Asaja pide “que se derogue o modifique” la Zona de Especial Protección para las Aves del Guadiato
La organización agraria Asaja Córdoba ha pedido este martes “que se derogue o, en su defecto, se modifique sustancialmente el decreto” mediante el que la Junta de Andalucía estableció en 2008 la declaración del Alto Guadiato, en el Norte de Córdoba, como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Entiende la patronal agraria, según ha explicado en una nota, que “las limitaciones que conlleva” la ZEPA “imposibilitan poder llevar a cabo las necesarias inversiones en las explotaciones” agrarias “para lograr la necesaria rentabilidad de las mismas, lo que ha ocasionado una situación de crisis en la zona”.
Ello implica, según ha señalado Asaja, que la comarca del Alto Guadiato “está sufriendo un grave estancamiento social y económico”, agravado año tras año, al poderse apreciar cómo explotaciones de comarcas limítrofes han podido modernizarse, transformarse y ganar en competitividad y rentabilidad“.
Además, “todas estas limitaciones impiden acogerse a las ayudas de modernización y a las ayudas de incorporación de jóvenes, al no cumplir los requisitos de esas convocatorias, que requieren mejorar y crear empleo en sus explotaciones”.
También “se ha demostrado que, con las ayudas que se prometieron cuando se declaró esta zona de protección, han ocurrido dos cosas, que nunca han llegado o que han sido un absoluto fracaso”. Por ello, Asaja ha subrayado que “es preciso reconocer que la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas es el principal activo de la economía del Guadiato y Los Pedroches”, que “están atravesando una situación límite y es necesario que se toman medidas que favorezcan la modernización y transformación de las mismas”.
Asaja ha destacado que no puede olvidarse que, “si hay una ZEPA o existen otras protecciones especiales en estas comarcas, se debe al trabajo realizado durante años por los agricultores y ganaderos. Sin ellos, no existirían esas zonas, y si se abandonan por falta de rentabilidad, desaparecerán a corto o medio plazo las características de las zonas protegidas”.
Por ello, la organización agraria considera “tremendamente injusto que, a quienes han hecho posible que exista una zona de protección, se les penalice tan brutalmente condenándolos al abandono de sus explotaciones y de sus pueblos, lo que conllevará en pocos años a que deje de existir la zona de protección por el abandono de los cultivos”.
0