Una inversión millonaria para ampliar el vertedero al que va la basura de toda la provincia
Una apuesta más para situar a Córdoba a la cabeza de la economía circular en Andalucía. La Empresa Provincial de Residuos y Medioambiente (Epremasa) puso en marcha un proyecto de obra pública dentro del Complejo Medioambiental de Montalbán. La actuación consiste en la creación de dos instalaciones independientes adicionales -que se unirían a las dos ya existentes-, denominadas técnicamente como plantas de tratamiento de la Fracción Orgánica Selectiva (FORS) y de la Materia Orgánica Recuperada (MOR). Esta iniciativa supone una inversión total estimada de 229.136.941,73 euros -impuestos incluidos-.
Por otro lado, el contrato tiene una vigencia total de 26 años -un año para la redacción del proyecto y su posterior construcción, y 25 para su explotación- y busca garantizar la eficiencia del sistema provincial de gestión de residuos domésticos de Córdoba. De hecho, estas infraestructuras están diseñadas para dar cumplimiento a los objetivos marcados por la legislación española, que obliga a reducir el residuo destinado a vertedero al 10% para el año 2035, promoviendo la valorización tanto energética como material de los biorresiduos.
La primera planta: biometano y fertilizantes
La planta de FORS, cuya construcción se considera una prioridad dentro del cronograma, tendrá una capacidad de 25.000 toneladas anuales. Esta instalación recibirá los residuos procedentes de los contenedores de recogida selectiva -incluyendo biorresiduos de cocinas, restaurantes y mercados- para someterlos a un proceso avanzado de digestión anaerobia -es decir, proceso biológico natural en el que microorganismos descomponen materia orgánica sin oxígeno- tanto por vía seca como líquida.
El principal recurso generado será el biometano, un gas renovable que se inyectará directamente en la red de gas natural tras pasar por un sistema de purificación o upgrading en la estación de conexión prevista. Además, el proceso producirá fertilizantes orgánicos sólidos y líquidos de alta calidad para su uso en el sector agrícola.
La segunda planta: bioestabilización
Por otro lado, el Complejo Medioambiental de Montalbán albergará la planta de bioestabilización, con una capacidad de hasta 55.000 toneladas anuales. Esta instalación tratará la materia orgánica que aún se recupera del contenedor gris mediante un sistema de compostaje aeróbico automatizado -es decir, diseñado para acelerar la descomposición de residuos orgánicos-. El objetivo fundamental de esta segunda planta es estabilizar biológicamente el material para reducir su carga biodegradable antes de que llegue al vertedero.
Asimismo, el objetivo también es minimizar las molestias en el entorno. Es por ello que ambas plantas compartirán un avanzado sistema de desodorización y biofiltración. Todas las zonas de proceso trabajarán en depresión para captar el aire y tratarlo en una línea de depuración multietapa.
Este despliegue cuenta con el respaldo financiero parcial del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) del Gobierno de España, financiado con fondos de la Unión Europea. Debido a esta financiación, el proyecto debe cumplir estrictamente con el principio de “no causar un perjuicio significativo” al medioambiente, asegurando la mitigación del cambio climático y el uso sostenible del agua en todas las fases de construcción y explotación.
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