Un paseo por la memoria devocional de Córdoba

El Centro Parroquial Carmen Márquez Criado, de La Trinidad, acoge a lo largo de esta Cuaresma una exposición de pequeña imaginería que permite viajar a la ciudad del siglo XIX y revivir la tradición de los altares domésticos

Extraño resultaba no demasiados años atrás encontrar pequeños altares a las puertas de viviendas o en portales. Pero no lo era tanto algún siglo antes, cuando por distintos rincones quedaba reflejado el carácter religioso de las gentes de la ciudad. Sucedía de manera especial las noches de Jueves y Viernes Santo. Aquella costumbre se perdió con el paso del tiempo, a veces tan insensible con las tradiciones y con la memoria de éstas. Ese espíritu devocional allá por el XIX estaba presente también de otro modo: eran numerosas las pequeñas imágenes que iluminadas por cera se encontraban por el camino los viandantes. Era una hermosa manera de alumbrar las calles en dicha centuria. Pero aquel sello también lo perdió Córdoba con la llegada de una nueva etapa, en la que se produjera un proceso de cambio en materia urbanística y, de igual forma, en la generación de luz para los diferentes espacios de la ciudad. Estos días es posible recobrar los recuerdos, conocer un pedazo de historia e incluso, en modo alguno, revivir aquel escenario.

Dibujado está en el Centro Parroquial Carmen Márquez Criado, perteneciente a San Juan y Todos los Santos (La Trinidad), que desde el Miércoles de Ceniza acoge una atractiva muestra al respecto. Bajo el título "Pequeña imaginería y altares domésticos en la Córdoba de los siglos XIX y XX", la muestra ofrece la posibilidad de realizar un paseo por la memoria de la ciudad. Se trata de una cuidada recreación del carácter devocional de la ciudad, de sus gentes, allá hace dos centurias y en la pasada. Cada una tiene su sala en un espacio dispuesto al detalle y que es uno de los más valiosos rincones de sentimiento cofrade de los que goza Córdoba en la actualidad. Sus usos son múltiples y de un tiempo a esta parte es punto de encuentro de las tres cofradías de La Trinidad: el Vía Crucis, la Santa Faz y el Perdón.

A su paso por el centro parroquial, estos días convertido en sala museística, los visitantes pueden encontrar cerca de una treintena de pequeñas imágenes, así como altares al estilo del siglo XIX. Dicha centuria cuenta con su escenario propio, en el que se trata de mostrar lo que Córdoba dejó de tener después de que el comisario político Ángel Iznardi, poco antes de alcanzar el año 1850, llevara a cabo una reforma del urbanismo de la ciudad. "Había unas 200 imágenes de gran devoción en Córdoba, iluminadas por cera. Iznardi pone ya las luces de aceite y retiran esos altares, no por anticlericalismo, sino porque ya se cumple la misión de iluminar las calles", explica Rafael Mariscal, quien coordina la muestra. Tras la desaparición de esa seña, "los cordobeses hacen suyos los altares las noches de Jueves y Viernes Santo en el portal, tras las rejas de sus ventanas, dispuestos con sus mejores ajuares".

Sin embargo, "esa costumbre también desaparece", hasta que, tal y como recuerda el propio Rafael Mariscal, "la hermandad del Vía Crucis la rescata". En los últimos años no son pocos los pequeños altares levantados para el paso del Santo Cristo de la Salud. "Es una pena que se haya perdido esa tradición, porque marca el hito y la personalidad de la ciudad", expresa el coordinador de la exposición en el Centro Parroquial Carmen Márquez Criado, que señala que con ésta se quiere "rememorar la antigua costumbre de los altares domésticos cordobeses en el siglo XIX, que se montaban en las casas en las noches de Jueves y Viernes Santo después de las estaciones y que eran visitados por amigos y en torno a los cuales cantaban saetas y rezaban".

La muestra no sólo refleja la realidad cordobesa de la centuria del XIX, sino también el carácter devocional en el propio hogar de la del XX. Cada siglo tiene su zona, de forma que son dos recorridos diferentes por la historia de Córdoba. Ese paseo se realiza a través de pequeñas imágenes facilitadas por familias cordobesas o que son parte del patrimonio de algún templo. Es el caso, en este último sentido, del Niño Jesús de Pasión, perteneciente a la parroquia de La Trinidad. Si bien todas las obras "tienen un sabor importante", entre ellas destacan una Dolorosa del insigne imaginero Miguel Arjona o varias obras de Antonio Salto, autor de, entre otras, la imagen de María Santísima de la Trinidad -titular de la Santa Faz-.

Nazarenos, fanales, urnas con flores de talco u otras pequeñas efigies también en urnas componen una exposición en la que tampoco falta la pintura. Tres "reflejan muy bien al Cristo de Ánimas, al de la Salud y al de Gracia", indica Mariscal, quien señala que "hay obras de un valor bastante estimable". Destacada es la presencia también del boceto original del Santo Cristo de la Universidad, de Juan Manuel Miñarro. La muestra podrá ser visitada en el Centro Parroquial Carmen Márquez Criado (sito en la calle Tejón y Marín, 9) todos los días hasta el 27 de marzo, Domingo de Resurrección, en horario matinal de 10:30 a 13:30 y vespertino de 17:30 a 19:30. De Lunes a Jueves Santo (21 a 24 de marzo) permanecerá cerrada por la tarde y todo el día en Viernes Santo (25 de marzo).

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Publicado el
25 de febrero de 2016 - 17:28 h
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