Córdoba suma cuatro muertes atribuibles a las altas temperaturas desde junio
El inicio de los meses más cercanos al verano -incluido la primera parte de junio- dejaron un panorama en Córdoba muy poco alentador, ya que las altas temperaturas iban creciendo por encima de la normalidad. Esto ha hecho que el impacto del calor sea más notable en la ciudadanía y así lo ha hecho saber los últimos datos del sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Tanto es así que Córdoba ha registrado un total de cuatro defunciones atribuibles al exceso de temperatura desde el pasado 1 de junio hasta el 5 de julio.
Pese a que no hay oficialidad de ningún fallecimiento por golpe de calor -sí que lo ha habido tal y como ha confirmado el consejero Antonio Sanz en una comparecencia ante la prensa el pasado lunes 6 de julio-, estos datos se tratan de estimaciones por el exceso de mortalidad atribuible a las altas temperaturas. Y también que en algunos casos hay personas que fallecen y que han estado expuestas al calor, pero que no constan como origen principal del deceso.
Esta circunstancia explica por qué la mortalidad suele cebarse con los colectivos más vulnerables, como personas mayores o con enfermedades crónicas respiratorias o cardiovasculares. En junio, por ejemplo, el mayor impacto regional se vivió en la recta final del mes.
Así las cosas, el indicador ha reflejado una tendencia al alza en la mortalidad vinculada al clima caluroso de toda la provincia de Córdoba. De las cuatro muertes contabilizadas, una se produjo durante el mes de junio, mientras que las otras tres restantes han tenido lugar en apenas los cinco primeros días de julio, justo coincidiendo con la intensificación de las olas de calor que han azotado a la extensión cordobesa.
Unos datos que cambian con respecto a 2025
Por otro lado, esta herramienta permite ver el histórico de según qué provincia o comunidad autónoma. Y esto certifica que ha habido un incremento notable en cuanto a fallecimientos de esta índole se refiere. Entre junio y los primeros días de julio de 2025, Córdoba solo registró una muerte atribuible a las altas temperaturas.
Más allá de los fallecimientos directamente vinculados al calor, el informe MoMo revela que la mortalidad general en Córdoba también ha superado las expectativas. En lo que va de periodo, se han observado 1.359 defunciones en la provincia, lo que supone un exceso de 18 muertes por todas las causas respecto a la media estimada de 1.341 fallecimientos para estas fechas.
En lo que respecta a nivel regional, la situación no decae. Andalucía acumula ya 110 defunciones atribuibles al calor desde el 1 de junio, lo que representa 16 fallecimientos más que en el mismo tramo de 2025, cuando se contabilizaron 94 muertes hasta el 5 de julio. El peso de este incremento recae especialmente en un mes de junio muy severo, que concentró 72 muertes frente a las 49 del año pasado.
Por otro lado, análisis detallado por días muestra que el impacto más duro se ha concentrado en las últimas jornadas. En el conjunto de la comunidad andaluza, el dato más alto de la serie de 2026 se registró el pasado 5 de julio, con 11 muertes en un solo día, seguido de cerca por los días 3 y 4 de julio con nueve fallecimientos cada uno.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de seguir las recomendaciones ante las alertas por calor. Aunque el sistema de monitorización analiza todas las causas de mortalidad, la correlación entre los picos de temperatura y el aumento de las defunciones es una realidad estadística que este año la está sufriendo Córdoba en especial.
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