Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana
ENTREVISTA

Sergio Dalma: “Cada vez que subo al escenario salgo como si fuera el primer o el último concierto”

Sergio Dalma.

Juan Velasco

20 de mayo de 2026 20:07 h

0

A sus 62 años, Sergio Dalma sigue subiendo al escenario con el mismo brillo en los ojos que cuando empezó a cantar en Sabadell. El artista catalán vuelve a Córdoba para actuar en el Teatro de La Axerquía el próximo 13 de junio con Via Dalma, un proyecto con el que celebra su vínculo con la música italiana y repasa canciones que forman parte de su biografía sentimental.

En esta conversación habla de nostalgia, de la industria musical, de trabajar con productores jóvenes y de esa ilusión que asegura no haber perdido nunca. De hecho, desprende una energía inusitada para alguien que lleva tres décadas subido a los escenarios.

Los españoles y los italianos somos primos hermanos

PREGUNTA (P.). De nuevo en la carretera, y de nuevo en Córdoba, una ciudad donde siempre disfrutas cantando. ¿Te gusta regresar?

RESPUESTA (R.). La verdad que sí. Me gustaría disfrutarla más, porque siempre son horas contadas y poco podemos ver. Pero algún paseo nos pegamos, y siempre recibir el cariño de la gente ya desde que pisas la calle es muy bonito.

P. Regresas con Rittorno a Via Dalma, una nueva vuelta a esa canción italiana que tanto te gusta y que tanto te pega.

R. Era un poco celebrar ese aniversario. Hacía 15 años de aquel primer Via Dalma y la idea era homenajear muchas canciones de varias décadas diferentes. Un proyecto, además, grabado en España, cuando los otros tres anteriores los hicimos en Italia. El reto era hacerlo aquí con productores que, como muchos de ellos son muy jóvenes, a lo mejor no conocían ni esas canciones. Era divertido, muy atractivo, pero también un buen desafío, porque es olvidarte de aquellos originales, que son irrepetibles, y darle tu sello y tu personalidad. Eso siempre es complicado, pero lo he pasado bien.

P. ¿Vas a tener que pedir la nacionalidad italiana como sigas así?

R. Yo ya fui en 2012 a San Remo como artista invitado y, si te soy sincero, con eso ya me siento pagado.

P. ¿Por qué te atrae tanto la música italiana? ¿Qué hay en esa sonoridad que le gusta tanto a Sergio Dalma?

R. Desde pequeño, en casa de mis padres sonaban esas canciones. Al final me llamaban la atención esas melodías y esa forma de interpretar y de cantar. Con los años es un país por el que he sentido mucha atracción: por su cultura, por su gastronomía… Empecé la carrera de Filología Románica, luego estudié en el Dante Alighieri, tenía una beca para ir a Siena, pero luego la música pudo más. Siempre ha habido un nexo bastante importante con ese país. Y luego el hecho de trabajar y pasar temporadas allí hace que te sientas como en casa.

P. También hay un componente mediterráneo, ¿no?

R. Sí, hombre, eso marca. Piensa que al final los italianos y los españoles somos primos hermanos.

Sergio Dalma.

P. En este último disco hay muchísimos clásicos. ¿Cómo fue la selección? ¿Te encargaste tú personalmente?

R. Nos reunimos todo el equipo, y ese equipo lo configura gente de varias generaciones. Cada uno apuntaba una serie de canciones y de artistas. Cuando salió el nombre de Raffaella Carrà dije: “Nos hemos vuelto locos, ¿cómo voy a cantar algo yo de la Carrà?”. No porque no la admire, porque creo que es genial, o de Mina. Pero ese empujón para atreverte y probar cosas hizo que el repertorio fuera más variado. Era atrevido, y eso era lo atractivo de este proyecto.

P. También está Franco Battiato, que es un artista muy particular. ¿Cómo te acercas a una figura así?

R. Battiato era alguien a quien yo siempre había admirado muchísimo, pero me daba mucho miedo hacer algo de él por todo lo que significaba. Fíjate, pasaron tres Via Dalma y no lo hice, y en este hemos hecho dos temas. Cuando admiras tanto a alguien tienes un cierto recelo y un cierto miedo, porque tienes tan interiorizadas esas canciones que luego vestirlas de otra forma cuesta mucho. Pero realmente siempre lo haces con admiración y como un pequeño homenaje a alguien tan grande.

P. También está ese clásico Ma quale idea, que tiene sentido porque no todo el mundo sabe que eres un gran cantante y bailarín de funk.

R. Es que Pino D'angio era era muy atrevido también. Pienso que le venía bien al disco algo así divertido, y que la gente dijera, ¿cómo? Pino, igual, evidentemente es irrepetible, y y no se trata de competir con el original, porque esto es imposible. Pero sí, bueno, un guiño.

P. Has trabajado con productores muy jóvenes. ¿Te gusta esa mezcla generacional?

R. Desde hace bastante tiempo trabajo con autores y productores bastante jóvenes, porque al final refresca un poco tu estilo, evidentemente sin abandonar tu esencia. Siempre va bien y se aprende también de ellos. En este caso era muy importante que muchos no conocieran esas canciones y partieran sin esa presión de lo que suponían unos temas tan icónicos.

Al final, nunca puedes dejar de lado aquellas canciones que realmente forman parte de ti

P. Esa mirada más “virgen” hacia el estudio…

R. Sí, totalmente. Para mí el reto ya era difícil, enfrentarte a esas canciones, pero que los productores tuvieran esa osadía y esa valentía para hacer cosas un poco más atrevidas, eso solamente lo podían hacer ellos.

P. ¿Cómo has planteado la gira? Porque ya son cuatro discos centrados en la música italiana.

R. Realmente, el show es una noche italiana que, a través de esas canciones, como digo yo, algunas en blanco y negro, las vamos coloreando con los años. Es un recorrido por todas esas canciones con alguna sorpresa, pero realmente está basado en esas canciones italianas.

P. Pero el público siempre pide también tus clásicos…

R. Yo creo que nunca puedes dejar de lado aquellas canciones que realmente forman parte de ti, que son tu columna, y que precisamente se han convertido en clásicos, que es por lo que siempre uno lucha. Lo que pasa es que yo siempre voy actualizándolas constantemente para que no se queden atrás, pero evidentemente no pueden faltar. Yo también sería incapaz de bajar del escenario sin haberlas cantado.

Concierto de Sergio Dalma

P. La nostalgia está ahora muy presente también en la música.

R. En la música y en todo, ¿no crees? Sí, parece que hay una necesidad en el fondo. No solo para la música, en general nos vamos volviendo un poco nostálgicos. Y yo creo que eso es bueno, no es malo.

P. Son ya 62 años. ¿Te imaginabas seguir incombustible en los escenarios a esta edad, cuando eras aquel chaval de Sabadell que empezaba a cantar?

R. Qué va. Yo siempre doy gracias porque se ha cumplido más que con creces lo que yo había soñado, y muchísimo más de lo que yo pensaba. Y a día de hoy seguir dándole esas gracias a ese público que sigue estando ahí, con el que hemos crecido juntos, y al que alguna nueva generación también se ha sumado. Para mí eso es importante y es vivirlo al máximo. Cada día que subo al escenario salgo con la ilusión como si fuera el primero o el último concierto. Siempre lo he hecho así.

P. ¿Cómo es envejecer como cantante?

R. Tiene sus ventajas, porque al final ganas en sabiduría, en veteranía, pero a la vez también tienes muchísimas ganas de aprender. En algunas cosas tienes una mayor seguridad y en otras necesitas a veces el empujón para tener un mayor atrevimiento. Pero es algo maravilloso, tanto en lo personal como en lo profesional, porque valoras cosas que hace unos años pasaban desapercibidas y que ahora son realmente tu base.

P. ¿Y has perdido la mirada de aquel niño que cantaba en el salón?

R. No, esas cosas no hay que perderlas nunca. Yo siempre admiro a la gente muy mayor que sigue teniendo aquel brillo en los ojos. Esa luz, esa energía, nunca se puede perder. Y además lo bueno de este trabajo es que lo puedes compartir.

P. Has vivido muchísimas etapas dentro de la industria musical. ¿Qué es lo mejor y lo menos bueno de este momento en el que dominan los algoritmos y las redes sociales?

R. La sociedad también ha cambiado. Vivimos en la inmediatez, queremos todo al momento. La música la consumimos más rápido que nunca, pero a la vez felices porque se consume mucha música. La gente acude a los conciertos, la gente paga una entrada para ir a los conciertos, y eso para mí es muy importante. A lo mejor se ha perdido el hecho de escuchar un disco entero de arriba abajo varias veces. Yo todavía sigo pensando un disco como una obra completa, buscando aquel equilibrio emocional entre una canción y otra, pero tal como ha ido cambiando la sociedad tenemos que estar contentos de que la gente responda así a la música y a los conciertos en vivo.

Es verdad que se ha perdido aquel ritual de ahorrar para comprar un disco, quitarle el celofán y escucharlo una y otra vez… Ahora buscamos la comodidad y lo práctico, que es escuchar la música a través de las plataformas. Pero, por otro lado, se consume mucha música porque la gente escucha muchísima música. Y todavía hay gente nostálgica que sigue con el CD y con el disco. Eso esperemos y deseemos que no se pierda nunca.

Trabajar con autores y productores bastante jóvenes refresca un poco tu estilo

Etiquetas
stats