Los vecinos de San Agustín se concentran y alzan la voz tras el desvío de fondos del barrio hacia la fachada de El Arcángel
La Plaza de San Agustín ha sido escenario este miércoles de una protesta vecinal que ha sido convocada por la Asociación Galea Vetus. Los residentes se concentraron frente al inmueble número 5 para denunciar la decisión del Ayuntamiento de Córdoba de desviar fondos destinados a su rehabilitación hacia las obras de la fachada del estadio El Arcángel. En esta manifestación, los vecinos expresaron su indignación ante lo que consideran “un nuevo abandono institucional” de un barro señero del Casco Histórico.
El origen del conflicto reside en una modificación de crédito de la Gerencia Municipal de Urbanismo, que detrayó 600.000 euros de varios proyectos para financiar el cierre de las fachadas del estadio El Arcángl. Pilar García, presidenta de Galea Vetus, ha detallado a este periódico que de esa cuantía, 250.000 euros correspondían al equipamiento de la casa número 5 de San Agustín. A esta cifra se sumarían otros 98.000 euros presupuestados a principios de año y que, según la asociación, también han “desaparecido”.
20 años tratando de intervenir en el inmueble
Dicha indignación no es nueva, ya que el edificio de la Plaza de San Agustín número 5 fue expropiado hace casi 20 años durante el mandato de Andrés Ocaña y desde entonces espera una intervención. Pilar García ha recordado que el barrio lleva dos décadas “detrás de que se ejecute lo que nos habían prometido”. Incluso se han mencionado también episodios previos de frustración, como la devolución de fondos europeos destinados a este proyecto.
Es por ello que la presidenta de Galea Vetus ha explicado que su barrio “no está aquí solamente para cruces”, ya que, a su juicio, el Ayuntamiento de Córdoba prioriza el aspecto festivo sobre sus necesidades estructurales. Tanto es así que Pilar García ha subrayado que San Agustín “no puede ser tratado simplemente como un decorado para eventos turísticos o celebraciones tradicionales”. Para los residentes, el desvío de dinero para “maquillar” la fachada de El Arcángel es una prueba de que el patrimonio del centro es “una prioridad secundaria para el actual gobierno”.
La situación se vio agravada en las denuncias vecinales por los problemas cotidianos que padece la zona, destacando la creciente “turistificación” y “la proliferación de licencias para apartamentos turísticos”. Galea Vetus ha denunciado que mientras se retiran inversiones en equipamiento para el barrio, los vecinos tienen cada vez más dificultades para residir en el Casco Histórico. “Todo tiene que ver con todo”, señaló García, vinculando la falta de servicios básicos con el deterioro del tejido vecinal frente al empuje del turismo masivo.
Un punto especialmente crítico para los manifestantes fue la falta de transparencia en la comunicación de esta decisión presupuestaria. Pilar García ha asegurado a este periódico que la asociación se enteró “de casualidad” del cambio de planes, ya que no hubo ninguna comunicación oficial ni en el seno de la asociación ni en el Consejo de Distrito. Los vecinos han lamentado que una decisión de tal calado para la vida del barrio se adoptara “con nocturnidad y alevosía”, sin diálogo previo con los afectados.
Las explicaciones dadas por el gobierno local tampoco han convencido a los vecinos tras una reunión reciente a la que asistió Miguel Ángel Torrico, de Urbanismo. Según el testimonio de Pilar García, la respuesta municipal fue que este año “no se va a hacer nada” con la casa de San Agustín y que el dinero presupuestado se echaría en un “cajón roto”.
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