Miedito

 

"Los presupuestos tienen como objetivo salvar a España

(Rafael Merino. Parlamentario)

Hay verbos que por sí solos pueden estremecer un texto. Eso en el mejor de los casos. En el peor, pueden llegar a estremecer a todo un país. Tomen el verbo salvar y obsérvenlo con detalle. Aparentemente es un vocablo cualquiera, que indica una acción cualquiera, la de librar de un riesgo o peligro y poner en seguro. Así lo expresa el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española con una naturalidad rutinaria que, todo hay que decirlo, nos transmite serenidad.

Pero este verbo, en determinado contexto y acompañado de según qué palabras, experimenta una transformación oceánica hasta convertirse en una acción espeluznante de fuerza devastadora. Las veces que hemos escuchado asociadas estas tres palabras, salvar a España, hemos tenido que recoger los trozos del país de los desagües de la historia. Es lo que pasa con algunos verbos: que dicen pretender una cosa y perpetran la contraria.

No decimos que el parlamentario Rafael Merino pronunciara esta expresión con voluntad de despertar ninguna pesadilla histórica. Es más: estamos convencidos de que se le cayó del bolsillo sin darse cuenta, del mismo modo en que a cualquiera se le puede resbalar un arma y disparar una bala perdida. Lo cual, en todo caso, no nos libra de un susto de muerte.

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12 de octubre de 2013 - 02:22 h