El agua que entra por la que sale: cómo se tratan de resolver las filtraciones en el embalse de Martín Gonzalo

Puente Romano de Córdoba

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha informado sobre los problemas que viene arrastrando desde hace décadas uno de los embalses más importantes de la provincia de Córdoba, el Martín Gonzalo en Montoro. También de que se va a activar el plan de bombeo para que el agua que actualmente pierde la presa, y que se usa como caudal ecológico, pueda ser bombeada de nuevo.

Así, la CHG asegura que en el año 2001 se detectó un problema de filtraciones en la junta de la pantalla impermeable del cuerpo de la presa, que produce una pérdida de caudal compatible con la explotación “y sin significar ningún riesgo estructural. Su eliminación completa requeriría el vaciado completo del embalse”, señala, algo que no es posible, pues de la presa beben directamente 80.000 cordobeses de la comarca del Alto Guadalquivir. 

Esta presa tiene como único usuario a la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba (Emproacsa), “conocedora de la problemática desde el momento en el que se detectó”, asegura la Confederación, que insiste en que la filtración no supone una disminución para la garantía del abastecimiento puesto que forma parte del mantenimiento del caudal ecológico que se debe dar desde la presa. 

“Solo en el caso de que estas filtraciones se incrementaran hasta suponer un riesgo para la seguridad estructural de la propia infraestructura, se plantearía el vaciado del embalse ya que de él depende el abastecimiento de 80.000 personas sin disponer de un punto alternativo de suministro de agua”, expone el organismo regulador de cuenca. 

Para controlar y disminuir las filtraciones, se vienen realizando reparaciones puntuales periódicas, concretamente en los años 2003, 2013, 2020 y 2022. Estas actuaciones requieren de la intervención de trabajos subacuáticos con submarinistas. En muchos casos, han sido importantes inversiones, como los 750.000 euros que se gastaron en 2013.

Por otra parte, el caudal mínimo ambiental determinado por el Plan Hidrológico del Guadalquivir vigente que se debe proporcionar desde la presa es de 70 litros por segundo, “muy superior al aforado en las infiltraciones. Por tanto, el caudal de las filtraciones forma parte del caudal ecológico que se da desde la presa, completándose con el caudal desaguado por los órganos de desagüe”, señala el organismo. 

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ejecutará “con carácter inminente el bombeo desde el río Guadalquivir para la garantía del abastecimiento en el sistema Martín Gonzalo, actuación declarada de emergencia por el Real Decreto Ley de Sequía”. En el marco de estas obras se ha previsto la recogida de estas filtraciones y su reintegro al embalse. Esta medida es para el momento en el que la situación pudiera ser crítica y conllevara incluso la exención del no cumplimiento del caudal ecológico al darle prioridad absoluta al abastecimiento humano, concluye el organismo de cuenca.

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