Mantienen la petición de prisión para Oliver

Oliver, en una comparecencia de prensa | MADERO CUBERO

En pleno mercado de fichajes y el día en que el equipo vuelve al trabajo, otro frente es el que ocupa a Luis Oliver. El director general deportivo del Córdoba ha acudido este miércoles a la Audiencia de Málaga, cuya Sección Octava juzgó un presunto delito de blanqueo de capitales por su parte. Este asunto pertenece a una pieza separada del caso Malaya y tiene relación con la etapa en la que el navarro era máximo accionista del Xerez Club Deportivo. Por el momento, tras esta cita en la capital de la Costa del Sol, la Fiscalía mantiene su petición de cárcel y de sanción económica superior a los dos millones de euros.

Luis Oliver ha acudido a la Audiencia de Málaga acusado, en efecto, de un delito de blanqueo de capitales. Una causa en la que también está imputado el expresidente del Xerez, José María Gil Silgado, en la etapa en que el actual director general deportivo del Córdoba era propietario de la entidad gaditana. En el juicio, los dos han asegurado que desconocían si el principal condenado por el caso Malaya, Juan Antonio Roca, estaba detrás o tenía relación con las operaciones de compraventa del club azulino.

Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción ha mantenido la petición que realizó antes de la jornada de este miércoles en la Sección Octava de la Audiencia de Málaga. Esto es una solicitud de dos años y nueve meses de prisión y una multa de 2,5 millones de euros tanto para Luis Oliver como para Gil Silgado.

El fiscal sostiene que Roca se fijó en el Xerez para invertir, lo que supuestamente “se llevó a cabo en distintas operaciones” hasta adquirir el 50% del club y los derechoes televisivos a través de dos sociedades, participadas por otras mercantiles“. En este sentido, considera que todo se desarrolló ”participando Gil Silgado“ de forma opaca, con la finalidad de ocultar la procedencia de los fondos utilizados.

Según el ministerio público, Oliver y Gil Silgado sabían que Roca era “el verdadero socio del negocio, siendo plenamente conscientes de sus problemas con la Justicia”, aunque se prestaron “voluntariamente a colaborar en la ocultación de fondos ilícitos”. Luis Oliver ha sostenido que tenía “urgencia” por vender el club porque le habían obligado a hacer un aumento de capital y reiteró en varias ocasiones que él era simplemente “un industrial de 35 años en ese momento, que vendía grúas”, frente a otras personas de relevancia entonces como el exalcalde y expresidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil, que era “muy importante.

Así, ha declarado que este último le puso en contacto con Roca y luego conoció a Gil Silgado, asegurando que el empresario fue el primero que tuvo interés en la compra. “Con quien hablé y negocié fue con Gil Silgado”, ha asegurado el director general deportivo del Córdoba. “Me pareció que también tenía interés”, ha reconocido con todo en relación a Roca tras coincidir en una cena con él.

Oliver ha dicho que no sabe si Roca era socio de Gil Silgado y que no pensaba que el principal condenado en el caso Malaya estaba detrás de los pagos o de la operación. Igualmente ha asegurado desconocer si éste había sido detenido en ese momento por el caso Saqueo. “A mí Roca me parecía un señor estupendo”, ha indicado.

La forma de pago de las acciones incluía cesión de algunas fincas, una manera que no le sorprendió, al ser en ese momento “normal entre constructores los pagos así”. “Yo era más inocente que una piruleta en aquella época”, ha respondido en relación con quién diseñó y elaboró los contratos de la operación.

Por su parte, las defensas han cuestionado algunos informes y documentos que están en esta causa y una de ellas ha planteado la nulidad de varios autos del procedimiento, en los que se acordó sacar del proceso a Roca y a otros condenados en el caso Malaya, al haber sido juzgados por este tema en dicha causa. Para este letrado, ha habido un error y en Malaya tampoco fueron juzgados.

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