Roberto Ramírez: “Este equipo nunca debería haber pasado por una fase de permanencia”

Roberto Ramírez, en un partido del Córdoba Femenino

Como en todas las temporadas, existen enormes alegrías y tremendas decepciones. Luego está el término medio, que depende de la perspectiva con que se mire. El caso es que la tortuosa campaña 2020-21 toca a su fin. Tanto es así que son menos los clubes de la provincia aún en activo que los ya en descanso. Asueto de cara al curso venidero, aunque no muy extenso claro está, vive precisamente, entre otros, el cuadro femenino del Córdoba. No es precisamente este ejercicio el más gratificante para la entidad, lo que no sólo se da en relación a su primer equipo sino también a otros. Uno de ellos es el mencionado, que se despide con el premio básico de la permanencia a pesar de iniciar el campeonato con miras mucho más altas. Con todo, su entrenador al final del concurso, Roberto Ramírez, mantiene un discurso positivo.

Aunque puede considerarse un fiasco por aquello de tener que luchar por la salvación en vez de por el ascenso, como se había fijado el club, el preparador cordobés afirma que “sin duda, el balance de la temporada debe ser bueno”. No quiere decir esto que sea positivo como tal, ya que la realidad es que todo marchó de forma muy diferente a como se había previsto. “En mi opinión, este equipo nunca debería haber pasado por una fase de permanencia. Estaba diseñado para hacer algo importante”, asevera sin cortapisas Roberto Ramírez. Su mensaje es rotundo y lo fundamenta en una idea muy sencilla, que “de inicio, el Córdoba no tenía nada que desmerecerle al Pozoalbense, el Alhama o el Fundación (Albacete), equipos que han jugado fase de ascenso”. Más claro es imposible.

“El equipo se vio abocado a jugar una fase de permanencia. Cuando empieza llego yo y a partir de ahí llegaron los resultados”, agrega a su discurso el técnico. Aun así, no obvia la complejidad de la temporada con motivo de la Covid-19 y de la reorganización de las competiciones. “Esta temporada, con la división de grupos, ha sido muy inusual, y con parones y chicas con positivos, aunque en unos equipos más que en otros”, dice a modo de contextualización. Cabe recordar que Roberto Ramírez asumió el control del Córdoba Femenino después de la primera fase del torneo, en un Grupo B de Reto Iberdrola en que fue incapaz de situarse entre los cuatro primeros clasificados. Dicha circunstancia llevó al plantel, en efecto, a pugnar por la salvación. “Desde que cogí el equipo en marzo para la fase de permanencia todo ha ido rodado. Diez partidos con lesiones y sanciones, pero sin casos de Covid-19”, comenta sobre distintos factores.

Si bien apunta a ese correcto rendimiento y la buena dinámica, no duda en rememorar que cuando asumió el cargo existía “una situación difícil, en la que bajaban cuatro de nueve equipos, y el Córdoba estaba en una dinámica negativa antes de la fase”. Hubo que trabajar duro, por tanto, para variar la realidad. “Se cambiaron hábitos y estructura de juego. Las chicas dieron el paso hacia delante y yo sólo les he guiado un poco. El mérito es de las futbolistas”, expone. Para la consecución del objetivo final entiende que fue importante la solidez como local, por cierto. “Nos hemos hecho fuertes en casa y hemos disfrutado. No hemos perdido ningún partido. Hemos vuelto a la Ciudad Deportiva y hemos hecho un fútbol muy atractivo. Excepto en el primero, en todos hicimos más de un gol”, recalca en este sentido. Y lo bueno es que “fuera, con partidos más trabados, se han conseguido resultados”.

De esta forma, Roberto Ramírez se muestra satisfecho con el trabajo realizado en los últimos meses e incide en que “los datos están ahí, sólo una derrota en diez partidos”. Al tiempo se produje la paradoja de que abandona la entidad por motivos personales. “Estoy muy feliz y orgulloso de haber pertenecido a este club y a esta familia del fútbol femenino, y doy las gracias tanto al presidente (consejero delegado en realidad), Javier González Calvo, como a todo el organigrama, cuerpo técnico y jugadoras”, apunta. Si bien afirma estar “a disposición para lo que necesiten en un futuro”, reitera su adiós con la idea de “hacer un receso y replantear cosas”. “Voy a hacer un paréntesis porque mi vida laboral no me permite la dedicación 100 % que este equipo requiere. Es una liga difícil, con viajes largos, y necesita dedicación plena”, añade. Su adiós, eso sí, se produce con palabras favorables en global. “Quiero agradecer a los medios, que son los primeros que han estado a nuestro lado dando visibilidad a este bonito deporte y también a mis jugadoras”, concluye.

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3 de junio de 2021 - 04:50 h
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