Los sindicatos quieren incluir la Ley Rider en el convenio de hostelería de Córdoba, que está en negociación

Un trabajador de Glovo en el estado de alarma

Los sindicatos presentes en la mesa de negociación del Convenio de Hostelería de Córdoba plantearán la aplicación de la llamada Ley Rider este mismo año, para que sus beneficios para los repartidores quede reflejada en el acuerdo sectorial. El Gobierno ha aprobado este martes el decreto que regula este trabajo, por lo que las empresas de reparto tendrán tres meses desde la publicación en el BOE para regularizar la situación de los riders.

En Córdoba se desconoce cuántos trabajadores realizan esta labor para las cuatro compañías que operan en la provincia (Glovo, Deliveroo, Uber Eats, que lo hacen a través de autónomos, y Just Eat, que funciona con asalariados). A principios de 2020 eran unos 150, aunque con el estallido de la pandemia, el número de riders se ha multiplicado, coincidiendo con la explosión del reparto a domicilio de comida por parte de decenas de restaurantes de Córdoba.

Sin datos absolutos, lo que sí está definido es su papel dentro del convenio sectorial de Córdoba: en 2019 se incluyó a los repartidores en el acuerdo de la hostelería, que estaba vigente hasta el pasado año y que ahora se está negociando entre patronal y sindicatos.

En Córdoba, según datos facilitados por CCOO a este periódico, hay 13.000 empleados directos y hasta 15.000 autónomos que se benefician del convenio de la hostelería. Dentro de los autónomos están, al menos hasta la aplicación de la Ley Rider, los repartidores, cuyo estatus no ha cambiado en la mayoría de los casos a pesar del varapalo judical que han sufrido empresas como Deliveroo o Glovo, condenadas por mantener a sus trabajadores en régimen de "falsos autónomos".

Tampoco ha afectado demasiado que la Inspección de Trabajo abriera expediente en febrero de 2020 a Glovo por la situación de un total de 217 riders que realizaban entregas en la provincia de Córdoba a través de esta aplicación. Esta empresa, junto a Deliveroo, ha sido la más beligerante contra la Ley Rider, llegando incluso a abandonar la patronal CEOE después de que ésta apoyara la normativa.

En el lado contrario está Just Eat, la más veterana de estas aplicaciones y que en Córdoba trabaja con restaurantes que tienen su propio servicio de reparto o a través de terceras empresas especializadas, como Mission Box, que cuenta con asalariados.

Glovo, por su lado, opera en la ciudad desde abril de 2018. Deliveroo comenzó a operar en Córdoba en abril de 2019, mientras que Uber Eats, por su parte, desembarcó en Córdoba en octubre de 2019.

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12 de mayo de 2021 - 05:30 h
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