Comienzan los primeros ensayos de costaleros en Córdoba

Primeros ensayos previos a la Semana Santa de Córdoba 2022

Cuando el 21 de abril de 2019, Domingo de Resurrección, el paso de palio de la Virgen de la Alegría hacía su entrada en la parroquia de Santa Marina nadie podía imaginar todo lo que vendría después. La Covid 19 obligó a suspender las procesiones de Semana Santa en los años 2020 y 2021, dejando por delante un futuro muy incierto para la celebración de esta fiesta, caracterizada en gran medida por la aglomeración de miles de personas. Sin embargo, en este 2022 que apenas acaba de comenzar -aún con los coletazos de la sexta ola-, las perspectivas son muy diferentes y las hermandades de Córdoba ya preparan la próxima Semana Santa, extremando eso sí, la cautela en todos sus actos.

Prueba de ello son los ensayos de costaleros, que desde este fin de semana han comenzado a transitar por las calles de la ciudad. Para su desarrollo, las distintas hermandades han seguido al pie de la letra las recomendaciones que desde la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía se han marcado para su correcto funcionamiento. La presentación del certificado Covid o el uso de mascarillas tipo FPP2 son algunos de estos requisitos, que en el caso de hermandades como la Esperanza -que realizó su primer ensayo de costaleros el pasado viernes- o las hermandades del Resucitado y el Calvario -en la mañana y tarde de este domingo, respectivamente- se han cumplido en la mayoría de los casos.

Sin embargo, no son pocos los capataces y costaleros que desde la publicación de estas recomendaciones han mostrado su disconformidad con estas medidas, ya que en muchos casos dificultan el correcto desarrollo de esta actividad, que se realiza bajo unos condicionantes muy concretos. Así lo han manifestado varios capataces y costaleros consultados por CORDÓPOLIS, los cuales consideran que dichas medidas son una forma de “guardar las apariencias” de cara a la opinión pública. De hecho, por ejemplo, no está del todo clara la efectividad del uso de la mascarilla debajo de los pasos, donde las temperaturas y el nivel de humedad suben considerablemente en un espacio de reducidas dimensiones, lo que incluso podría llegar a ser contraproducente. De esta forma, no será raro ver cuadrillas de costaleros donde no se siguen estas recomendaciones, quedando a criterio del propio costalero el cumplirlas o no.

Ausencias por miedo al contagio

Por otro lado, uno de los principales problemas que están teniendo muchos capataces a la hora de configurar las distintas cuadrillas es la ausencia de costaleros por el miedo a posibles contagios. Y es que, a pesar de que en Andalucía -y más concretamente en Córdoba- el porcentaje de vacunados es muy alto, algunos costaleros han preferido esperar a que la pandemia esté más controlada para meterse debajo de un paso de Semana Santa. Así, en esta ocasión, dejarán guardados el costal y la faja a la espera de que la situación mejore de cara al futuro y puedan volver a desarrollar esta actividad con todas las garantías. 

En definitiva, aunque a finales de 2021 ya pudieron verse las primeras salidas procesionales desde el estallido de la pandemia -como fueron las extraordinarias de la Virgen de la Salud o la Virgen de la O-, las hermandades de Córdoba ya caminan con paso firme hacia una nueva Semana Santa, que, en esta ocasión y si la pandemia no lo evita, supondrá el regreso a las calles de una de las tradiciones más arraigas y queridas del calendario festivo cordobés.

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