Cuatro semanas de ideas en la sala Combo

Charla ayer en la sala Combo de Córdoba | TONI BLANCO
El espacio de arte contemporáneo ha acogido unas jornadas con artistas, comisarios, periodistas y gestores para reflexionar sobre la situación de la creación actual en Córdoba

Educación, comunidad, infraestructuras, independencia, públicos, investigación, proyectos, desencanto, futuro. Esas han sido algunas de las palabras que más se han repetido a lo largo de cuatro semanas de encuentros que desde el espacio independiente Combo (C/ García Lovera, 5) se han organizado con el objetivo de visibilizar y testar la realidad de la cultura contemporánea desde hace 60 años a la actualidad, para promover un debate activo y constructivo sobre el modelo de ciudad de Córdoba para los próximos años en un momento de importante cambio y transformación global.

“Partiendo de las premisas de que los encuentros se planteaban como un proyecto de construcción global y colectivo de una escena como la del arte contemporáneo en la ciudad de Córdoba, desde Combo, a partir de un trabajo de puesta en común con muchos de los agentes que a lo largo de estas cuatro semanas nos han acompañado en los diversos encuentros, hemos elaborado algunas conclusiones, que no son ni finales ni definitivas, sino un nuevo estado de la cuestión sobre el que queremos seguir propiciando un debate continuo en la ciudad, bien mediante la elaboración de otros encuentros o como grupos de trabajo que de manera participativa incidan en la construcción de nuestra ciudad desde el momento actual”, señala una nota de prensa de Combo.

“En primer lugar, desde un primer momento, se ha ido abordando la cuestión de la dificultad del público a la hora de acercarse al arte contemporáneo, poniendo el acento en las carencias que se han venido desarrollando desde hace décadas desde la enseñanza oficial hacia la cultura contemporánea y por otra parte por la falta de interés, y presupuesto, que desde las instituciones públicas que organizan actividades que tienen que ver con la creación se llevan a cabo en esta línea, la de plantear mediante otros formatos más cercanos la educación y formación de un público que no puede valorar aquello que no conoce o no puede llegar a comprender”, prosigue el escrito.

En segundo lugar, “el desencanto de la comunidad cultural respecto al modelo espectacular de lo que pudo ser la Capitalidad Cultural para el 2016, y el progresivo desmantelamiento de algunos de los proyectos y líneas en los que se apoyaba, han planteando cuestiones que tienen que ver con el dirigismo político y la poca referencialidad profesional de aquellas instituciones que soportaban dicho proyecto de ciudad”, afirma la nota. “Planteado como un proceso de participación dirigida y no real, el desencanto posterior ha visibilizado que para que un proyecto de cultura contemporánea en la ciudad sea hoy sostenible y tenga un valor constructivo tiene que contar con la participación cómplice de aquellos que de manera independiente y continuada hacen de la cultura su diario

contexto de trabajo“, concluye. ”Frente a modelos espectaculares que no sirven para crear ni público ni tejido, desde muchas de las intervenciones se planteaban otros modelos de construcción cultural mucho más permanentes y de mayor calado, 'a modo de una llovizna permanente que acaba por calarte hasta los huesos', como decía uno de los participantes“.

Por otro lado, respecto a la falta de información y conexión que el público puede tener hacia el arte contemporánea, y la cultura actual en general, se ha realizado una autocrítica por parte de muchos de los miembros del sector (comisarios, críticos y artistas) que han reflejado que durante algunos años el mundo del arte ha vivido en un diálogo interno y concéntrico permanente, sin abordar el problema de la desconexión con la sociedad en general, y por otro lado, los medios de comunicación, tampoco han sabido o podido ejercer de engranaje en la cadena de transmisión de ese mensaje que se quería transmitir desde el arte actual, bien por desinterés, por complejidad o por el propio funcionamiento interno de los medios y su precariedad laboral. En relación a esta cuestión, la aparición de otros medios on-line e independientes, y de propuestas especializadas en arte contemporáneo en la ciudad y a nivel andaluz, han conseguido que poco a poco se vaya superando esta falta de comunicación.

“Otra de las cuestiones que ha surgido en estas jornadas es la necesidad de articulación de una red o alguna estrategia de unidad para visibilizar la diversa propuesta cultural que se está haciendo desde hace cinco años en la ciudad desde los diferentes espacios independientes (El Arsenal, Blow up, Combo, La Pérgola, Efímere) y la problemática que estos espacios sufren en un momento de crisis no sólo económica como el actual”, ahorna Combo. Abordando la independencia como riesgo, y la crisis como cambio de paradigma, estos espacios y otros que esperamos vayan surgiendo en los próximos años, no se plantean como una contraposición a la propuesta oficial e institucional, sino una alternativa a sus modos de relación y producción de la cultura como verdadera herramienta de transformación social. “Como decía un asistente a esta mesa 'si estos espacios no pueden cambiar de manera radical el panorama de la ciudad,

al menos están en el camino de consolidarse como núcleos de resistencia contra la deriva de un modelo de ciudad programado desde arriba y a nuestro entender fallido“, destaca el escrito.

En esta línea, desde la mesa de comisariado y crítica de arte, “se valoró que este cambio de paradigma estaba abriendo el territorio de lo artístico hacia otros lugares y formatos que ya no tenían que ver simplemente con la exposición, sino que la aparición de nuevos públicos y agentes culturales, estaba demandando y produciendo otros formatos enriquecidos o ampliados de la exposición, mediante proyectos en proceso en los que se valoraba más el antes, durante y después de un formato como el de la exposición que para muchos está en crisis”.

Finalmente, la mesa de políticas culturales visibilizó “la necesidad de que en la construcción activa de los proyectos importantes de la ciudad en materia de arte actual se cuente con los profesionales del sector, para intentar solucionar mediante un diálogo y participación horizontal con la institución, bien mediante Consejos Locales de Cultura, grupos de trabajo permanentes o Comisiones técnicas, la correcta aplicación de los códigos de buenas prácticas del sector, para demandar una mayor transparencia y una inversión responsable del dinero público en materia de cultura contemporánea”.

Con el horizonte de futuro de proyectos como el Espacio Andaluz de Creación Contemporánea o el Centro de Arte Rafael Botí, y en

un momento de incertidumbre y falta de respuesta política de las demandas del sector, fueron muchos los participantes que demandaron

que de alguna manera se canalizara la participación activa de la comunidad artística en su configuración, para no encontrarnos después con proyectos de nula funcionalidad y escasa repercusión social. Desde Combo, como espacio independiente con sede en la ciudad de Córdoba, este ha sido un primer acercamiento a la realidad cultural de la ciudad, centrándonos en las problemáticas que afectan a la creación artística contemporánea que nos ha servido como proyecto cero para otra serie de trabajos de investigación y reflexión colectiva sobre otros aspectos que tendrán que ver con la realidad simbólica, política, territorial y social de la ciudad que queremos desarrollar a lo largo del 2015 a través de diversos formatos y contextos de trabajo.

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