Andrés Ocaña: “Podemos me recuerda a la IU original”

Andrés Ocaña. | ÁLVARO CARMONA

Comienza el curso. Nueve meses decisivos. Andrés Ocaña (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1955) lo sabe. Pero él ha cambiado el curso político por el escolar. Lo hizo en 2011 cuando las elecciones municipales que ganó con mayoría absoluta el PP dieron por concluidos sus dos años de alcalde bajo las siglas de IU. Ocaña abandonó entonces el Salón de Plenos y volvió a las aulas, 16 años después de su última clase.

Y es en un aula de su instituto, el IES Trassierra, donde nos recibe. Allí imparte Historia a alumnos de Primero y Segundo de la ESO. Acaba de firmar unas cuantas actas con las evaluaciones de septiembre y se sienta en un pupitre, pero no para hablar de su último ciclo como docente -va a jubilarse el año que viene- sino de la nueva etapa política que va a comenzar y que está marcada por las elecciones municipales de mayo de 2015.

Es año electoral, pero la conversación saltará continuamente en el tiempo: de la actualidad al pasado inmediato y viceversa. La irrupción de Podemos -esta entrevista se realizó 48 horas antes de que el secretario general del PCA invitase al nuevo partido a formar una coalición de izquierdas de cara a los comicios locales-; el papel de IU; el giro dado por el actual gobierno municipal del PP; los problemas de la ciudad y el Ayuntamiento...

La figura de la exalcaldesa de IU Rosa Aguilar -quien abandonó el cargo para ser consejera primero, y ministra después, de Ejecutivos socialistas- a la que sustituyó Ocaña, asoma en esta hora larga de charla. Como también lo hace Rafael Gómez Sandokán, al que sus deudas multimillonarias y sus condenas por corrupción no impidieron que los votos populares le aupasen a líder de la oposición municipal justo cuando Ocaña abandonaba la política. Una política que, como reconoce a la primera, no echa de menos pero a la que tampoco achaca el infarto que sufrió recientemente. “Fumaba demasiado”, reconoce con media sonrisa.

Pero mejor, lean la entrevista...

PREGUNTA. Tres años sin entrevistas ¿Echas de menos la política?

RESPUESTA. No. [Rotundo]

P. Al menos la política de primera línea.

R. Yo sigo afiliado a Izquierda Unida, pero no tengo ninguna responsabilidad ni pertenezco a ningún órgano. Sigo afiliado y nada más. Mantengo una colaboración en una emisora de radio y ahí empieza y termina mi participación y la opinión política que tengo. Estoy totalmente dedicado al trabajo y nada más.

P. ¿Qué te aportó la política, esos 16 años en Capitulares en la gestión pura y dura?

R. Muchos momentos de satisfacción, sobre todo la conclusión de un trabajo en el que ha habido obviamente equivocaciones porque sólo se equivoca el que se mueve y actúa, pero en líneas generales tengo una lectura muy positiva de mi paso por la política. ¿Decepciones? También, pero creo que ni más ni menos que las que se podría tener en otra actividad que hagamos en nuestra vida. La política me ha enseñado cosas positivas, como que puedes resolver los problemas de la gente si lo tienes claro y eres capaz de sortear las dificultades. Pero también la política enseña que hay bastante miseria humana y sobre todo, desgraciadamente, es lo que más reconoce el ciudadano: que hay mucho oportunismo en política y gente dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de seguir estando ahí. Mucha gente está en la política para medrar hacia sus intereses.

P. Tú tenías un plan B. Tenías una profesión y cuando terminó la etapa pública, volviste a ella. Muchos pensamos que esa profesionalización mal entendida de la política puede suponer un problema.

R. De hecho es un problema. Conoces a personas que han entrado en política sin tener su vida laboral resuelta y has visto cómo con el paso del tiempo, su actitud en el día a día de la actividad política cambia y se transforma en un ejercicio permanente para mantenerse ahí. Esto obviamente es negativo porque en algunos casos pierdes la coherencia y la trayectoria que deberías haber tenido. El hecho de que tengas una profesión y de que tengas vida al margen de la política te permite ser más coherente con los planteamientos que defiendes de tu formación política. Hay compañeros que los vemos sufriendo porque de pronto se encuentran con 50, o más años, sin tener su vida laboral resuelta y dependiendo -como dependen- casi exclusivamente de la actividad política. En esos casos, no siempre actúan con la libertad con la que la haría una persona en otra situación.

Mucha gente está en la política para medrar hacia sus intereses

P. Ahora que llevas cuatro años alejado ¿Cómo ves el actual panorama en Capitulares?

R. Están siendo unos años en cierta manera perdidos, y veo que se están perdiendo sinergias que se habían generado en cuanto a la protección de la ciudad y en cuanto a las posibilidades de Córdoba. Córdoba, con el proyecto 2016 y la década de profunda inversiones que se realizó en la ciudad, se situó con muchísimas posibilidades de cara a medio y largo plazo. Gran parte de esas posibilidades se han ido dilapidando en estos meses y en estos años en que, en primer lugar, se ha evidenciado que el Partido Popular no tenía programa. En segundo lugar, se ha evidenciado que el PP tenía un profundo desconocimiento de la ciudad y del Ayuntamiento, a pesar de que los actuales responsables del PP llevaban ocho, doce y hasta 16 años en el Consistorio. No entiendo muy bien que tengan ese desconocimiento de los procesos internos de las empresas y organismos municipales y del propio Ayuntamiento. En definitiva, creo que se ha demostrado que el PP como oposición es muy grandilocuente, pero que como gobernantes evidencian que son de ideas y de proyectos cortos. Muy ambiciosos y críticos en la oposición y cuando están teniendo la oportunidad, teniendo en cuenta que los tiempos son distintos y más difíciles, están demostrando tener muy poca imaginación y una carencia absoluta de proyectos, además de una incapacidad total y absoluta a la hora de gestionar las posibilidades que tienen. Solamente se han movido algo en materia de Turismo, para la que ya dejamos un camino muy positivo. Pero en el resto, han logrado el vacío más que absoluto.

Se ha evidenciado que el Partido Popular no tenía ni programa ni conocimiento de la ciudad ni del Ayuntamiento

P. Estuviste dos años de mandato como alcalde, incluyendo el año preelectoral. En aquellos 12 meses hubo de todo, fue un año muy intenso con inundaciones, contratiempos con el Palacio del Sur, la debacle de Cajasur... Parecía que era una conjura. Ahora entramos en año preelectoral y no parece que haya unos frentes tan duros como los que tú viviste.

R. No, no lo verdad es que ha reducido muchísimo el gobierno municipal el marco de los problemas, pero a pesar de eso, lo que tienen son problemas perfectamente gestionables, por ejemplo el tema de la ocupación de Rey Heredia. Yo creo que se equivoca el Partido Popular cuando cree que por encima de todo lo que debe imponerse es la autoridad. Ese estilo, hoy día, la sociedad no lo admite y no entiendo por qué no hay un diálogo positivo y constructivo de cara a un inmueble en desuso. No tiene que molestar -y de hecho no molesta absolutamente a nadie- que lo use un grupo de colectivos que además, en ese barrio, tiene mucha tradición. Yo recuerdo que a los mismos colectivos les cedimos dos plantas de la antigua Escuela de Magisterio y estuvo funcionando, bajo autogestión, perfectamente bien con un control responsable de los propios colectivos. Pero parece que ahora es más importante ese principio de autoridad que el hecho de resolver unos conflictos que al final acaban enquistándose, llevando a una tensión que no sirve para nada. Otro ejemplo parecido es el de la Velá de la Fuensanta. En definitiva, es verdad que la gestión municipal no tiene un marco tan complejo como el que teníamos nosotros, pero creo que el actual gobierno municipal lo complica todo porque sus integrantes llevan en el ADN que al ciudadano, por encima de todo, hay que demostrarle el principio de autoridad.

P. Hay quien ve en ambos conflictos, Rey Heredia y La Velá, una tensión buscada del PP de cara a las elecciones. Lanza un mensaje de dureza a sus propios votantes y trata de radicalizar el de la izquierda.

R. Si es una estrategia electoral, el Partido Popular se equivoca. El PP no ha logrado una mayoría absoluta porque la mayoría de la ciudad comparta esos tics autoritarios. El PP supo canalizar el descontento o el cansancio, digámoslo así, ante una prolongada gestión de IU. Y la semilla del deseo de cambio parece que cayó bien y por tanto hubo mucho apoyo de barrios y sectores que tradicionalmente apoyaban a IU. Por eso creo que ahí se está equivocando, porque a ese otro sector más moderado, que tradicionalmente no les había votado, no le gustan esos tics autoritarios. Por otro lado, el votante tradicional del PP en Córdoba siempre se ha dicho que es muy fiel. El PP tiene un fondo electoral muy asentado y lo va a tener siempre, sea o no autoritario.

El PP lleva en su ADN que al ciudadano, por encima de todo, hay que demostrarle el principio de autoridad

P. En 2011, mientras tú eras alcalde, nace todo un movimiento por la izquierda: el 15-M. Entonces no se tradujo en las urnas, pero tres años después ha derivado en un partido como Podemos, que ha dado la gran sorpresa en las pasadas elecciones Europeas y al que las encuestas le siguen dando buenos resultados. ¿Qué opinión tienes de Podemos?

R. Siempre es positivo que un sector de ciudadanos, por diferentes razones -en gran medida por la decepción con la clase política- se incorporen con ilusión al panorama político e ideológico. Y en gran parte de lo que hacen, o se les intuye, creo que forman parte también de un bloque ideológico en el que me integro. Lo que sí veo, y lo hago con decepción, es que en definitiva Podemos es la IU original, la Convocatoria por Andalucía. Y con profunda decepción veo que IU no ha sabido liderar ni capitalizar el descontento ciudadano; y veo cómo con sus mismos argumentos, con sus mismas maneras de convocar a los ciudadanos, Podemos le está ganando presencia social. No sé por qué, no conozco las claves internas dentro de Izquierda Unida, pero no sé por qué se ha perdido esa voluntad de liderar y sumar de una manera heterodoxa -como ha sido siempre IU- a todos esos colectivos y a todos esos ciudadanos dispuestos a cambiar las cosas, a cambiar el bipartidismo. Aunque haya gente que valore el plano de la estabilidad, yo creo que ya está excesivamente contaminado de las mismas maneras y necesita esa de señal de atención que puede suponer la aparición de nuevas fuerzas políticas. Pero me hubiera gustado que en todo ese auge de las personas, IU hubiese tenido más protagonismo.

P. Parece que en IU han sido un poco espectadores de todo lo que se estaba viviendo.

R. No lo sé. Yo creo que ha habido un cierto complejo porque no tiene sentido que antes de las elecciones europeas IU negocie con los promotores de Podemos la posibilidad de una candidatura conjunta; que por parte de Podemos se proponga como condición ineludible celebrar primarias y que en IU no se acepte esa condición; acto seguido se celebran las elecciones europeas -con el resultado que conocemos- y a continuación IU proponga ir al método de primarias. Esto quiere decir que no se tenía clara la respuesta que en su momento se le dio a Podemos y evidencia que en IU, desgraciadamente, no todo se tiene muy claro y no todo se tiene muy reflexionado. Y ese ir dando bandazos, al final, se paga.

Con profunda decepción veo que IU no ha sabido liderar ni capitalizar el descontento ciudadano

P. Yo me imagino que es un problema común de casi todos los partidos: el miedo a la democracia interna abierta y cruda. Parece que algo está cambiando en algunos partidos pero no sé en qué derivará. Ni siquiera en el caso de la propia democracia interna de Podemos que algunos también cuestionan.

R. Puede ser, sí, pero al final no ha salido bien, porque la petición de primarias para candidatos en el ámbito de las Europeas de algunas organizaciones dentro de IU pues la verdad es que ha salido fatal. Hubo una negativa a hacer ese proceso porque se entendía, por mayoría de la dirección de IU, que el candidato tenía que ser determinada persona [Willy Meyer] y al final ni ha tenido posibilidad de tomar posesión [dimitió cuando se supo que tenía un fondo de pensiones en una sicav], es decir que al final la operación ha salido rematadamente mal. Pero después se han celebrado primarias en Andalucía y, hasta donde me alcanza la memoria, todo proceso participativo dentro de IU siempre ha salido adelante la propuesta de los órganos de dirección y tampoco lo entiendo. Creo que es un problema de que no se está sabiendo entender el valor y la contundencia de los cambios que se estaban produciendo en determinados sectores de los ciudadanos que han estado alejados de la política hasta que ha llegado el momento en el que han dicho “aquí nosotros queremos estar y queremos tener un protagonismo”. No se ha sabido leer la importancia de esta situación. En Córdoba siempre que ha habido un proceso electoral ha ido acompañado de una convocatoria ciudadana, una Convocatoria por Córdoba, siguiendo el modelo de cómo surgió IU, Convocatoria por Andalucía. En este proceso electoral que va a haber el año que viene ya ha habido quien le ha tomado la iniciativa a IU: la asamblea ciudadana. Eso siempre había sido iniciativa de IU, que parece que ahora está como groggy.

P. Sea por iniciativa de IU o no, ¿ves factible una convocatoria conjunta de las fuerzas de izquierdas en Córdoba?

R. Es una oportunidad que merece la pena tener presente y trabajar por ella porque se puede conformar una mayoría de ciudadanos que están por provocar un cambio que Córdoba necesita.

P. Izquierda Unida ya ha elegido como candidato a Pedro García, que fue concejal en tu mandato. Ha tenido una carrera meteórica desde entonces ¿Cuáles son las virtudes de Pedro García?

R. Yo creo que la principal es la coherencia. Yo lo conozco desde hace muchos años y desde el punto de vista del convencimiento de sus convicciones políticas creo que ha demostrado todos los días que está ahí porque cree en lo que hace y en lo que representa IU. Desde esa perspectiva de coherencia y trabajo, yo creo que el conjunto de la organización ha visto que es la persona idónea para dirigirla y representarnos en las elecciones.

P. Esto en su lista del haber, ahora te tengo que preguntar por el debe ¿En qué necesitaría mejorar? Porque hablamos de un político muy joven.

R. Es joven, pero lleva militando muchos años en IU y no le falta experiencia para conocer todas las dificultades de IU en la capital y la provincia. Pero creo que está faltando iniciativa. No consiste todo en tener presencia pública, hace falta iniciativa y, por supuesto, tener buena disposición a las iniciativas que surjan de otros y que nos parezcan positivas. Pero, repito, lo que a IU le está faltando en estos momentos es la capacidad de tener iniciativas propias y que un sector de la sociedad nos vea como el primer convoy de un tren que sea capaz de tirar del resto de colectivos.

P. Él estuvo presente en estas convcatorias de las asambleas ciudadanas y ya ha manifestado que está abierto a toda posibilidad, dando a entender un posible acuerdo diálogo con otras formaciones. ¿Crees que es una persona capaz de consensuar acuerdos, diálogo con otras formaciones?

R. Bueno, yo creo que eso está en el ADN de IU y ha sido lo que nos ha diferenciado: el saber integrar otros colectivos que generan una tensión que partidos más monolíticos no la tienen. Y en los 30 años que lleva de andadura IU se ha sabido armonizar esto. Y por supuesto, claro que Pedro tiene capacidad para armonizar discrepancias y saber transmitir a la gente que hay que apostar más por lo que nos une que por lo que no separa. Para eso hay que tener capacidad de liderazgo y buena disposición y dar ejemplo de cara a poder sumar toda esa pluralidad que se está mostrando en la asamblea ciudadana.

Lo que a IU le está faltando en estos momentos es la capacidad de tener iniciativas propias y que un sector de la sociedad nos vea como el primer convoy de un tren que sea capaz de tirar del resto de colectivos

P. Sigamos en clave electoral ¿te sorprendería que el Partido Popular continuase hablando de la herencia recibida, cuatro años después, para cimentar su campaña?

R. Del PP ya no me sorprende nada. Yo creo que el Partido Popular acuñó una fórmula que le salió bien y la repite constantemente. Todavía, a estas alturas, sigue hablando de la herencia de Zapatero, de la herencia recibida de IU. Todos hemos recibido herencias. Yo entré en responsabilidades municipales en el año 1999 después de cuatro años de gobierno del PP y creo que más de dos meses no estuvimos hablando de lo heredado; entre otras cosas, porque teníamos claro que los ciudadanos nos iban a juzgar en función de lo que hiciésemos, no de lo que opinásemos sobre lo que heredamos del PP. Ellos, equivocadamente, siguen creyendo que el hablar de herencia recibida, en términos negativos siempre porque no dicen nada de la herencia positiva....

Pedro García tiene capacidad para armonizar discrepancias y saber transmitir a la gente que hay que apostar más por lo que nos une que por lo que no separa

P. Aquí le hago una excepción, el concejal de Cultura, Juan Miguel Moreno Calderón, siempre que habla de la gestión cultural habla positivamente del pasado.

R. Pues me parece que es una persona coherente y objetiva, pero ya resulta un poco patético tanto en lo local como en lo nacional echar mano del pasado cuando los ciudadanos les vamos a juzgar en función de lo que hayan hecho. Yo ni les he votado ni lo voy a hacer nunca, pero quien sí lo haya hecho les ha votado no para que repitan el mismo discurso cuatro años, sino para que resuelvan problemas. Pero me da la impresión de que como les salió bien esa manera de comportarse políticamente, siguen insistentemente como un disco rallado. Ojalá al final no obtengan el respaldo ciudadano que lograron en las pasadas elecciones.

P. La pasada semana usaron otra vez el término herencia recibida por el informe del Tribunal de Cuentas [acerca del fondo FEESL, también conocido como segundo Plan E] que fue bastante crítico con la gestión. Recuerdo que cuando aún estabas al frente de la Gerencia Municipal de Urbanismo hablamos un día de este tema tomando un café y tú me hiciste un analogía del primer Plan E que se me quedó grabada: “Es como poner un solo saco terrero cuando viene una inundación”. ¿Tenían sentido esos planes? ¿Cómo fue aquí la gestión?

R. Bueno, yo recuerdo que el primer plan fueron unos 70 millones de euros para 160 proyectos que peinaron toda la ciudad, se beneficiaron muchísimas Pymes en materia de empleo. Tuvo una repercusión importante en el empleo y en la ciudad en donde se generaron muchas soluciones de arreglos de calles y de equipamiento. El segundo plan no se esperaba, pero bueno, pensamos que iba a resolver aquellos proyectos que quedaron pendientes del primero. Y la gestión, desde mi punto de vista, se hizo correctamente. Otra cosa es que una empresa prometa que va a generar 150 puestos de trabajo y luego son 90. Entonces, lo que se hizo fue abrirle un expediente sancionador. No sé qué sentido tiene imputar al Ayuntamiento la responsabilidad de una empresa que no cumplió con su obligación, cosa que sí hizo el Ayuntamiento al abrirle ese expediente. No entiendo ese marco de crítica que ha trasladado el actual gobierno municipal, pues no explican su responsabilidad en temas como el centro social de Fátima. Nosotros lo terminamos dos meses antes de las elecciones y a ellos, al PP, les tocaba ponerlo en marcha. Quien lo ha dejado abandonado ha sido el PP, como han expresado los técnicos. No se puede ser más cínico cuando se traslada esa responsabilidad por parte del gobierno actual al anterior. La escuela de participación ciudadana se inauguró al completo, con todo el mobiliario; si después se ha cerrado y los muebles los ha repartido por otros centros cívicos es su responsabilidad. Se ha explicado con tendenciosidad, ocultando la responsabilidad de este gobierno municipal. Si algo caracteriza al actual gobierno municipal es la frase a río revuelto ganancia de pescadores. Ha centrado tanto el rechazo al anterior gobierno, que ya son capaces de decir cualquier barbaridad porque piensan que el ciudadano tiene una predisposición a creerles todo.

Lo de los fondos FEESL se ha explicado con tendenciosidad, ocultando la responsabilidad de este gobierno municipal

P. No sé si es herencia, pero al menos es coincidencia: hay temas de ciudad importantes que siguen presentes desde que gobernaba IU. Como el centro de congresos ¿Crees que se podía haber construido el Palacio del Sur?

R. Al final conseguimos recortarlo y dejarlo en unos 70 millones de euros. En una ciudad que ha apostado por el Turismo como su primera industria, no contar con un edificio singular para los congresos es una rémora que el ciudadano va a pagar. Nosotros teníamos una dificultad: que el gobierno de España no era de nuestro mismo signo político; y a la hora de defender el proyecto recibíamos muchas respuestas positivas, pero también muchas dilaciones. Un retraso que al final fue fundamental e imposibilitó licitar el proceso. Creo que la postura del PP con el Palacio del Sur ha sido la de un empecinamiento en contra, porque se trataba de un proyecto que no era suyo. Ahí está la clave: el PP tiene muchos tics de rechazo y parece que no acepta que IU haya podido gobernar esta ciudad mucho tiempo. Así que todo lo que viene de IU primero hay que ignorarlo y luego anularlo, si es posible. La historia se puede interpretar, pero no se puede borrar. El Palacio del Sur es un proyecto por el que se debió seguir apostando. Porque, desgraciadamente, donde se quiere ubicar ahora está mal situado, en una zona industrial sin visitas y de complicadísimo acceso. Tal vez por ferrocarril pero no todo el mundo va a llegar de esa manera. Y por último, es un edificio con muchos problemas estructurales. No conozco el procedimiento técnico, que será impecable, pero desde luego va a tener muchas dificultades. El Palacio del Sur estaba ubicado en el sitio adecuado, con accesos magníficos, un edificio singular con un arquitecto reconocido a nivel mundial. No entiendo por qué no se han hecho todos los esfuerzos por completar la financiación.

El Palacio del Sur es un proyecto por el que se debió seguir apostando, estaba ubicado en el sitio adecuado, con accesos magníficos, un edificio singular

P. Otro de los temas que también sigue es el de la multa de Colecor que se ha reducido a 20 millones. Pero muchos piensan que eso no se va a cobrar nunca. ¿Qué pasó ahí?

R. Independientemente de que hay una clarísima infracción urbanística, muchas veces la historia no es que no se quiera conocer, sino que nos quedamos solo con el flash más impactante. Hay que destacar que el Ayuntamiento refrendó -en algunos casos con mayoría absoluta- que en ese lugar pudiese haber unas instalaciones de esas características. En eso había consenso. Pero muchas veces, tanta atención mediática y tanto foco, enreda las cosas más que resolverlas. Idas, venidas, manifestaciones... Al final, este tipo de cosas tienen difícil solución y debe generarse un marco de consenso, el que sea. Y eso en Córdoba se había conseguido hasta que alguien, en el último momento, lo ha roto. Con esos consensos, el marco urbanístico hubiera quedado resuelto. Otra cosa es el tema administrativo que no sólo incumbe a esta sanción, sino que hay otras similares. El tema es muy complejo y no estoy seguro de si la persona señalada [Rafael Gómez Sandokán] está en disposición de hacer frente a este tipo de sanciones. Supongo que no porque lo de Hacienda, a nivel estatal, son 70 millones de euros. Eso demuestra su comportamiento ante obligaciones fiscales... En cuanto a la multa del Ayuntamiento por las naves de Colecor, la minoración en 4 millones demuestra que el expediente no se hizo mal. Ahora el Ayuntamiento tiene que seguir con sus obligaciones para evitar que los ciudadanos piensen que se les trata de otra manera con sus obligaciones. No es fácil, pero hay que demostrar transparencia e igualdad de trato.

P. ¿Te pesa haber estado en el centro de ese huracán, el tema de las naves de Colecor, en la Gerencia Municipal de Urbanismo, primero, y después en Capitulares? ¿Cómo se vive con eso?

R. Yo tengo la conciencia tranquila, pero no se pasa bien. Recuerdo la comisión de investigación, denuncias a Fiscalía, pero si tienes la conciencia tranquila lo malo se sobrelleva. No sólo se trata de explicar el comportamiento, sino también de enfrentarte a quien quiere utilizar eso para sus intereses políticos, que también hubo mucho. El PP siempre fue muy contradictorio en este asunto. Hubo mucha gente del PP y del PSOE presentes en la inauguración de las naves. Ha habido acercamientos, distanciamientos... pero sobre todo mucha utilización política de este asunto. No olvidemos nunca que el Plan General sí permite las instalaciones en ese lugar. Lo que hay que buscar es un consenso, pero bueno... Este tema va y viene, como el de las parcelaciones, que siempre se ha utilizado como arma arrojadiza contra el contrario, cuando es una realidad que está ahí y a la que hay que buscar soluciones.

P. Al margen de la presión mediática, ¿hubieras gestionado igual este asunto?

R. Se habla muchas veces de por qué no se paralizó. Yo lo expliqué en su momento y es que siempre ha sido una pauta de este y de otros ayuntamientos: lo que es regularizable ha de ir por la vía administrativa. Ese suelo está consensuado en el Plan General. El que un ciudadano quisiese adelantarse en su construcción supuso una infracción administrativa como así se gestionó. Muchas veces se desconoce que en aquellos tiempos las posibilidades de paralización que tenían los ayuntamientos no estaban tan claras como pueden estar ahora con la LOUA. Muchas veces se le ha dado protección judicial a los infractores si han recurrido una paralización. La Junta de Andalucía también tiene competencias en materia de infracciones urbanísticas y tampoco actuó en este caso.

Cajasur, en aquella época, desde marcos culturales a otros, colaboraba con el Ayuntamiento. Rafael Gómez, que incluso tenía más trato con otros ayuntamientos por motivo de sus negocios, también tenía esa línea de colaboración

P. ¿Qué dice de nosotros, como ciudadanos, que el mayor deudor municipal, con casos abiertos por Hacienda, Malaya.. llegue a las elecciones municipales de 2011 con un partido recién creado y atropelle al resto, convirtiéndose en el líder de la oposición?

R. El comportamiento electoral en tiempos de crisis suele ser muy contradictorio y suele premiar a proyectos de ruptura, aunque no tengan programa ni experiencia ni demuestren seriedad a la hora de gestionar lo público. No es nuevo. Desde que tengo uso de razón vivo la política y siempre tiendo a pensar que el ciudadano se preocupa de lo que representa y propone cada partido. Por eso, que se vote al antipartido ni lo he entendido ni lo comparto. Y que alguien que no tiene ninguna propuesta de gestión, algunas eran hasta extravangantes, suscite el respaldo ciudadano no deja de ser sorpresivo y lo que demuestra es que todavía queda mucho trabajo por hacer y que hay que avanzar mucho en la cultura política de la ciudadanía.

P. Un informe del IESA, publicado poco después de las elecciones señaló que parte del caladero de votos de Gómez en aquellas elecciones vino de antiguos y nuevos votantes tradicionales de la izquierda y en concreto más de IU

R. No, yo creo que más del PSOE, pero eran votos cansados y que provenían de las tres fuerzas políticas. Al principio hubo información interesada que indicaba que gran parte de esos votos provenían de IU.

P. En los años buenos en los que había dinero en la ciudad y todos querían salir en la foto de las inauguraciones, tú, como estrecho colaborador de la alcaldesa Rosa Aguilar, ¿alguna vez le advertiste o alguien os advirtió de Rafael Gómez? ¿O de aquellas estrechas relaciones con Cajasur?

R. Creo que la obligación de un gobierno municipal es potenciar todas las energías que hay en la ciudad, entre ellas el empresariado ¿cómo no va a haber colaboración con la principal entidad financiera de la ciudad? Porque se gobierna para todos no solo para una parte, y obviamente si quieres lo mejor para la ciudad y superar desequilibrios urbanísticos, ideológicos, sociales pues lógicamente hay que relacionarse con el empresariado. La relación, en este sentido, era obligada. Otra cosa es que luego haya habido comportamientos irregulares. Ahí que actúe quien tenga que actuar en el terreno judicial o en el que corresponda. Cajasur, en aquella época, desde marcos culturales a otros, colaboraba con el Ayuntamiento. Rafael Gómez, que incluso tenía más trato con otros ayuntamientos por motivo de sus negocios, también tenía esa línea de colaboración.

P. El PP, que se supone que por su forma de gobernar y su ideario debe tener una mejor relación con los empresarios tiene choques con CECO. Y eso se ha notado especialmente este verano con la baja de la patronal en Emacsa y cuando votaron en contra del Ayuntamiento para forzar la salida del secretario municipal de su cargo de secretario del Consorcio de Turismo.

R. Yo creo que más bien se trata de desacuerdo en el plano de las formas. Por efecto de ese tic de autoritarismo y por apoyar a un sector del empresariado más que a otro. Esto no es bueno para el gobierno municipal y por consiguiente, tampoco es bueno para la ciudad, pues genera una tensión innecesaria. También provoca que ahora mismo no estemos disfrutando de un Centro de Recepción de Visitantes que es excepcional y que, por cuestiones de yo llevo razón y tu no; razones del tipo debe haber un bar de copas en este lugar, que a mí no me parece lo más adecuado. Al final se impone el criterio de una parte porque sí y si no se hace lo que yo quiero pues se rompe la bajara. Pero el sector empresarial es muy pargmático y también quiere tener participación en la vida ciudadana. Si se le niega, ese pragmatismo les llevará a que no haya buena sintonía, más allá de la coincidencia ideológica.

P. ¿Cree que este problema de las formas, y hablo ahora del asunto del secretario municipal o la dimisión del secretario de Emacsa, es lo que está asomando en los medios de comunicación? El otro día me encontré con un antiguo alto cargo municipal y me dijo que él en la vida había vivido algo así.

R. Yo viví la corporación 95-99 y ésta es un poco repetitiva. El PP entra en el Ayuntamiento como el que entra a un territorio hostil y enemigo. Los funcionarios los hay de todo tipo e ideología, pero de tanto repetir una mentira y de insistir en ese tran tran de que todo el mundo ha entrado allí enchufado, todo le parece hostil, todo el mundo es comunista, de izquierdas y entonces ellos no les queda más remedio que protegerse y actuar a la defensiva. Yo he sido presidente de Emacsa con ese secretario al que alude y el trato ha sido siempre exquisito y respetuoso. A un funcionario lo único que le tienes que pedir es que cumpla su trabajo y sea leal. Nada más. Su opinión política te la tiene que traer al pairo porque da igual. No sé a qué puñetas puede responder mandar callar a un secretario [de Emacsa] cuando es requerido por otro miembro del consejo de administración para darle una información que es su obligación. Si se le responde de este manera, es norma que el funcionario se sienta humillado o que no se le está respetando en su trabajo. En referencia al tema del Consorcio de Turismo, creo que el relevo del secretario era un asunto de la suficiente envergadura como para haber informado antes al consejo en el que estaba CECO. Pero eso de aquí te pillo aquí te mato es de una torpeza infinita y más si no tienes mayoría absoluta en el órgano y puede surgir cualquier cosa como de hecho surgió. Se proyecta mala imagen y además se crea un problema innecesario.

El sector empresarial es muy pargmático y también quiere tener participación en la vida ciudadana. Si se le niega, ese pragmatismo les llevará a que no haya buena sintonía con el Ayuntamiento, más allá de la coincidencia ideológica

P. ¿Sigues pensando que ser alcalde es lo más bonito que le puede pasar a un político?

R. En el marco de la actividad política, sí porque es el cargo que tiene más recompensa desde el punto de vista humano. Yo recuerdo los vecinos de la calle Adamuz que me pidieron una entrevista porque la calle estaba en muy mal estado, fui y nos dimos cuenta de que tenían razón y se plantearon mejoras. Yo recuerdo que cuando acabaron las obras se presentaron dos señoras con algo envuelto en un papel de periódico y me decían que eso era para mí, lo abrí y eran unos paquetes de Ducados que para ellas era un esfuerzo económico importante. Cuando el ciudadano te responde así, te sientes recompensado del esfuerzo y de la dedicación y esta cercanía es mucho más reconfortante que la alta política de altas esferas donde las cuchilladas van y vienen. La política de cercanía es mucho más gratificante porque se detecta un problema y se le pone solución.

P. Cuando fuiste alcalde tú llevabas mucha tralla detrás y conocías todas esas presiones que conlleva el cargo, cuando Rosa Aguilar te dijo que Andrés yo quiero que seas alcalde...

R. No, así no me lo dijo nunca (risas) fue la organización [IU] la que me propuso.

P. Tú sabías a lo que te enfrentabas y que aquello no iba a ser nada fácil.

R. Sí, sí. Yo fundamentalmente me centré en el proyecto de capitalizad cultural de 2016 porque se vivían los momentos decisivos. Ya no se habla de ese tema, ya no se habla de que esta ciudad se volcó completa en un proyecto por encima de los partidos. En esos últimos años sumamos todas las administraciones, luego la decisión que fue y la decepción que nos supuso, pero por encima de todo hay que saber sobreponerse. Aunque lamento que no se hayan aprovechado esas sinergias generadas en torno a este proyecto y al mundo de la cultura.

En la política lo que tienes que ser es leal. Y si no hubiese sido con Rosa Aguilar, yo hubiese actuado exactamente igual con otro compañero

P. ¿La poĺítica te ha costado la salud?

R. No, yo creo que no, la salud es un compendio de hábitos y de cómo interiorizas los problemas. Pero por encima de todo, los hábitos. Si fumas como yo fumaba eso tiene su repercusión en mi salud. Pero por lo demás...

P. Pero más allá de que fumaras más o menos, la presión a la que estuviste sometido en aquellos últimos años era de primer orden.

R. Sí, al final tiene sus efectos. Yo soy una persona vehemente que psicomatiza más los problemas, pero no creo que sea la política la que te influya más o menos. Son avisos que te vienen bien para recordate lo importante que es cuidarse.

P. ¿Hablaste con Rosa Aguilar cuando te pasó lo del infarto?

R. Sí, creo que sí.

P. ¿Sigues teniendo relación con ella?

R. Poca, poca. Yo habría trabajado igual con Rosa que con otro compañero. En la política lo que tienes que ser es leal. Y si no hubiese sido con Rosa, yo hubiese actuado exactamente igual con otro compañero. Era el papel que tenía que hacer y no me arrepiento. Puede haber más o menos cercanía en un momento determinado, pero ni más ni menos de actuar como tienen que actuar los equipos.

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