La temporada del Córdoba CF en cinco momentos

Antonio Casas celebrando un gol en El Arcángel

Un año de ensueño. Inolvidable. Son muchos los calificativos que pueden asociarse -y de hecho, se han asociado ya- a la temporada que ha protagonizado el Córdoba CF. La 2021-22, y teniendo en cuenta el pobre contexto del que se partía, quedará para muchos grabada en la retina. Una campaña de récords, de liderazgos, de disfrute, de momentos para la sonrisa. Una vez dejadas a atrás todas las limitaciones acaecidas por la Covid-19, era el momento de volver a reunirse, y El Arcángel abrió sus puertas de forma eufórica a una grada que se estregó al completo desde el primer momento. Y lo cierto es que los aficionados cordobeses no han podido tener mejor vuelta al hogar. Un curso en el que no han faltado los abrazos y el rendimiento del plantel de Germán Crespo ha sido un gran culpable de todo ello, pues la plantilla blanquiverde ha liderado prácticamente todas y cada una de las clasificaciones en las que ha estado presente. Números absolutamente positivos y un año que puede recordarse en cinco momentos clave.

Una puesta en escena triunfal

Son muy pocos los puntos que se ha dejado por el camino el Córdoba CF este curso. De hecho, el equipo ha acumulado 84 de 102 puntos posibles, superando, al término de la temporada, en nada menos que 20 al segundo clasificado. Sin duda, unos registros históricos para la entidad y que quedaron patentes desde el comienzo del campeonato liguero. En efecto, ya que el club sumó nada menos que diez encuentros consecutivos sin conocer la derrota, lo cual les colocó ya entonces a la cabeza de la tabla y, además, con una diferencia notable con respecto a sus perseguidores. Cuatro triunfos seguidos en el arranque frente a Xerez Deportivo, Cádiz B, Coria y Don Benito, hasta que llegó el primer empate en la cancha del Tamaraceite. Tras esto llegarían otras cinco victorias seguidas más, en este caso ante San Fernando, Antequera, San Roque de Lepe, Montijo y Cacereño.

La conquista de una Copa imprevista

Inesperada, pero igualmente satisfactoria. Lo cierto es que el Córdoba CF, tal y como se encargaron de recordar muchas veces sus protagonistas, nunca debió disputar esta Copa RFEF, aunque su participación fue absolutamente merecida a raíz de su rendimiento. Y una vez que se abrió la oportunidad, además de conseguir el billete para la próxima edición de la Copa del Rey, también se configuró el reto de alzarse con la corona, algo muy pocas veces visto a orillas del Guadalquivir. Por el camino fueron cayendo el Linense, Juventud de Torremolinos, Xerez y Ebro, hasta llegar a la gran final frente al Guijuelo en un estadio El Arcángel lleno hasta la bandera. El mejor escenario posible para el partido más esperado, y que se resolvió de forma sobresaliente. El capitán Javi Flores fue el encargado de anotar el único gol que se vio en el partido y que sirvió para sellar un título para la posteridad.

La ilusión frente a un Sevilla de Champions

Tan solo un equipo ha conseguido doblegar al Córdoba CF en El Arcángel este curso. Y no fue uno cualquiera. En efecto, lanzado tras la celebración de la Copa RFEF, el sorteo de la Copa del Rey deparó un emocionante cruce ante el Sevilla FC, equipo con rango de Champions League, y que llegaba al feudo ribereño con la intención de seguir su camino ganador en el trofeo. Sin embargo, delante tuvo a un plantel sin miedo y que peleó con todas sus fuerzas. Y la ilusión estuvo a punto de tumbar a la riqueza. Es más, fue en la prórroga del partido cuando Lucas Ocampos consiguió adelantar al cuadro hispalense para establecer un 0-1 que ya no pudieron nivelar los de Crespo en el siguiente tiempo extra. Quedó el agridulce sabor de haber podido llegar a los penaltis, aunque la cabeza bien alta tras una exhibición de juego.

Y los más pequeños inundaron El Arcángel

Un problema, una mejor solución. Esa ha sido la filosofía con la que ha afrontado la temporada el Córdoba CF. Prácticamente todo ha sido positivo. Sin embargo, si llegaba algún contratiempo, la respuesta parecía igualmente propicia. La Covid-19 hizo estragos igualmente en diferentes tramos de la presente campaña, y precisamente eso fue lo que hizo que se tuviera que aplazar el encuentro de la vigésimo segunda jornada en El Arcángel ante el Tamaraceite. El protocolo de viaje del cuadro canario obligó a reubicar el partido entre semana y en horario matinal, lo que dificultada enormemente la presencia de aficionados en el estadio. Pero el Córdoba actuó rápido y decidió invitar a los colegios e institutos, además de otros colectivos sociales, a que pudieran presenciar el duelo de manera gratuita. Y la respuesta fue masiva. Miles de niños coparon las gradas en una de las mejores entradas del curso, los cuales, por si fuera poco, disfrutaron de una nueva goleada de su equipo. Sin duda, el triunfo de la ilusión.

El ascenso soñado

Y todo llegó al punto esperado de ebullición. 16 de abril. Jornada trigésima del campeonato liguero. El Córdoba CF dispone de catorce puntos de renta sobre el Cacereño, por lo que tiene en su mano el ascenso matemático. Y éste llegó incluso antes de finalizar el duelo de los de Crespo en la cancha del Mérida, ya que la derrota del cuadro de Cáceres propició la primera posición definitiva del conjunto califa, que salió de vestuarios tras conocer la derrota y comenzó a celebrar en puro delirio ante los miles de cordobesistas desplazados al Romano José Fouto. Una fiesta que comenzó a miles de kilómetros de Córdoba y que finalizó a altas horas de la noche en Las Tendillas.

Etiquetas
stats