Manu Leal: “Este año tenemos que aspirar a algo más”

Manu Leal, capitán del Córdoba Patrimonio de la Humanidad

Es uno más de un engranaje que ha sabido amoldarse a la perfección para cumplir con cada objetivo -incluso, a veces, por encima de éste- que se proponía. Todos son uno en un vestuario del que se destaca que “todos somos amigos” y en el que nunca ha habido problemas entre compañeros. Sin embargo, el brazalete es cosa de uno y la misión de portarlo cada jornada es cuestión de Manu Leal. En efecto, el jugador cordobés es el que posiblemente mejor encarna la filosofía de valores que un día se le ocurrió convertir en club a José García Román, y que ha derivado en un crecimiento exponencial hasta convertirse en lo que hoy en día es el Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Talento de la casa, identificación y orgullo con unos colores y con una ciudad y tener siempre los pies en el suelo. Y quizá esto último sea lo más difícil de cumplir, dado el nivel que ha alcanzado la entidad, propulsada en los últimos años a la élite del fútbol sala nacional. Todo por mérito propio.

Muchos aficionados, también a causa del excelente rendimiento del equipo, se han malacostumbrado a un progreso infinito y, muchas veces, por encima de lo esperado. No obstante, el mayor de los Leal no duda en señalar cuál es la realidad, aunque se muestra ambicioso con las posibilidades de seguir creciendo. Eso sí, para ello, y según él mismo admite, hace falta no solo la unión del propio club, sino que también deben sumarse al proyecto diversas fuerzas de la ciudad, con el fin de que el club no se quede en el propósito de la permanencia, pues “cada año debemos aspirar a algo más”.

PREGUNTA. Segundo año del equipo en Primera División. Después de todo lo ocurrido, y teniendo en cuenta que está previsto que la temporada empiece el 4 de octubre, ¿en qué punto estáis de la preparación?

RESPUESTA. Estábamos deseando. Llevábamos mucho tiempo sin competir y eso para nosotros es complicado, porque no estamos acostumbrados los jugadores de este nivel a entrenar sin competir. Yo creo que lo que te da al final esa chispa, ese momento de rapidez, al final es la competición. Y estábamos deseando, porque veíamos que en otros deportes ya se estaba empezando poco a poco, y ya no es solo que el año pasado se cortara la liga, sino que este año hemos hecho una pretemporada de casi tres meses, y se hace un poco largo. Pero bueno, nos ha venido bien porque tenemos un equipo nuevo y para adaptar a los jugadores nuevos, al mister, y creo que de todo hay sacar lo positivo.

P. ¿Cómo se encara este segundo año?

R. Con mucha ilusión, ya ha pasado ese primer año de consolidación, de dejar al equipo en la máxima categoría y ahora hay que aspirar a algo más. Los jugadores que nos hemos quedado ya tenemos la experiencia de un año en Primera, que eso hace mucho. La novatada parece que la hemos pagado seguro y este año, con los jugadores que hemos incorporado, creo que tenemos un gran plantel y por qué no. Vamos a intentar salvarnos lo antes posible para, a partir de ahí, mirar a otros objetivos. Creo que Córdoba es una ciudad que debe ser ambiciosa y pensar en un futuro tener equipos de élite, y no solo para salvarse, sino para tener otro tipo de objetivos.

P. Imagino que un tanto de sensaciones contrapuestas, por las ganas de empezar pero también con toda la incertidumbre que hay.

R. Sí, te crea la incertidumbre como en todo. Como en los colegios, como en cualquier disciplina. Parece que va a empezar el 4 de octubre, pero nadie nos asegura que se vaya a terminar la liga. Entonces, bueno, hay que estar ahí expectantes a ver qué pasa, y que esto pase rápido, que nos deje ya hacer vida normal como antiguamente y que podamos competir cada fin de semana con Vista Alegre lleno, que para nosotros es lo máximo que vivimos dentro de la liga.

P. Ya no sois los novatos de la categoría, por lo que ese factor sorpresa se pierde. ¿Qué ha cambiado o qué debe cambiar en la mentalidad de la plantilla?

R. Yo creo que el año pasado se nos fueron puntos por eso mismo. Era nuestro primer año en Primera División, esa novatada como hemos hablado creo que se tiene que pagar sí o sí, y este año todos tenemos ya, como mínimo, un año de experiencia en Primera y esperemos que esas novatadas por las que el año pasado se nos escaparon puntos y al final fueron puntos buenos para conseguir el objetivo antes, creo que este año es posible que no paguemos tanto.

P. Sube además el grado de exigencia.

R. Sí, por supuesto, este año descienden cuatro. Eso ya de por sí te dice que tienes que subir el grado de exigencia. Hay una competitividad tremenda en Primera División este año y por supuesto, el nivel de los entrenamientos ha subido, el nivel de muchas cosas están subiendo y no se puede bajar ningún componente de la plantilla del barco, porque esto es algo de todos que al final, a lo largo de la temporada, todos vamos a ser importantes y eso es lo que al final premia dentro de un conjunto.

P. Pesa llevar el brazalete del equipo de fútbol sala más representativo de toda la provincia, y de uno que probablemente deje huella en la historia, o es más un privilegio.

R. Yo tengo la satisfacción y el orgullo de ser el capitán del equipo de mi tierra, y en Primera División. Creo que me tengo que sentir orgulloso y en ningún momento tiene que pesarme. Tengo la gran suerte de tener un vestuario lleno de amigos, e incluso uno es mi hermano, y creo que me lo están poniendo muy fácil. Para mí, todos somos capitanes y lo que yo les digo me escuchan, lo tienen claro, y yo a ellos. Hay buena comunicación en ese sentido, y llevar el brazalete es un símbolo de orgullo para mí ser el capitán de esta familia.

P. Además, en tu caso, como cara más visible, o representante de una generación de jugadores que, como se ha comprobado, tienen capacidad para jugar en Primera, pero que, si no llega a ser por este proyecto, es posible que la mayoría no hubieseis debutado en esa categoría.

R. Así es, parece que el nivel que teníamos de muchos de jugadores de capital y provincia, y parecía que se iban los años y que ninguno iba a jugar en Primera División. Y al final, el proyecto de José García Román, que es el capitán del barco este, nosotros nos sumamos a él, creímos en él, empezamos a trabajar desde cero y se ha demostrado que en Córdoba hay jugadores de grandísimo nivel para jugar en Primera. Ya vemos que muchos son internacionales y Córdoba siempre ha sido una cuna del fútbol sala, y ahora lo importante es que la tengamos aquí en Córdoba para todos nosotros.

P. Porque claro, ahora tenéis enfrente al Inter, al Barça, a ElPozo, pero muchos de vosotros os habéis formado en maratones, en viajes de pueblo a pueblo…

R. Así es, yo creo que eso, al fin y al cabo, es una cosa que no podemos olvidar. El deporte te enseña que cuanto más humilde seas y cuanto más trabajo tengas, al final se recogen más los frutos. Un amigo mío que era preparador físico me encantó una frase que decía que “cuanto más entreno, más suerte tengo”, pues eso es lo que resume al final. Creo que en estos años se ha demostrado que teníamos nivel para Primera División. Este año, para ser un equipo recién ascendido y la mayoría cordobeses, hemos mantenido el equipo. Nunca hemos pisado puestos de descenso y creo que la gente ha disfrutado aquí cuando vino el Barça, cuando vino el Inter y en fin, pasaron por aquí los mejores equipos del mundo y se vio que se les puede competir.

P. Y creo que tú y tu hermano David sois los únicos que os mantenéis desde que el equipo estaba en Tercera División.

R. Somos los dos únicos componentes que en ningún momento han paralizado su estancia en el club. Luego Jesús Rodríguez, que lleva mucho tiempo con nosotros, Koseky también, pero llegaron un año después de nosotros. Cristian también, y Nono, que acaba de dejarlo. Al final, es la ley del deporte. Los años pasan, la vida, el que tiene trabajo decide retirarse por otro tipo de ocupaciones y al final hay jugadores que van y vienen y lo importante es la institución, que Córdoba tenga un equipo en Primera, y para nosotros sería una satisfacción, de aquí a ojalá muchos años, el día que nos retiremos, venir a Vista Alegre y ver que el equipo sigue en Primera, que se ha consolidado y que hay jugadores cordobeses. Para nosotros sería un orgullo grandísimo haber llevado a Córdoba a lo más alto de España.

P. Se suele decir la expresión de que “ha llovido mucho” pero en realidad no hace tanto de eso, y la diferencia que habéis vivido de jugar en Tercera a hacerlo en Primera, con estos rivales, con Vista Alegre hasta los topes…

R. Ese cambio te exige que el aprendizaje sea rápido. Entonces, como cuando estuvo Maca con nosotros, ahora Josan, como ha sido una evolución muy rápida, hemos necesitado que cada año se suba un peldaño más e intentar asimilar nuevos conceptos, nuevo estilo de juego, nueva velocidad de balón, porque cada categoría tiene una velocidad de balón, y creo que hemos sabido adaptarnos a cada situación, y al final, pues mira, hemos tenido también suerte, hemos estado jugando Primera División y ojalá nos quedemos muchos años.

P. ¿Se os pudo pasar por la cabeza en algún momento lo que estáis viviendo ahora?

R. Yo creo que es algo que nunca piensa nadie. Cuando un jugador juega en Tercera o en Segunda B, sí, aspira a tener buen equipo, ascender, pero en ningún momento piensas que en dos o tres años te vas a plantar en Primera División. Como bien sabe la gente, yo he jugado muchos años a fútbol, e imagínate, jamás podía pensar que podía jugar a fútbol sala y en Primera División.

Muchas veces piensa uno que si hubiera cogido el fútbol sala con 18 o 20 años, porque yo es verdad que empecé tarde, no sé qué hubiera sido de mí. Si hubiera jugado antes en Primera División, hubiera tenido el nivel ese para jugar en algún equipo, o simplemente si en Córdoba hubiera habido Primera cuando nosotros éramos jovenzuelos, por así decirlo, con 18 o 20 años, imagínate la oportunidad que hubiéramos tenido de jugar tantísimos años en Primera División. Ya como hemos hablado, en Córdoba hay muchísimo nivel para este deporte.

P. No podemos pasar por alto que hace un par de días se cumplía el primer aniversario del estreno del equipo en Primera, además contigo como protagonista marcando un gol histórico.

R. Sí, a mí muchas veces me han preguntado con qué momento me quedaría, y evidentemente el ascenso no puedo evadirlo, pero sí que es verdad que me quedaría con ese día, porque fue un debut en Primera División soñado. El pabellón lleno, contra un gran equipo de play off como era Osasuna. Ganas 1-0, metes tú el gol. Yo creo que se dieron todos los condicionantes para, al menos, estar feliz una semana (risas). Yo lo recuerdo con mucho cariño. Tengo buenas imágenes de ese día, y me gusta repasarlas, recordarlas, porque creo que ha sido uno de los días más felices desde que yo llegué al club.

P. Una temporada que, pese a las circunstancias y que no pudo acabarse, puede calificarse como muy buena por vuestra parte.

R. Nosotros, cuando terminamos la temporada, dijimos pues hemos ascendido, estamos en Primera División, pero ahora hay que plantear esto de otra manera. Hicieron una serie de fichajes, que eran grandes jugadores, y no sabíamos qué nos íbamos a encontrar. Y sobre todo, yo creo que los primeros partidos ganó la ilusión. Nosotros fuimos a Levante después de ganar a Osasuna, volvimos a ganar, nos plantamos con seis puntos, éramos colíderes junto al Barça. Vino aquí el Inter, 3-2 y a punto de sacarle algún punto, y la gente súper ilusionada con nosotros. Y yo creo que eso lo hizo la ilusión de vernos todos juntos en Primera, de las ganas que teníamos, en la pista volábamos. Pero luego, la liga, nosotros en ningún momento lo escondíamos, al final era un espejismo. Nosotros sabíamos que la liga te pone donde realmente tienes que estar. Y bueno, hemos hecho una gran temporada. Hemos ganado grandes encuentros y, como he dicho, también se nos han ido puntos por ser inexpertos en Primera División, pero por suerte nos hemos salvado y ya este año eso hay que borrarlo. Tenemos un mister nuevo, que es súper ambicioso, y creo que eso nos viene muy bien, y ojalá sepamos ser un equipo rocoso, porque en Primera División sabemos que no encajar muchos goles es muy importante.

P. Que además creo que habéis malacostumbrado al aficionado, siempre estando por encima de las expectativas puestas. El primer año en Segunda os quedáis a un pasito del play off en el partido contra la UMA, el segundo os clasificáis y, contra todo pronostico, elimináis al Betis, el año pasado empezáis con una gran racha ante dos clubes de play off que llevó a mucha gente a pensar incluso en la Copa.

R. El aficionado por excelencia es así, y en Córdoba, con la gran afición que tenemos, ya lo hemos visto. Solo hace falta darle un poquito de motivo para que venga aquí con unas expectativas incluso superiores a las que puede aspirar la plantilla o el club. También, bueno, lo hemos malacostumbrado, porque siempre, como bien has dicho, hemos ido por encima de esas expectativas, que a nosotros nos encanta que nos pongan esas metas porque eso es síntoma de que la afición confía en nosotros de que podemos conseguir más y ellos vibran mucho con nosotros, nosotros con ellos, al final somos uno y nos necesitamos mutuamente. Lo hemos visto en el equipo de fútbol, prácticamente cuando estaba en Segunda y descendiendo a Segunda B, el estadio se presentaba con 7.000 u 8.000 personas. Córdoba tiene una gran afición y para nosotros es vital, sino fuera por ellos, muchos puntos no los hubiéramos conseguido.

P. Uno de los factores principales del equipo ha sido su identidad. La mayoría de aficionados quizá os hayan conocido más estos últimos años, pero sois una generación que, pese a que era novata en Primera, teníais ya muchos partidos detrás y os conocéis muy bien.

R. Eso ha sido un punto a favor nuestra, de ser compañeros durante muchos años, habernos enfrentado. Al final, eso en una plantilla prima. Es que parece un tópico decir que dentro del vestuario somos todos uno, y lo dice todo el mundo, pero es que en esta ocasión es así. Yo en todos los años que llevo aquí no ha habido problemas entre compañeros, entre el club, es que no ha habido ningún problema, y eso es muy complicado. Esto al final es un trabajo, que echamos muchas horas, te estás jugando un puesto con un compañero y tal. Yo vengo de muchos equipos, muchas entidades y esos problemas siempre existen, y aquí, por suerte, no hemos tenido ese problema.

Y en cuanto a la afición, yo creo que se han sentido identificados con que seamos todos cordobeses. Cuando nosotros ascendemos a Primera División, creo que nadie lo ha conseguido siendo todos de esa misma provincia, y sí que es verdad que eso para ellos es un plus de motivación. Ver a doce chavales humildes, que son de Córdoba, que apenas ganan dinero con esto, que solo vienen a dejar a su ciudad en lo más alto. Al final eso engancha a la gente. Es cierto que el Córdoba CF, al venirse a menos, eso ha hecho también que la gente se enganche aquí y se motive. Es una realidad. No quiere decir eso que esté diciendo algo bárbaro, pero es una realidad que muchos aficionados necesitan esa motivación, y con el Córdoba, por desgracia, hemos tenido años muy malos, y eso ha hecho que mucha gente se una a este proyecto.

P. Lo que no había estos años en El Arcángel lo han encontrado aquí.

R. Eso es precisamente a lo que me refería.

P. Que además ese conocerse tan bien cada uno de vosotros contribuye a tapar debilidades. No sois un equipo súper estrellas, pero sabéis muy bien las virtudes y los defectos de cada compañero.

R. Por supuesto, conocer al rival, saber contra quién juegas. Yo creo que todos los que hemos pasado por aquí somos grandes aficionados al fútbol sala, y años anteriores, además de que tú practiques este deporte, te gusta poner la tele, ver cuando juega el Barça, el Inter, ElPozo, cuando juega el Levante, Osasuna. Y cuando de buenas a primeras te encuentras jugando con esta gente, y te das cuenta de que te han servido esos partidos que has visto. Al final estás jugando con gente que sabes por dónde va la cualidad de cada uno, lo que tienes que mejorar, lo que tienes que defender. Yo creo que todas esas cosas suman. Aquí trabajamos muchas sesiones de vídeo, que creo que en este deporte es básico, es un deporte muy táctico y que se te pueden escapar partidos por esos detalles.

P. Y en todo ese crecimiento, también ha tenido mucho que ver, y a ti personalmente con pasado en el fútbol, llevar el escudo del Córdoba también supone mucho.

R. Yo cuando el club se unió al Córdoba prácticamente no me lo creía. Quién me iba a decir a mí, que cuando yo salí del Córdoba CF yo creo que era el canterano con más años. Llevaba trece o catorce años. Yo me fui en alevín creo que fui, estuve tres años en el filial. Cuando salí de allí después de trece años, yo jamas pensé que iba a vestir la camiseta del Córdoba, y mucho menos en fútbol sala, porque yo seguí jugando a fútbol. Me fui a Madrid, jugué en Segunda B y jamás…Podía volver al club del Córdoba con el paso de los años, pero al fútbol, yo jamas pensé que cuando me pasé al fútbol sala iba a volver a vestir la camiseta del Córdoba. Para mí fue una alegría muy grande. Entonces, yo creo que todos los partidos, cuando saltamos a la pista y vemos a la gente cantando el himno y con nuestro escudo en el pecho, es que incluso la gente que es de fuera, cuando ve eso un par de veces, algo se te remueve. Aunque no hayas nacido aquí, pues hay que imaginarse la gente que sí hemos nacido aquí, que hemos vivido con este escudo, entonces, cuando estás entrenando a lo largo de la semana estás deseando ese momento, de jugar en casa, con la gente, todo el mundo cantando el himno, todos con sus camisetas. Un ambiente que no se puede perder.

P. ¿Qué tiene Córdoba para sacar tanto talento?

R. Es curioso, porque es verdad que las categorías inferiores de todos los equipos cuidan mucho. Y muchas veces hemos visto como Adecor quedaba campeón de Andalucía, de España; Adeval, Salesianos. Tenemos cuatro o cinco clubes aquí que históricamente tienen muchos campeonatos, y eso ha hecho que poco a poco los jugadores, lo que pasa que cuando ya llegaban a una edad de juveniles, como no tenían donde seguir aquí en Córdoba, pues se tuvieron que marchar fuera. El caso de Bebé, Andresito, Barrón, y podría estar aquí cuatro o cinco minutos nombrando jugadores porque tenemos muchos en la élite. Y por suerte ahora los nuevos que son juveniles tienen donde reflejarse, y eso es un motivo más de ilusión. Ojalá muchos de nosotros hubiéramos tenido con 20 años la oportunidad de tener un equipo en Córdoba de Primera División para decir “yo quiero llegar ahí”.

P. Córdoba sin duda es una referencia en estos momentos. No solo por el equipo en Primera, sino por los jugadores que hay presentes en los mejores equipos del mundo, muchos de ellos internacionales. Y son jugadores que conocéis bien, que habéis compartido equipo, habéis jugado maratones con ellos. No sé si os transmiten también que algún día les gustaría probar aquí.

R. Yo creo que prácticamente todos los jugadores de los que estamos hablando han dicho en algún momento que algún día les gustaría vestir la camiseta del Córdoba. Lo que pasa que es un equipo recién llegado a Primera y ahora tiene que consolidarse, y con el paso de los años, a esos jugadores les encantará venir al equipo de su ciudad a vivir sus últimos años como profesionales o incluso a desarrollarse. Ahora todavía es un poco pronto porque esos jugadores están afianzados en Primera División y a nivel económico se quedan muy lejos de las pretensiones del club. Y a esos jugadores les cuesta trabajo porque es un club que está en elaboración de quedarse en Primera, pero yo creo que con el paso del tiempo, cada día que pasa, ellos ya pensarán que vienen a un club afianzado en Primera División, que va a pagar bien, que me va a tratar bien, y yo creo que todos los jugadores de Córdoba que están fuera, cuando han venido aquí como visitantes, ya hemos visto la cara de Andresito en muchas fotos.

P. Se puso la camiseta en sala de prensa.

R. Se puso la camiseta. Luego cuando estuvo aquí Chillo. Jugadores que se les ve en la cara, diciendo “joder, yo quiero vivir esto algún día”.

P. Volviendo a lo del factor sorpresa que hablábamos al principio. Siempre habéis querido recalcar que esto es un sueño que estáis cumpliendo, pero también, para seguir dando pasitos, hay que transmitir también que es una realidad, que ya no es un sueño.

R. Por supuesto, el pasado siempre es bueno tenerlo presente, pero eso se queda ahí. A partir de ya esto es año nuevo, vida nueva, y el club tiene que seguir creciendo. No se puede quedar ahí como pasó por desgracia en el fútbol. Esto tiene que seguir creciendo, no se puede quedar en el mismo sitio. Si el año pasado teníamos esto, pues ahora un poquito más, y el año que viene un poquito más. Hay que ser ambiciosos en la vida y yo creo que con el trabajo del club, de la gente y el nuestro, entre todos deberíamos remar para que esto no desparezca. Y por supuesto, no nos olvidemos que esto al final es un apoyo de instituciones, o bien del Ayuntamiento, bien de todas las empresas privadas de Córdoba. Yo creo que eso es básico y no lo solemos decir mucho, pero al final, la realidad es solo una. El proyecto se hace con la economía y la economía se hace con las entidades. Por suerte ahora nos están apoyando. Tenemos un gran respaldo del Ayuntamiento y del Cabildo. Estamos muy contentos con ese respaldo, pero sí es verdad que cada año hay que dar un paso más si queremos que vengan jugadores de una calidad superior o que cada vez tengamos un objetivo diferente, por supuesto eso se hace a base de economía.

Nosotros hemos jugado muchos años casi sin ánimo de lucro. Esto parecía un hobby para nosotros y yo creo que, para los que llevamos aquí muchos años, nos merecemos ese premio, esa recompensa a tantos años de sacrificio. Al final esto ha sido un trabajo casi sin cobrar. Entonces ahora que por fin lo hemos conseguido, yo sé que tanto José García Román como todo el club hacen todo el esfuerzo del mundo, pero tienen que tener ese respaldo de esas entidades para que los jugadores nos sintamos realmente de Primera División porque no es solo salir a la pista decir “soy jugador de Primera”, también necesitas muchas cosas exteriores. Muchos cuidados a nivel de fisio, y la economía también es una de ellas. Es una realidad.

P. ¿Cómo estás viendo la pretemporada?

R. Un poco larga. Las pretemporadas suelen durar un mes o mes y medio. Nosotros, de por sí, como éramos un grupo nuevo, empezamos un poco antes. Ya creo que cuando la competición empiece vamos a hacer tres meses y se hace un poco larga. Pero bueno, hay que sacar lo positivo. Somos mucha gente nueva, conceptos nuevos y al final creo que nos ha servido para crear esa union, saber lo que nos viene. Va a ser una liga muy dura. Descienden cuatro equipos y va a ser duro.

P. ¿Qué tal con Josan? Ambición parece que no va a faltar. Ya se ha encargado de repetir que aún falta para el equipo que quiere ver.

R. Por supuesto, él quiere rozar la perfección, la excelencia, y para eso hacen falta muchos entrenamientos, mucho trabajo, mucho sacrificio. Que los jugadores nos impliquemos todavía más de lo que estamos y cada día dar un pasito más. Y no vale con que un día me ha explicado esto y lo estoy haciendo bien. No, siempre hay que aspirar a más. Y este año, con Josan en el banquillo, como si estuviera Maca, creo que son dos referentes para tirar del timón y que nosotros los sigamos, y por la experiencia que tiene Josan creo que debemos estar con él a muerte y es la única manera de que esto funcione.

P. Y por ir terminando, ¿se hace extraño, imagino, jugar a puerta cerrada?

R. Es verdad que yo soy de los jugadores que, cuando está el pabellón lleno, no te das cuenta de lo que hay porque estás tan metido que no… pero sí es verdad que se echa de menos ese ruido, ese aliento, que sale el balon por la banda y vemos a la gente “vamos, vamos”. Eso se echa mucho de menos y estamos deseando de que todo vuelva a la normalidad. Ya no solo en el deporte, sino en la vida en general, porque esto nos ha cambiado la vida prácticamente a todos, y para mal. Estamos deseando de que esto vuelva a lo de antes, de que podamos salir aquí, esté esto lleno y podamos disfrutar otra vez de este gran deporte.

P. ¿Cómo va a suplir el equipo el factor de la grada? Teniendo en cuenta que ha sido calve para el crecimiento del club.

R. Para nosotros es lógico que, si los partidos son retransmitidos por radio o televisión hasta que vuelve la normalidad, sabemos que esa gente está ahí. Nosotros salimos de los partidos y la gente nos escribe, nos apoya, lees la prensa y sabes que están contigo. El día que esto acabe y se vuelva a la normalidad, sabemos que la gente va a estar con nosotros. A mí por la calle todo el mundo me pregunta que cuándo van a poder venir. Ojalá yo lo supiera y eso fuese pronto. Y eso te está transmitiendo que aunque no estén aquí, pero realmente están, y son los primeros que están con nosotros para que esto siga adelante.

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