Y conquistaron el mundo

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El atletismo cordobés saboreó durante las dos últimas semanas las mieles de las grandes victorias globales. Los deportistas másters demostraron que siempre hay oportunidad para subirse a lo más alto de un podio mundial, de morder un metal que signifique estar entre los mejores del planeta. Un logro que ratifica que los éxitos no terminan cuando se deja a un lado el terreno puramente profesional o que nunca es tarde para sentirse en la cumbre. Seis atletas provinciales sumaron medallas en los XXIII Campeonatos del Mundo Máster de atletismo al aire libre, que se han celebrado en Málaga. Un nuevo logro para la historia que pone en primer plano el talento que reside en la provincia. Medio centenar de cordobeses se dieron cita en el evento, aunque solo un selecto grupo consiguió alzarse hasta los puestos de honor.

Uno de los más destacados fue sin duda Diego de la Fuente, un archiconocido del atletismo en la provincia y presidente del CD Surco Aventura de Lucena, que logró llevarse la medalla de oro en 3.000 obstáculos M35, con un tiempo de 9:27.39, pese a ir “con dudas por problemas de gastroenteritis”. Eso sí, el deportista aracelitano destaca que al principio “probé a ver si me molestaba la barriga”, aunque al comprobar que no “ya tiré y fuimos distanciándonos del grupo. En las dos últimas vueltas estudié al atleta español que me perseguía y, a falta de 200 metros, hice un cambio que resultó ser el definitivo”. De la Fuente alcanzó la primera plaza, superando a Santiago Navarro y al tunecino Adel Hfaiedh. Un oro en su primera competición internacional, para el que no se veía realmente preparado, aunque “sí para pillar alguna medalla”, dice.

Todo un campeón del mundo, pero con los pies en la tierra. “Siento exactamente lo mismo que hace un mes. No soy un tipo de persona a la que se le suban las cosas a la cabeza. Es un logro más, llevo 28 años corriendo y al final vas culminando con una serie de éxitos que al final te permiten llenar un palmarés”, subraya. Aunque matiza que “esta semana sí que te vas dando cuenta un poco más de que has ganado el Campeonato del Mundo Máster”. Eso sí, apostilla resaltando que ya está “pensando en los siguientes objetivos y supongo que al final de la carrera deportiva te darás cuenta de esos logros”.

Del relato del debutante a la voz de la experiencia, ya que el medallero cordobés lo inauguró María Dolores Jiménez, que sigue sumando éxitos a su ya dilatado palmarés. La deportista egabrense, que fue campeona mundial en 2016 en Australia, cosechó un más que meritorio tercer puesto en la final del 2.000 obstáculos W45, sobre el cual explica que “iba a la competición con muchas ganas, aunque sabiendo que la temporada no había sido muy buena por problemas de salud, tanto que no estaba muy convencida de ir”. “Fue mi entrenador Fernando Torrero el que me animó a que fuera, alegando razones como que era en Málaga, que despedía categoría y que mi único objetivo era terminarlo con sensaciones buenas”, prosigue.

A sus casi 50 años acumula 42 de carrera deportiva, lo que da mayor valor aún a la proeza. De hecho, afirma que “era la atleta con mas edad en la categoría” y únicamente la japonesa Minori Hayakari -“recién entrada en la categoría y con gran nivel, ya que había sido olímpica”- y la británica Ana Ramos-Villaverde consiguieron superarla. “Entre tener 45 y tener 50 se nota ya a estas edades. Es muy difícil conseguir medalla, pero, como siempre digo, lo difícil se hace y lo imposible se intenta. Y esta vez mereció la pena”, puntualiza.

Otro ilustre del deporte provincial como Miguel Espinosa, en representación del Club Trotasierra, se subió al cajón hasta en dos ocasiones. Por un lado consiguió una plata en la prueba de Media Maratón de la categoría M35, sobre la que argumenta que no llegaba con “las mejores sensaciones, puesto que no me había recuperado bien de la prueba de 10 kilómetros”. “No obstante, sabía que si las condiciones climatológicas eran muy duras (como así fue, con el casi 90% de humedad y el calor) podía estar peleando. En otras condiciones hubiera sido casi imposible”, añade. Mientras, en la prueba por equipos se alzó con el primer puesto, junto a Rubén Diz y Miguel Manuel Campos. Pese a todo, Espinosa resalta que “lo mejor de todo es sentir el apoyo de mi familia y amigos, me apoyan incondicionalmente y sé que disfrutaron tanto como yo y se alegran de verdad”.

También con una doble medalla se despidió Juan Luis López Anaya, del Surco Aventura, que cerró el campeonato con un bronce con la selección española en el 4x4000 M45, aunque previamente ya había logrado la plata en el 400 metros con una marca de 51.34, por delante del australiano Andrew Wilcox (52.15) y sólo superado por el sudafricano Spencer Moraope (51.07). Finalmente, otro de los clubes más representativos de la provincia también cosechó metal. Por parte del Club Atletismo Cordobés subieron al podio Alfonso Romero, con un tercer puesto en el 4×400 M35 (por detrás de Gran Bretaña y Francia), así como Ramón Borente, que se hizo con el oro en la final del 4×400 M40 superando a británicos y franceses, y siendo además récord veterano nacional y europeo con 3:22.04.

El propio Borente destaca que el equipo español “estaba convencido de que el oro se podía conseguir, aunque teníamos que estar en nuestras mejores marcas y hacer unos cambios buenos”. El cordobés, que ya contaba con experiencia al finalizar cuarto en el Mundial de Budapest en 2014 y ser campeón de Europa en 800 metros en Polonia 2015 (ambos en pista cubierta), protagonizó la segunda posta del relevo. “Corrí en modo persecución a por el inglés, apretándole mucho al final, con ayuda del público”, subraya, al tiempo que finaliza diciendo que “la medalla supone un impulso para seguir adelante. Parece que cuando llevas tanto tiempo los objetivos cuestan más, por lo que sirve de impulso a todo ese sacrificio. Es una sensación indescriptible”.

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