29 de julio de 2002: 15 años de 'Aserejé'

.

Una España recién estrenada en el euro. En Córdoba, el popular Rafael Merino a cargo del Consistorio. Sólo un año después le sucedería Rosa Aguilar, cuando la dirigente política aún se encontraba en las filas de Izquierda Unida. El proyecto de rehabilitación del Teatro de la Axerquía ya empezaba andar y la ciudad estrenaba su Consorcio de Turismo. Pero en la feria de 2002 se empezó a fraguar algo mucho más importante que todo esto. Un hito que situaría a Córdoba en el panorama de la música: la publicación del exitoso Aserejé. Un fenómeno mundial a la altura de La Macarena, de Los del Río.

Como autor, Manuel Ruiz Queco, quien acababa de producir el álbum Ciudad de las ideas, de Vicente Amigo. Con Aserejé, Queco versionó -a su manera- el primer rap de la historia de Sugar Hill Band y dio vida a una de las canciones del verano de aquel año. Tal y como él mismo explicó, el estribillo ya rondaba por su cabeza, pero eran sus hijos quienes lo cantaban. Buena parte de la letra ya estaba ahí. Poco después, Queco conoció a Las Ketchup (Pilar, Lola, Lucía y Rocío Muñoz), hijas del guitarrista El Tomate. Cansado de producir para otras discográficas como Sony Music o Universal Music, Queco decide crear su propia empresa, que inauguró con la publicación del disco Hijas del Tomate.

Pero Aserejé no son sólo tres voces al ritmo de una letra que debe cantarse como un trabalenguas. Aserejé es más Aserejé si le acompaña el baile que, como todo lo excepcional, surge de la casualidad y la espontaneidad. Y Queco lo relata al detalle: “Me dice un tío de Sony Music: 'Vamos a una convención a Miami y deberíamos tener un vídeo para que allí las vean'. Bueno, pues nos vamos a mi estudio, que tengo una camarita semiprofesional, pongo dos focos y les digo a las chicas: 'Eah, vamos a cantar esto y os movéis un poco a vuestra manera'. Y una me dice que va hacer no sé qué con las manos, la otra que se va poner la palma en la frente un poco como Rosario Flores… un pollo, vamos. Total, que les dije que se olvidaran de las estrofas y que se centrasen sólo en un poco de conexión entre ellas durante el estribillo. Dicho y hecho: lo clavaron a la primera. Yo me quedé… en fin, vamos a mandar el vídeo. Me llaman dos o tres días después y me dicen: '¡Tío, todo el mundo baila esto!' Son cosas inexplicables”.

https://youtu.be/V0PisGe66mY

Y así llegó el exitoso Aserejé. Para muestra, algunos datos: el tema llegó a ser número uno en más de 27 países, fue grabado en siete idiomas, se vendieron más de siete millones de copias y llegó a estar en el puesto 103 de la lista de los temas más vendidos de la historia de la música. Además, la canción Aserejé fue incluida en el videojuego EyeToy: Ritmo Loco; y poco tiempo después, en Just Dance 4 como baile y karaoke en el mismo tiempo.

Hay más: en 2002, Las Ketchup consiguieron el Premio Ondas como Grupo Revelación y el Premio Amigo como Artista revelación femenina española. Un año después se hicieron con el Premio Billboard latino al Mejor álbum pop de nueva generación con Hijas del Tomate y con el galardón a la mejor canción tropical-salsa radiada por un grupo con Aserejé. Entre otras premios, las cordobesas fueron las primeras en recibir el Premio MIDEM de Rompedores de fronteras, un galardón entregado por la Comisión Europea al disco más vendido fuera de sus país de origen.

Sin embargo, el abrumador éxito de Las Ketchup -que fueron una de las 20 palabras más buscadas en Google en 2002- se fue apagando poco a poco. Y es que el siguiente sencillo del disco, Kusha las payas, no tuvo la acogida que tanto la discográfica como el grupo esperaban. Ya en 2006, y cuando el trío pasó a ser cuarteto con la incorporación de Rocío, las cordobesas lanzaron su segundo álbum titulado Un Blodymary, que tuvo una buena cogida al principio. Pero se quedó sólo en eso. En el Festival de Eurovisión de ese año, Las Ketchup fueron las encargadas de representar a España. Y lo hicieron con la canción Un blodymary, pero no pudieron alcanzar más allá del puesto 21 de 24.

Actualmente, el grupo se encuentra realizando una gira internacional por Perú tras su paso por Noruega. Pero no son los únicos lugares que reciben con los brazos abiertos a Las Ketchup. Rusia, Francia o Suecia son otros países que aún siguen bailando el Aserejé. De hecho, una de las últimas actuaciones recogidas por el grupo fue la que se produjo el pasado año en la primera semifinal del Melodifestivalen 2016 en Gotemburgo, una gala que sirvió para seleccionar a los representantes de Suecia en el festival de Eurovisión.

https://youtu.be/C79qTHKQ_WI

Etiquetas
stats