La teoría de la improvisación

Javi Flores, en el duelo con el Algeciras en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Los problemas se acrecientan, al menos en la teoría, y la incertidumbre sigue en aumento. No solo para el Córdoba, sino para todos los clubes que militarán el próximo curso en la Segunda División B. No hay nada realmente claro en una hoja de ruta que se avecina más cara y pedregosa el próximo año, pues el aumento de los equipos hará que suba aún más el precio de las cotizadas plazas para la categoría de plata. Todo ello incentivado además con los correspondientes problemas económicos acaecidos a raíz de la crisis sanitaria del Covid-19, que repercute a su vez en un desajuste financiero, y las dudas concernientes a la posibilidad o no de que haya público en los estadios. Y en caso afirmativo, cuál será el aforo permitido. Sobre todos esos condicionantes trabaja el cuadro blanquiverde, que tiene a su vez sus propios asuntos internos que resolver. El primero de ellos es la propia inscripción en la categoría de bronce cuyo plazo finaliza el próximo 17 de agosto, y para la cual la entidad mantiene confianza, pese a no contar con un auto judicial firme sobre la venta de la unidad productiva. También es verdad que durante los últimos días está abierta, y parece ser que con buenas perspectivas, para el traspaso del Córdoba CF SAD.

Y la jungla de la Segunda B se hace cada vez más salvaje, teniendo en cuenta además que muy pocos, o al menos ninguno de los principales candidatos a subir (entre los que debe estar el Córdoba), querrá estar el próximo año en la recién creada Segunda B Pro. Y no serán pocos los candidatos. Sin duda, se avecina la temporada más atípica de la historia, y en total, la competición acogerá nada menos que a 102 equipos. Así lo confirmó la propia Real Federación Española de Fútbol (RFEF) este lunes a través de un comunicado mediante el que oficializaba los ascensos del CD Lealtad, CD Alcoyano, CD Marino y Linares Deportivo, los cuatro equipos que no pudieron disputar la fase adicional de promoción desde Tercera División tras ser suspendida al detectarse varios positivos por Covid-19. Es decir, dos plazas más de las que estaban previstas.

De este modo, al no producirse descensos (sí desde Segunda A), se incluyen dos clubes más con respecto a los 100 que estaban pronosticados. Esa ha sido la decisión que ha tomado la Comisión Gestora del organismo nacional, ante la imposibilidad, según argumentan en el escrito, de “encontrar fechas para disputar los partidos que habían sido programados y por un principio de prudencia sanitaria ante los rebrotes de las últimas fechas”. Así, faltaría por ver cómo se distribuyen dichos conjuntos entre los diez subgrupos que competirán en el nuevo formato del torneo, del cual los tres mejores de cada uno pasarían a la fase de ascenso a Segunda; el cuarto, quinto, sexto y séptimo lucharían por promocionar a la Segunda B Pro; y octavo, noveno y décimo pugnarían por no descender.

Así se encuentra el panorama actual para un Córdoba que tiene entre ceja y ceja el ascenso. Mientras el trabajo no cesa en los despachos, donde hay diversos frentes abiertos en el plano institucional, la plantilla sigue avanzando en sus primeros días de pretemporada. Todo ello aún con muchas novedades por salir en materia de fichajes, ya que, hasta la fecha, únicamente se ha confirmado la incorporación de Darren Sidoel. En los próximos días -u horas- deberán oficializarse nuevos refuerzos, que serán imprescindibles para un curso que se avecina de alto voltaje y que, hasta el momento, va dando pasos a través de improvisación.

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