WWF pide agilizar las obras en la A-4 y la N-420 para frenar los atropellos de linces

Ejemplar de lince ibérico.

WWF España confía en las obras que se deben llevar a cabo en la autovía A-4 y en la N-420 que une Cardeña y Montoro para frenar el número de atropellos de linces ibéricos que viven en el entorno de Sierra Morena en la provincia de Córdoba y de Jaén.

El responsable del Programa de Especies de WWF España, Luis Suárez, ha explicado recientemente a Europa Press que, en una reunión llevada a cabo con la Dirección General de Carreteras, se confirmaba el inicio de las obras en la carretera A-4 vinculadas al programa Iberlince, mientras que se están tramitando y a punto de licitarse los trabajos en esta vía fuera del proyecto y en la N-420 que une Cardeña y Montoro (Córdoba).

“Son lugares de sobra conocidos, en los que tenemos una concentración muy alta de atropellos que se podría evitar. Todavía hay que acabar las obras en estos puntos”, ha apuntado.

Para el experto, el principal reto para 2019 es “agilizar” la ejecución de las obras en los puntos negros y empezar a trabajar en otras zonas del territorio donde vayan apareciendo distintos puntos negros.

En concreto, ha advertido de que está empezando a aparecer otro punto negro en la carretera A-4 a la altura de Almuradiel, en Ciudad Real. “Hay que trabajar sobre todo en esos puntos negros”, ha sentenciado.

“En otros puntos del territorio vamos a tener una mortalidad un poco difusa, porque hay tantas carreteras que en cualquier pueden morir. Siempre va a haber un goteo de animales muertos, es imposible intervenir en cualquier carretera, pero sí trabajar en los puntos en los que hay varias muertes”, ha señalado Suárez.

Atropellados 27 linces

Al menos 27 linces han fallecido atropellados en 2018 en España, lo que supone el “segundo año con mayor número de atropellos de la historia”, un dato que para WWF “sigue siendo negativo”.

Luis Suárez ha destacado que el número total de linces fallecidos en 2018 “debe estar por encima de los 30” y que la caza furtiva de esta especie “ha sido escasa”, ya que “no ha habido datos muy significativos” en este aspecto. Sin embargo, este domingo ha sido localizado el cadáver del lince Márvel, que contenía más de 300 plomos de escopeta en su interior.

“Seguimos teniendo una cifra de atropellos bastante alta, aunque el porcentaje respecto al total baja porque el número de linces sigue creciendo”, ha subrayado el experto. En este sentido, Suárez ha hecho hincapié en que el 20% de los casos registrados de atropellos de lince ibérico en España ha sucedido en dos puntos negros de carreteras de Andalucía.

A pesar del alto número de muertes de linces por atropellos, el experto de WWF ha querido transmitir que las “cosas avanzas” y que la evolución de la población de esta especie “en general es positiva”. “Eso es un dato a celebrar”, ha sentenciado. En el año 2018, según datos provisionales facilitados a Europa Press por el Ministerio de Transición Ecológica, han nacido “unos 125” cachorros de lince ibérico.

Con estos nuevos nacimientos, fuentes del Ministerio prevén “con muchas precauciones” que el censo total de linces en España en 2018 sea superior al de 2017, “con unos 650 linces frente a los 600 del año anterior”.

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