Malos tiempos

Cuando en 1999,encabezando la candidatura del PSOE , conseguimos ganar las elecciones municipales en Nueva Carteya , mi pueblo, jamás pude imaginarme que esa etapa de mi vida podía acabar de la forma en que ha terminado.

Mi despertar a la política, en el lejano 1974, estudiando bachillerato, becado, en la Universidad Laboral de Sevilla (el año en que Carrero Blanco subió a los cielos), mi primera militancia en el Partido Socialista Popular, en el 77, mi incorporación al PSOE en el 82, los años de concejal en la oposición... toda esa etapa llegaba a su fin, acabando en el puesto más importante que pueda soñar cualquier político, ser Alcalde de tu pueblo, poder cambiarlo, hacer realidad tus sueños... seguro que hay puestos en política más importantes... pero ninguno tiene esa carga de realidad, de actuar sobre el pueblo donde has vivido... arreglar la muralla en la que saltabas siendo niño, alumbrar las calles donde escondías tus primeros besos, construir, por fin, una Casa de la Cultura donde aquellos jóvenes que, como tú, soñaban con hacer una obra de teatro, lo pudiesen hacer dignamente, poder recuperar la memoria del último alcalde democrático, antes de la guerra civil, dedicándole una calle y hacer que sus hijos y nietos pudiesen sentir por él lo que nunca habían podido sentir, públicamente, orgullo. Crear suelo industrial soñando que nuestro pueblo sería capaz de generar la riqueza suficiente para mejorar la vida de los carteyanos, construir viviendas sociales para los más necesitados...

Durante 8 años, con luces y sombras, con aciertos y errores puse lo mejor de mi mismo y trabajé por mi pueblo, con gran, porqué no decirlo, sacrificio personal, mis hijos no me tuvieron a su lado en sus años más difíciles, siempre había reuniones, plenos, actos... Ni siquiera mi mujer, en momentos muy graves me pudo tener a su lado tanto como me hubiese necesitado.

Años de cambio para mi pueblo, un nuevo y moderno Centro de Salud, la Casa de la Cultura, el Instituto de Secundaria, el polígono industrial ,el Centro de minusválidos ,decenas de calles reformadas, viviendas sociales...

En diciembre del año 2006, meses antes de las elecciones municipales, los concejales de Izquierda Unida presentaron una denuncia en el Juzgado de Cabra acusándome de prevaricación administrativa, concretamente de haber realizado pagos con reparos del Secretario Interventor del Ayuntamiento. Tuve conocimiento de la denuncia cuando el Juzgado me comunicó que se había archivado. Este archivo fue recurrido por la acusación y por segunda vez archivado. Este segundo archivo volvió a ser recurrido ante la Audiencia Provincial que decidió que el juez, por primera vez, debería interrogarme al apreciar que podía haber indicios de delito.

En ese momento yo ya no era alcalde de Carteya, había perdido las elecciones municipales, la denuncia y más los comentarios que había en la calle, donde no se hablaba que había sido denunciado por reparos del Secretario Interventor sino que se me acusaba directamente de haber robado quizás tuviese algo que ver con esa derrota electoral.

Tras ser interrogado por el juez y sin acusación del fiscal, que siempre ha pedido mi absolución, quedó acabado el proceso de instrucción y se fijó apertura de juicio oral.

El juicio se celebró en 2013 siete años después de la denuncia, y a pesar de que el fiscal pidiese mi absolución, el juez me condenó a nueve años de inhabilitación especial para cargo de concejal y alcalde. Esta sentencia fue recurrida y anulada por la Audiencia Provincial que pidió, cosa de nuestro sistema jurídico, al mismo juez que volviese a dictar sentencia. Como era de esperar la nueva sentencia del mismo juez volvió a ser condenatoria y nuevamente recurrida.

Hace unos días la Audiencia Provincial confirmaba la sentencia, condenándome.

Es decir, he sido condenado a nueve años de inhabilitación especial por haber realizado pagos con reparos del Secretario, a pesar de que éste declarase en el juicio que esos reparos también se realizaban al anterior alcalde y al actual, que encabezaba mi denuncia.

Nadie me ha acusado de corrupción, nadie me ha acusado de tocar un céntimo de dinero público, ni de favorecer a empresas a cambio de algo, ni de contratar a familiares, ni de dar ningún pelotazo urbanístico, ni de nada que tenga que ver con lo que, desgraciadamente, estamos acostumbrados a ver en estos tiempos convulsos en los medios de comunicación. Pero para cualquier ciudadano que lea que un alcalde ha sido condenado por la justicia este alcalde pasa a engrosar, inevitablemente, la lista de políticos corruptos.

Tengo 57 años, soy maestro, esa era y es mi profesión. Mi mujer 55 y es, desde hace muchos años, directora de la guardería municipal, contratada por una corporación muy anterior a la mía. Todos mis bienes materiales se reducen a una casa en mi pueblo, hipotecada como la de tantos españoles, y a dos coches de gama media baja y a una cuenta corriente que, difícilmente llega a final de mes, y ...eso si a unos miles de libros y unos cientos de discos. Ese es todo mi patrimonio material. En cuanto al otro, el patrimonio moral, me queda la conciencia tranquila, la seguridad de no haberme aprovechado nunca de mi cargo, la certeza de haber actuado siempre desde la ética que se le supone a un socialista...y el orgullo de haber sido alcalde de mi pueblo, y del trabajo hecho.

Aunque no comparta la sentencia, la acepto. No hay otro remedio. Creo que no he cometido ningún delito, ni voy a pedir ni a buscar ningún indulto, porque no tengo nada, en ese aspecto, de que arrepentirme.

Aquel sueño que comenzó en los 70, leyendo a Machado y Miguel Hernández, escuchando a Paco Ibañez, Serrat,Lluis Llach, yendo a los primeros mítines de Carrillo y Tierno Galván, corriendo delante de los grises en las primeras manifestaciones... que culminó en el año 99 llegando a ser alcalde de Carteya... ha terminado convirtiéndose en una pesadilla.

Malos tiempos

Antonio Ramírez Moyano, exalcalde de Nueva Carteya

Etiquetas
Publicado el
2 de marzo de 2014 - 01:23 h
stats