Buscan un piso para la madre desahuciada con tres hijas que se han tenido que separar

Isabell fue desahuciada con sus tres hijas menores el pasado viernes

Vecinos de Valdeolleros, en colaboración con el grupo de Cáritas de la parroquia de San Acisclo, están en búsqueda de un piso que pueda servir para que Isabelle, la mujer desahuciada el pasado viernes junto a sus tres hijas menores, puedan seguir viviendo en el barrio y que las niñas sigan el curso escolar. Tras el lanzamiento, la solución de urgencia que se le ha dado a esta mujer es vivir en una habitación de un piso compartido, donde está junto a su hija mayor, de 14 años. Mientras, las dos pequeñas, de 3 y 7 años, han sido enviadas provisionalmente con unos familiares a Alcaracejos ante la falta una vivienda con espacio suficiente.

Por ello, los vecinos del barrio en el que Isabelle vivía desde hace tres años -hace ocho que llegó a España desde Costa de Marfil-, han reaccionado ante su desahucio y, junto a una trabajadora social de Cáritas, se han reunido con Isabelle este mismo lunes en la parroquia de San Acisclo, para conocer de primera mano su situación actual y ayudar a encontrar un piso en Valdeolleros, donde poder reunir de nuevo a sus hijas y que estas sigan su vida y sus estudios.

Isabelle y sus tres hijas fueron desahuciadas el pasado viernes del piso alquilado donde vivían, al no poder hacer frente al pago y por una orden judicial que tuvo en cuenta la situación de vulnerabilidad que también afectaba a la propietaria de la vivienda, que la necesitaba bien para vivir o bien como medio de obtener ingresos. No obstante, al día de la fecha del lanzamiento, Isabell y sus tres hijas menores no tenían una alternativa para tener techo. Y, de urgencia, se le ofreció la habitación en un piso compartido donde ahora están la madre y la hija mayor, mientras que las dos pequeñas han sido enviadas con familiares a Alcaracejos.

“Posibilidad de ayudarle con el alquiler”

Desde la Asociación Vecinal de Valdeolleros, explican a este periódico que “desde Cáritas han planteado la posibilidad de ayudarle con la mensualidad de un piso asequible que se encuentre en el barrio”. Por eso, buscan un inmueble en la zona, de manera que la hija mayor siga sus estudios en el IES Grupo Cántico y la niña de 7 años en el colegio Hernán Ruiz, como hasta ahora.

Así, los vecinos realizan la búsqueda en el barrio, para dar con un piso que esté vacío, que así sea más barato y donde Isabelle pueda meter los muebles y otras pertenencias que tuvo que sacar antes de ser desahuciada y que llevó hasta donde vive su hermano en Puente Genil. Ahora, con sus cosas por un lado y dos de sus hijas por otro, con la ayuda de vecinos y Cáritas trabajan para poder reiniciar su vida de nuevo juntas.

“Vamos a hacer lo posible por encontrar una vivienda, aunque sea pequeñita, en el barrio, que se pueda alquilar”. Y, además, desde Cáritas “van a ver la posibilidad de inserción laboral para Isabelle”, cuyo último contrato de trabajo venció el pasado 31 de diciembre.

“Desde la asociación vecinal y el Grupo de Cáritas de la parroquia San Acisclo de Valdeolleros no podemos entender por qué desde la Delegación de Servicios Sociales del Ayuntamiento y desde la Agencia de Vivienda y Rehabilitación (AVRA) de la Junta no se ha buscado una solución habitacional estable a la que tiene derecho esta familia según la legislación vigente establecida durante la pandemia y prorrogada hasta 2024”, denuncian en un comunicado.

En ese sentido, critican que la administración “no haya hecho nada en tres meses, para evitar esta injusta situación para unas personas empobrecidas (ahora se llama vulnerables), vecinas de nuestro barrio, dado que el desahucio se resolvió judicialmente a final de diciembre”.

“Desde Cáritas parroquial y diocesana hemos contactado con Isabell para buscarle soluciones urgentes a las necesidades de alimentación y ropa y recursos económicos, a la vez que nos plantearemos la posibilidad de trabajo digno y un piso decente para estas cuatro personas, vecinas nuestras desde hace tiempo”.

Por último, urgen al Ayuntamiento de Córdoba “para el seguimiento y terminación del proyecto que se inició con la anterior corporación para convertir dos pabellones del antiguo Hospital Militar en Centro de Alternativas Habitacionales, un equipamiento social básico para las familias que se quedan sin casa”.

La Agencia de la Vivienda no interviene

A este respecto, desde la Junta de Andalucía señalan que este desahucio pertenece al ámbito privado, al haberlo instado una persona que tiene una acuciante necesidad habitacional. Apuntan que “AVRA no tenía ningún conocimiento de este caso hasta que lo ha conocido a través de los medios de comunicación. Y tampoco puede dar respuesta a la familia afectada. La solución debe pasar por los Servicios Sociales”.

Sostienen que para que AVRA pudiera facilitar una solución habitacional a la familia afectada, tendría que proponerlo el Ayuntamiento a través del Registro Municipal de Demandantes de Vivienda, y además, tendría que haber alguna vivienda disponible que se ajustara a las necesidades y al perfil de dicha unidad familiar.

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