Un feudo que ya no es fortín

Los jugadores del Yeclano celebran un gol ante el lamento blanquiverde.

Sin motivos para la sirena de emergencia pero con la oreja levantada cual perro guardián. Al igual que hace el animal, defiende su casa hasta la saciedad por el bien común del hogar. Los equipos de fútbol, vinculados sentimentalmente al calor de su casa, quieren siempre hacerse fuertes en su estadio y también quieren apuntarse a aquello de la media inglesa, concepto que consiste en ganar los partidos como local y hacer lo que se pueda como visitante. Si bien el Córdoba CF se ha encomendado al reino para sacar los partidos adelante, bien es cierto que esta temporada está teniendo algunos problemas para sacar los choques adelantes, al menos, en la competición liguera.

El cuadro blanquiverde, hasta la fecha, ha perdido tres encuentros de ocho en el Estadio El Arcángel. Aun así, como todo en la vida, hay que saber poner los datos en contexto. La primera de ellas llegó en la quinta jornada ante el Sevilla Atlético, aún con Juan Sabas en el banquillo del Córdoba. Anteriormente, un serio UCAM Murcia aguantó un punto en el coliseo ribereño. El partido ante el filial sevillista, que fue superior en gran parte del partido, supuso la confirmación de la línea descendente de la escuadra cordobesista en liga. Para el técnico madrileño, la bomba estalló en Linarejos, donde el Córdoba perdió 2-0 y fue destituido de su cargo. La llegada de Pablo Alfaro, sin duda alguna, supuso un aire fresco tanto en el club como en la plantilla, cuyos engranajes empezaron a encajar con la toma de mando del entrenador zaragozano.

De hecho, Alfaro ganó sus tres primeros partidos en El Arcángel de manera consecutiva: triunfo en liga ante El Ejido antes de terminar el año (4-0) y los pases de eliminatoria de Copa del Rey ante Albacete Balompié (1-0) y Getafe CF (1-0). Sin goles encajados y con el uno en la quiniela, los cimientos del mandato de Pablo Alfaro estaban siendo firmes. Sin embargo, dos derrotas seguidas tambalean el camino cordobesista. La derrota en el torneo copero ante la Real Sociedad (0-2), un equipo ampliamente superior al Córdoba en muchos aspectos, solo fue una mancha esperada en el currículum de Alfaro, que daba más importancia al campeonato liguero. Aun así, el cansancio en la plantilla hizo mella el pasado domingo ante el Yeclano, con quien se perdió con merecimiento en la primera derrota en Segunda B (1-2) con Pablo Alfaro como entrenador cordobesista. De esta manera, aunque ya con la famosa herencia recibida de Sabas, el Córdoba no podrá igualar su mejor registro del siglo en Segunda B: la temporada del regreso a Segunda en 2007.

Aquella campaña, con Pepe Escalante en el banquillo local del Arcángel, el feudo blanquiverde fue prácticamente inexpugnable. Se dice prácticamente porque solo recibió una derrota en toda la temporada -incluyendo Copa del Rey- y fue en la jornada 37, en la que, a pesar de caer contra el Melilla (1-2), se certificó el pase al play off de ascenso a Segunda División tras la caída del Cartagena en Almendralejo ante el Extremadura. El final, conocido por todos, dio como conclusión que la importancia de hacerse fuerte en casa hace aumentar las posibilidades de conseguir el éxito. A pesar de que las derrotas de Pablo Alfaro como técnico pudieran considerarse como tropiezos, el Córdoba quiere encomendarse a su feudo, a pesar de no albergar público en sus gradas, para retornar a la categoría de plata que dejó hace casi dos años.

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Publicado el
26 de enero de 2021 - 14:49 h
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