Una ofensiva insuficiente

Partido Córdoba - Rayo en el Arcángel | MADERO CUBERO

Debe esperar. La reconquista del reino todavía no es posible. Y eso que el Córdoba lanzó, de manera no muy contundente, una ofensiva por recuperar el trono perdido desde septiembre. De finales de ese mes data el último triunfo que logró el conjunto blanquiverde en El Arcángel. En Liga, ya que en Copa consiguió superar al Málaga en la anterior eliminatoria de Copa. El cuadro califal, que recuperó a su defensa titular, no consiguió dar en la tecla en ataque. Quizá fue el que mejor supo estar en torno al área rival, pero sin resultados positivos. El lado positivo de una batalla que terminó con un insuficiente armisticio, que los de Carrión dejaron de nuevo la portería a cero y sí que pudieron volver a sumar ante un Rayo Vallecano que tuvo más balón pero que careció de potencial arriba para finalizar su mejor juego de combinación.

Antes de iniciar el intento de reconquista del reino, largo tiempo sin gobierno, restaban dos preguntas por resolver. La primera correspondía a la lista definitiva de Carrión, ya que dejó dicha decisión para los instantes previos del choque. Tras convocar a todos sus jugadores disponibles, a excepción de Deivid y de Razak, más cuatro del filial, el técnico sorprendió en cierto modo con su citación final. El barcelonés decidió incluir a Moha Traoré entre los 18 elegidos para afrontar el duelo con el Rayo, por lo que, con la previsible presencia de Javi Galán y Esteve, los descartes tuvieron nombres de la primera plantilla. Carlos Caballero, Guille Donoso, Markovic, Samu y Bergdich fueron los cinco futbolistas que se quedaron sin opción de disputar el encuentro con el cuadro madrileño, para el que faltaba otra cuestión por contestar. Conocida la intención del preparador blanquiverde de realizar cambios en el once, tocaba saber cuántos eran y quiénes los protagonizaban con su entrada en la alineación.

Claro estaba que el técnico iba a recuperar su defensa habitual, pero no tanto que pudiera hacerlo en su totalidad. Fue posible y finalmente Héctor Rodas formó en el eje central de la zaga junto a Bijimine, mientras que Cisma recuperó su lugar en el lateral izquierdo. Juli, Borja Domínguez, Pedro Ríos y Rodri fueron los otros cuatro jugadores que entraron en el once respecto del presentado el pasado miércoles en Alcorcón. De esta forma Carrión mostraba sus cartas, que indicaban una jugada ambiciosa. Al menos sobre el papel, con la idea de tratar de realizar un juego de combinación y de carácter ofensivo. Un propósito que no logró llevar a efecto el Córdoba en la primera parte del encuentro. El cuadro califal salió enérgico y antes de cumplirse el primer minuto de partido generó su primera llegada al área rival, aunque ésta no tuvo validez por fuera de juego de Rodri. Tras ese destello el Rayo comenzó enseguida a advertir de su plan, una fuerte presión adelantada para evitar la capacidad de movimiento del rival.

La escuadra madrileña consiguió lo que se propuso casi siempre y obligó al Córdoba a buscar las salidas en ataque tras robos y mediante transiciones rápidas. Del mismo modo hizo que los de Carrión tuvieran que recurrir en exceso al disparo lejano. Javi Galán fue el primero en probar desde larga distancia. El esférico se marchó muy alto. Poco a poco el equipo que dirige Baraja tomó un ligero control del balón, aunque fue sin llevar sensación real de peligro a la portería de Kieszek. Los vallecanos lograban llegar arriba con buenas combinaciones, pero no acertaban en el último pase o en la definición. De hecho, ninguna ocasión, como tal se les contó antes del descanso. Así las cosas, el conjunto blanquiverde fue en todo momento el que más pretendió hacer daño al adversario. Aunque demasiadas veces en acciones generadas por pérdidas del Rayo y con tímidos lanzamientos. Como lo fue el de Edu Ramos, también desde lejos, que blocó sin problemas Gazzaniga.

El guardameta tuvo que intervenir de manera meritoria poco después a un buen tiro de Rodri. El soriano no acertó a marcar tras un gran control con el pecho de un mejor servicio de Javi Galán. Al tiempo que el frío aumentaba el partido continuaba en una línea de bajo ritmo. Fue próxima la media hora cuando el Córdoba pareció entrar poco a poco en calor, que pudo llevar a las gradas Juli tras un buen entendimiento con Pedro Ríos. El jerezano, uno de los hombres más activos del choque conectó con el alcoyano y éste obligó de nuevo a actuar al guardameta vallecano. El impulsor de esa ocasión fue quien tuvo la última clara del primer acto. Desde fuera del área armó la pierna y sacó un disparo cruzado que se perdió por la línea de fondo. Al descanso se llegó con un armisticio que sólo podía romperse si alguno de los dos contendientes conseguía mejorar sus prestaciones en ataque.

El paso por vestuarios reactivó el partido, ya que los dos equipos lanzaron de forma más clara a acometidas sobre las metas rivales. Fue Javi Galán quien abrió las hostilidades con un tiro desde la línea de fondo. Rechazó Gazzaniga, al igual que en la siguiente acción en ataque del cuadro califal. Borja Domínguez vio bien posicionado a Juli en el interior del área visitante y dispuso un gran centro que el alcoyano cabeceó. El Rayo respondió en el 49 por medio de Ebert, que se sacó un lanzamiento lejano que se perdió por línea de fondo. El choque ganó en intensidad, pero las ocasiones comenzaron a escasear de nuevo. La mejor de todas la tuvo Rodri en el minuto 61. Otra vez Pedro Ríos fue protagonista. El jerezano condujo una rápida contra por la banda derecha y sirvió al segundo palo para el delantero. La afición estaba preparada para cantar el gol, que parecía la única opción para esa jugada. Pero el soriano no acertó en su remate ante la salida de Gazzaniga.

El encuentro comenzó entonces a entrar en una fase de corre calles en la que estuvo mejor el Rayo. Eso sí, los madrileños no supieron sacar provecho de su insistente presencia en torno al área blanquiverde. Fue así como todos sus intentos acabaron en nada. Entre medias, Raúl Baena probó fortuna desde lejos con un disparo que se fue por línea de fondo por muy poco. En el tramo final del choque, ya partido, el Córdoba sólo conseguía mirar a puerta rival con balones largos, si bien ninguno sirvió para intimidar a Gazzaniga. Mientras, el cuadro vallecano se dejó ver una y otra vez cerca de Kieszek, que en el 86 tuvo que intervenir para blocar un nuevo lanzamiento de Raúl Baena. Los últimos instantes fueron de locura, pero las ofensivas resultaron del todo infructuosas. Al final, los dos conjuntos hubieron de conformarse con el empate y el Córdoba no consiguió reconquistar su reino. El Arcángel esta vez se convirtió en una tierra de nadie.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 0: Kieszek, Antoñito, Héctor Rodas, Bijimine, Domingo Cisma, Edu Ramos, Pedro Ríos (Piovaccari, 81´), Borja Domínguez (Moha Traoré, 71´), Juli, Javi Galán (Esteve, 59´) y Rodri.

RAYO VALLECANO DE MADRID, 0: Gazzaniga, Quini, Zé Castro, Dorado, Rat, Raúl Baena, Trashorras, Embarba, Ebert (Miku, 72´), Álex Moreno (Aguirre, 46´) y Javi Guerra (Manucho, 88´).

ÁRBITRO: Arcediano Monescillo (Comité Castellano-Manchego). Mostró cartulina amarilla al local Edu Ramos y a los visitantes Rat, Ebert y Trashorras.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésima jornada del campeonato de Liga en Segunda A, disputado en El Arcángel ante 12.622 espectadores.

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