municipal ya intentó hace años controlar ese gasto, pero un pacto político, decidió que las cuentas de los grupos estuvieran, simplemente, a disposición para su fiscalización, lo que nunca se ha producido. Así nuestro peculiar caballero sin espada se ha convertido en un grano molesto para todos, y que harán todo lo que esté en sus manos para que calle. Si quiere emular a Stewart que se ponga a leer la Constitución sin pausa, pero como siga hablando del dinero de los grupos políticos no habrá piedad contra él. Con Capra, la película acababa con Stewart y Jean Arthur besándose felices, pero no parece que ese seá el destino de Baquerín y López de la Bastida.

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24 de septiembre de 2012 - 07:52 h