Córdoba le rinde homenaje al cantaor Curro de Utrera

Instalación de una placa a Curro de Utrera en la calle Enmedio | MADERO CUBERO
El artista sevillano ya cuenta con una placa conmemorativa en la casa donde estableció su vivienda con su familia | El patio de San Basilio, 12 acoge un espectáculo flamenco en recuerdo a esta figura del arte jondo

A punto de cumplirse un año de la muerte del cantaor Francisco Díaz García, Curro de Utrera (1927-2015), Córdoba le ha rendido homenaje. Y lo ha hecho a través de una placa conmemorativa en la calle de Enmedio, 26, donde el artista sevillano asentó su vivienda en Córdoba. En el acto, la viuda del cantaor ha estado acompañada de la alcaldesa de la ciudad, Isabel Ambrosio.

A pesar de su origen sevillano, el cantaor se erigió como el abanderado de los cantes de Córdoba. Desde su fallecimiento el 20 de junio de 2015, el mundo del flamenco pedía este reconocimiento a quien se convirtió en la figura principal de la que aprender las alegrías de Córdoba. Y, finalmente, se ha conseguido.

Curro de Utrera se instruyó en el flamenco a una edad muy temprana. Con tan sólo nueve años ya recorría tabernas y ferias de Sevilla y de Cádiz. Este pronto desembarco en el mundo del flamenco vino provocado por el encarcelamiento de su padre, debido a su ideología de izquierdas. En sus comienzos, caminó de la mano de Juanito Valderrama y pasó a llamarse Curro El Toleano.

En 1958, ya como Curro de Utrera, ganó el premio del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba y grabó su fandango más universal: Ganó mi bravo velero. Durante los años 60 viajó con los más grandes del flamenco de la época, como Niña de la Puebla, Lola Flores o Fosforito, y vio nacer la leyenda de Camarón de la Isla. En 1974, Córdoba inauguró la peña flamenca en honor al cantaor y en 2001, fue honrado con el Día de Andalucía.

Curro de Utrera murió justamente en la Noche Blanca del Flamenco de 2015. Y en La Víspera de la presente edición ha sido el protagonista de los primeros actos. Tras el descubrimiento de la placa, el patio de San Basilio, 12 ha acogido un espectáculo de cante, baile y guitarra de la mano de los cantaores Rafael Ordóñez y Antonio de Pozoblanco, la bailaora Carmen Ordóñez y el guitarrista Rafael Trenas Hijo. Curro de Utrera siempre será recordado como el cantaor más veterano del flamenco que había llegado en activo hasta el último de sus días.

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