Cosmopoética despide su edición más interior con la experiencia sonora de Madre de Dios

Madre de Dios, en Orive | TONI BLANCO

Cosmopoética ha puesto punto y final a su edición más interior, marcada por la pandemia, la reducción de aforos y los meses en los que se ha celebrado. Pero lo ha hecho fiel a su estilo, con una experiencia musical diferente en un concierto de clausura en la Sala Capitular de Orive.

El último proyecto de Javier Ramos (Lämpara, Malparaíso, La Inesperada Sol Dual) se llama Madre de Dios. Sus canciones basadas en textos escritos automáticamente, poesía constructivista en español abstracto, son las que han sonado entre las paredes de este lugar que es símbolo, precisamente, de Cosmopoética.

En sus canciones, en una primera capa de texto no hay mensaje, es abstracto, se entiende pero no se hila. Pero quedan sensaciones sonoras que con un render pausado llegan a convertirse en discursos potentes, salvajes y políticamente muy incorrectos.

El público, muy reducido, disfrutó de un concierto que se emite por las redes sociales de Cosmopoética y con el que se pone fin al festival internacional de poesía de Córdoba.

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