Cristiano: ¡Con dos balones!

No lo puedo negar. Como madridista de pro, suspiré aliviado cuando anunciaron que el ganador del balón de oro 2013 era Cristiano Ronaldo. Y tampoco negaré que me impresionó la estampa del jugador  en el escenario embargado por la emoción del momento, aunque la prensa no afín al jugador y a la Institución lo calificaran de "teatrero".. si es así, por favor, que le den también el Oscar.

Creo que es evidente, la evolución conductual que ha experimentado el jugador en las últimas temporadas. El jugador altivo, individualista, mal humorado, ha evolucionado hacia un mejor compañero, más generoso, apreciado en el vestuario y por la afición, con gestos que, si se me permiten la expresión, lo han humanizado y acercado a sus seguidores. Recientemente ha trascendido como ha ayudado a dos chavales a superar una grave enfermedad que padecen, invitándolos a su palco personal del Bernabeu, estando con ellos tras el partido, en definitiva, poniendo en marcha una dimensión que los jugadores de élite, las estrellas del deporte obligatoriamente debieran realizar: generar ilusión entre las personas que los admiran. Me atrevo a decir que una foto, un abrazo con Ronaldo, es tan eficaz como el mejor tratamiento médico.

Ronaldo cuenta con unas cualidades que posibilitan su rendimiento portentoso: un extraordinario físico que cuida como un tesoro (realmente lo es), una técnica individual que lo convierte en un artista del balón, una ética del trabajo a prueba de bombas (sus preparadores dicen de él que es el primero en llegar al entrenamiento y el último en irse),  competitividad extrema,  una determinación y fuerza mental prodigiosa (en su cabeza desde que fichó por el Manchester tenía un objetivo claro, ser el mejor jugador del mundo ).

Tengo una teoría del por qué Cristiano ha conseguido este balón de oro. Si alguien ha propiciado y ayudado a Ronaldo  a la obtención del galardón ese no ha sido otro que Lionel Messi. Un animal competitivo como Cristiano ha encontrado en el argentino un reto, alguien con el que descubrir sus límites, alguien que no le ha permitido bajar la guardia ni siquiera en los partidos amistosos, ni siquiera en periodos vacacionales, alguien que lo ha hecho sufrir cuando lo veía levantar trofeos colectivos y personales.  De no haber existido Messi, Ronaldo posiblemente no hubiera obtenido ese ansiado segundo balón de oro. Se hubiera acomodado en su zona de confort y se hubiera dejado llevar: ya tenía un balón de oro, entre los mejor pagados del mundo, jugador del mejor equipo de la historia, lesiones que en momentos lo han podido frenar. En cambio, los éxitos del argentino lo llevaron a su zona de desafío, donde obligatoriamente el portugués tenía que maximizar su talento y dar la mejor versión de sí mismo (Comparto el enlace al canal de TIM, que explica los conceptos de zona de confort y zona de desafío: http://www.youtube.com/watch?v=_N3Pc6YjaGI). Por tanto, ¡gracias pibe por lo que hiciste!

Y ahora es tu turno Messi. El nivel de expectativa es elevado ¿hasta dónde puedes llegar? ¿cuál es tu límite? Los aficionados al deporte estamos deseosos de que nos lo muestres. BE TIM.

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16 de enero de 2014 - 08:04 h
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