El filial supera al San Roque tras mostrar sus señas

Los jugadores del Córdoba B celebran un tanto en El Arcángel. | TONI BLANCO
El Córdoba B se impone con esfuerzo y calidad al San Roque (2-1) y sigue en lo más alto de la tabla | El Lucena, con escasez de efectivos, cede a pesar de su compromiso ante el Cabecense (1-2)

Cada lucha tiene diferente final. En ocasiones, el esfuerzo termina sin la recompensa del triunfo. Otras, quizá las más si existe justicia, y la victoria cae por su propio peso. Las dos realidades volvieron a tener lugar este domingo para los dos representantes del fútbol cordobés en el Grupo X de Tercera. El desenlace positivo fue una vez más para el Córdoba B, que después de un tiempo sin competir -en la anterior jornada le tocó turno de descanso- logró superar no sin trabajo a un rival que busca enganchar directamente con la zona de play off como es el San Roque. Los de Carrión tuvieron que dar nueva muestra de sacrificio añadido a calidad para ganar (2-1) y continuar en lo más alto de la tabla. La parte negativa de la jornada fue para un Lucena que trata de mantener su vida deportiva al tiempo que la institucional aparece en cierto modo como una enfermedad difícil de superar. Los celestes no desisten y en el terreno de juego ofrecen un máximo que, dadas las circunstancias, no es suficiente tan siquiera para sumar. Esta vez se adelantaron al Cabecense, un adversario encaramado a las plazas nobles de la clasificación que supo contestar con remontada (1-2).

Nadie dijo que pudiera resultar sencillo mantener el tipo en los lugares altos de la tabla en una categoría tan complicada como lo es la Tercera. En el vestuario del Córdoba B lo saben muy bien unos jugadores que jornada tras jornada dan muestras de tener la más absoluta convicción en un trabajo que no deja de dar frutos. En esta ocasión, los blanquiverdes obtuvieron un merecido premio a su esfuerzo ante un San Roque que dificultó en exceso la consecución de la victoria a su paso por El Arcángel. El equipo que dirige Luis Carrión tomó ventaja en el tanteador tras el descanso, al que se llegó con armisticio, gracias a un gol de uno de sus futbolistas más destacados. Fue Sebas Moyano quien colocó en franquía a los califales, a los que le duró la alegría apenas cuatro minutos. El camino hacia el triunfo estuvo marcado por una dificultad que logró superar el filial a poco menos de un cuarto de hora del final del choque. Quiles, que se encuentra en estado de gracia, hizo el 2-1 definitivo para mantener a los cordobesistas en lo más alto de la clasificación.

Diferente fue el argumento en el Ciudad de Lucena, donde el equipo de Rafael Carrillo Falete también consiguió adelantarse en el marcador. Sin embargo, como sucediera en anteriores encuentros, su rival neutralizó esa ventaja para convertirla después en adversa. Más complicado era para los lucentinos esta vez mantener el tipo si se tiene en cuenta que el preparador cordobés goza cada vez de menor número de efectivos y de que el rival se encuentra en la parte alta de la tabla. El Cabecense no sólo logró devolver el equilibrio al electrónico antes del descanso sino que encarriló la victoria con un segundo tanto que estableció el 1-2 definitivo. Con este resultado, la situación deportiva del Lucena empieza a ser vivo reflejo de su realidad institucional, con una economía que mantiene al club al borde del abismo de manera constante.

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