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La leyenda de la nada

'Sofá de Escay', una obra de Álvaro Muñoz

Álvaro Muñoz

22 de junio de 2026 19:54 h

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Francisco Salido, a quien tuve la suerte de tener como uno de mis profesores de dibujo, insistía en la importancia de fijarse en el espacio entre los objetos para un mejor estudio de las formas y las proporciones. El dibujante amateur observa el contorno de los objetos para dibujarlos, pero suele ignorar el espacio que los rodea y los separa de otros. En general, todo el mundo tiende a subestimar el espacio, salvo los artistas, sabedores de su importancia. El espacio en el dibujo y la pintura es el equivalente a los silencios en la música. Se dan por supuestos, pero no se les reconoce el valor que tienen; se aprecian las formas y colores, se escuchan las notas y el latido del ritmo, mas no se advierte la belleza del vacío.

Así, para dibujar una manzana junto a una tetera, aprendí a discernir la silueta del área entre ambas y, con el tiempo, escuchando a Miles Davis, me di cuenta de cómo él y los grandes músicos entienden la música a partir del silencio, cómo dejan que el instrumento y la melodía respiren, dándole tanta o más importancia al vacío entre las notas que a las notas mismas.

Hagamos el esfuerzo de imaginar un mundo sin manzanas y sin teteras. Ahora, salgamos a la calle e imaginemos un mundo sin calles ni edificios, sin árboles, sin coches... También sin personas. Borremos todo. Pero, ¿podemos imaginar un mundo sin espacio? Toda la vida desentendiéndonos de él y, paradójicamente, no somos capaces de concebir tal idea, la desaparición del espacio. Como tampoco podemos concebir la no existencia del tiempo, y probablemente eso ocurra porque espacio y tiempo sean la misma cosa, o acaso uno consecuencia del otro.

Quizá eso sea lo que nos espera tras la muerte. Después de morir, ni estamos ni somos, porque el espacio y el tiempo dejan de existir. Ya no hay otro estado de nosotros mismos, porque no hay nosotros mismos ni tampoco estado, ya que sólo se es en el tiempo y se está en el espacio. Un libro de poesía contiene más superficie de página en blanco que texto impreso. Si la poesía es la sublimación del lenguaje, probablemente lo que nos espera tras la muerte sea la sublimación de la poesía, el reino del silencio.

Álvaro Tarik es músico y pintor

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