Feliz año contaminado

La ciudad del perfume de azahar, los hermosos patios, la belleza y la calidad de vida, el patrimonio, resulta que es una de las seis ciudades más contaminadas de España, más que Sevilla, Málaga, Zaragoza o Bilbao. Así que nosotros que vamos tan de pueblo respiramos una cantidad de partículas y dióxido de nitrógeno (un venenillo...) que está por encima de lo permitido por la normativa, junto con Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia y Granada.

Pero los cordobeses somos tozudos, no crea, y no vamos a dejar de pensar tan facilmente que hemos tenido vanguardistas políticas de movilidad, que somos la avanzadilla del progresismo patrio, y que hemos abordado agresivas medidas de peatonalización excesivamente influenciados por los pesados de los ecologistas.

De hecho tan es así que los políticos locales siguen hablando de Melchor, Gaspar y Baltasar y mantienen su brillante idea de adosarle cuatro carriles a la muralla almohade del siglo XI en la Ronda de Marrubial, pegandito a uno de los medidores, el de Lepanto, que registra más y más graves episodios de contaminación. Ahora resulta que es el señor de los autobuses de Aucorsa el que dice que cuatro carriles, parece que no ha terminado de enterarse de lo progresistas que somos, ni del hábito extendido entre los cordobeses y cordobesas de respirar, ni de que estar en el top six de la mierda en suspensión tampoco parece que sea la mejor estrategia turística imaginable.

Pues nada, mientras respiramos uno de los aires más contaminados de España a pesar de ser una de las ciudades que menos industria tienen ( si es que cuando nos ponemos no hay imposible que se nos resista) empezaremos el año oyendo hablar de los miles de quilos de caramelos o los juguetes de Sadeco. Que tengan buen año.

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Publicado el
2 de enero de 2017 - 23:40 h
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