Un amplio y colateral margen de maniobra

Miguel Valenzuela y Juanito, en la Ciudad Deportiva | JUAN HUERTAS/CÓRNER CORDOBÉS

Los avances en materia deportiva no cesan en lo que al Córdoba se refiere. Tampoco a nivel indirecto. De hecho, el desenlace de las ligas de Segunda A y B han traído consigo varios movimientos de cara al próximo año. Y es que el club blanquiverde, además de permanecer atento a dichos play off con el fin principal de decidir sus fichajes, también ha estado pendiente de los jugadores que tenía bajo vinculación contractual y estaban implicados de una manera u otra en dicha pelea. Pues bien, finalmente la situación se ha resultado aparentemente de manera favorable para la entidad, pues se han liberado tres contratos con los que, en teoría, no contaba la dirección deportiva actual, además con alguna posible contraprestación económica en alguno de los casos y en todos ellos sin tener que recurrir al presupuesto de la 2020-21.

De este modo, dos bajas se han confirmado en las últimas horas en clave cordobesista, además de que la entidad se ahorrará otra ficha con la que tampoco contaba la dirección deportiva. Éste último caso es el caso de Fernando Román. El central madrileño se marchó cedido al Marbella en el mercado invernal, coincidiendo con la llegada de los nuevos integrantes de la parcela técnica. El jugador salió a préstamo por temporada y media, es decir, hasta junio de 2021, por lo que sigue teniendo contrato activo con el cuadro malagueño, que recientemente cayó eliminado en el play off de ascenso a la categoría de plata. Eso sí, aún faltaría por ver si se mantiene allí, aunque lo que parece seguro es que Sabas no cuenta con él para el nuevo proyecto, pese a que tiene contrato con el Córdoba hasta 2022.

El segundo activo en cuestión, y al mismo tiempo la primera baja confirmada, es la del jerezano José Luis García, conocido deportivamente como Zelu. El extremo tampoco encontró hueco en el equipo y salió igualmente a finales de enero, en su caso rumbo a la Unión Deportiva Logroñés. Pues bien, después de confirmarse la promoción a Segunda A del equipo riojano el pasado domingo, se materializa definitivamente el traspaso del jugador, que deja de este modo de pertenecer al Córdoba, tal y como establecía una cláusula del contrato de cesión. Se trataba de la segunda salida del futbolista, pues en verano de 2018 tuvo que militar a préstamo también en la Cultural Leonesa. Ahora, en teoría, podría alcanzar la estabilidad. Pero no será En Arcángel, sino en Las Gaunas.

Finalmente, Sebas Moyano ha sido el último en ser protagonista de la actualidad blanquiverde. En este caso con tres partes implicadas, aunque a efectos prácticos únicamente había dos. Así, el de Villanueva del Duque ha permanecido también cedido en los últimos meses, en su caso en el Valencia Mestalla. Sin embargo, la atención del Córdoba ha estado en el Lugo, que ha estado peleando hasta última hora por la salvación en Segunda. Una permanencia que finalmente se confirmó en la noche de este pasado lunes, lo que implicaba la salida del cordobés rumbo a tierras gallegas. Así lo especificaba un documento firmado en agosto de 2019 por Jesús León, entonces presidente de la entidad. El mismo recogía que el jugador pasaría a la disciplina lucense mediante un pago máximo de 25.000 euros, siempre y cuando permaneciera en el fútbol profesional. Y así ha sido.

De este modo, el Córdoba ha logrado generar un mayor margen de maniobra de cara a sus operaciones tras varios movimientos colaterales. Así continúa el trabajo de la dirección deportiva, que recientemente ha confirmado la renovación de Iván Navarro y el fichaje de Darren Sidoel. En los próximos días podría definirse oficialmente la nueva relación con Raúl Cámara, que colgará las botas y pasará al cuerpo técnico, así como con Víctor Ruiz, cedido hasta ahora en el Levante B. El malagueño tiene contrato hasta junio de 2021, aunque en principio no se cuenta con él. 

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22 de julio de 2020 - 08:20 h
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