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“Hoy he vuelto a vivir”: José Carlos, cordobés que viajaba en el AVE del accidente ferroviario de Urda

Agentes de los Servicios de Emergencias trabajan en el lugar del accidente

Jesús Ventura

28 de octubre de 2026 17:40 h

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Continúan saliendo los testimonios de cordobeses que han vivido en primera persona el trágico suceso ocurrido en la estación de Urda, en la provincia de Toledo. José Carlos García, vecino de Pozoblanco, viajaba en el vagón cinco del AVE que chocó contra el Iryo en la mañana de este 28 de octubre. En declaraciones a COPE Pozoblanco, el viajero pozoalbense ha relatado la incertidumbre y los momentos de angustia tras un accidente que ha costado la vida de más de 60 personas, por el momento.

El pozoalbense subió al AVE de las 8:00 de la mañana en Madrid con destino a Córdoba por motivos de trabajo. Tenía asignado un billete en el vagón número cinco, junto a la ventana del lado izquierdo. “Hoy he vuelto a vivir. La verdad es que esto se trata de la suerto”, confesó entre lágimas al recordar lo fortuito que fue resultar prácticamente ileso.

El choque se produjo de forma repentina, desatando el pánico y la confusión dentro del tren. “Estábamos todos un poco modo shock”, explicó José Carlos, recordando la polvareda acumulada junto al cristal y las escenas de pánico en las que algunos pasajeros intentaban romper las ventanas a patadas para salir. Tras calmarse la situación, los ocupantes del coche se ayudaron mutuamente para recuperar sus pertenencias y salir por la puerta trasera.

La evacuación del tren se realizó hacia el campo a través de una apertura en la valla perimetral que protege las vías. Una vez en el exterior, los supervivientes se apartaron hacia la parte baja del terraplén y contemplaron la magnitud del siniestro. “No era agradable mirar aquello”, señaló al rememorar la impactante masa de hierro deformada en la que habían quedado convertidos los coches más afectados.

Resguardados en la zona de seguridad improvisada, los viajeros aguardaron la llegada de las asistencias mientras comprobaban el estado de otros heridos. “Uno tiene la desgracia de ver que hay personas que no tienen la misma suerte”, lamentó al describir la presencia de contusiones, cortes con abundante sangre y fracturas entre quienes viajaban más expuestos o desprevenidos en el momento del impacto.

Posteriormente, los viajeros fueron trasladados al pabellón municipal de Urda, donde efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil y voluntarios del pueblo se volcaron proporcionando agua y bocadillos. Sin embargo, la instalación provisional se vio desbordada ante la cantidad de afectados. Debido a la saturación de los sanitarios locales, se recomendó a los heridos leves trasladarse a centros hospitalarios de Madrid.

Acompañado por su hija, que se desplazó hasta la zona para recogerlo, José Carlos puso rumbo a la capital para someterse a un chequeo médico por las fuertes contusiones sufridas. Tras haber podido telefonear a sus allegados poco después del choque para tranquilizarlos, el cordobés mostró su profundo agradecimiento. “Gracias a Dios, puedo seguir disfrutando de mi familia”.

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