La crisis del Lucena y el “presidente ficticio”

Jugadores del Lucena en una protesta por impagos | ÁLVARO CARMONA
El empresario Juan Ramón Osuna entra "como intermediario con Bouzón" para "ayudar" y "sin asumir las deudas del club"

¿A dónde se dirige el Lucena CF? El histórico club, sumido en una profunda crisis deportiva e institucional, ha experimentado un nuevo terremoto interno en las últimas horas. El madrileño Eduardo Bouzón, que llevaba -a control remoto- las riendas de la entidad, pretende entregar el testigo a Juan Ramón Osuna Llamas, empresario de Moriles. Javier Martí Asensio, mano derecha de Bouzón, también dejará de aparecer -lo hizo poco en los últimos tiempos- por la localidad aracelitana, que afronta una nueva etapa. Agobiado por las deudas y con una desbandada de jugadores que impide componer una estructura deportiva fija, el Lucena se ha apoyado especialmente en la figura de su entrenador, Rafael Carrillo Falete, como pieza clave para impulsar la batalla por la salvación.

Si el cambio será simplemente cosmético o tendrá un mayor calado se verá en los próximos días. De momento, la cadena SER ha difundido este mediodía unas declaraciones de Juan Ramón Osuna en las que el empresario de la construcción expone sus intenciones en el Lucena CF, que no son precisamente las de asumir el cargo con sus cargas. "Yo soy una persona que quiere hacer algo en la vida y de eso se trata, de hacerse querer por los demás y ayudar al club de Lucena. Por eso me he metido", ha dicho Osuna, quien sobre su papel en el club ha dejado claro que es "un presidente ficticio, porque el presidente es Eduardo Bouzón. El club tiene unas deudas muy grandes y yo no asumo deudas de un club que está hundido, digamos. Vamos a intentar salvarlo, pero dentro de esa salvación no quiere decir que sea yo el que me meta en el embolao". Osuna, en una intervención radiofónica de lo más peculiar, ha insistido en que él será "un intermediario entre la ciudad de Lucena y Eduardo Bouzón" y que "como ciudadano de Moriles, no voy descubrir las Américas". "Yo a Bouzón voy a ayudarle para que no se hunda el club, pero si la afición no se vuelca con ellos se irá a pique. Yo no voy a asumir las deudas. Si eso no tiene ganancia, no voy a poner dinero", ha concluido.

Este domingo, el Lucena se enfrenta en casa al Coria a partir de las 12:00. Con apenas un par de entrenamientos a la espalda y problemas de cobro -que se están tratando de paliar con venta de papeletas-, el presente del club lucentino es francamente duro en el grupo X de la Tercera División.

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