La Policía desaloja a los activistas encerrados en oficinas de Cajasur

Los activistas de Stop Desahucios, durante el desalojo. FOTO: MADERO CUBERO
Stop Desahucios exige que la entidad nombre a un interlocutor válido y pide a los colectivos sociales que saquen de allí su dinero

Unas 20 personas afectadas por problemas en el pago de sus hipotecas llevaban todo el día encerradas en sucursales de Cajasur, hasta que a última hora de la noche han sido desalojadas por la Policía Nacional, según ha informado la plataforma Stop Desahucios, que han destacado también que el desalojo ha sido muy pacífico. Los afectados exigían a la entidad bancaria que se designe a una persona que ejerza de portavoz e intermediario entre ellos y la firma financiera, algo que finalmente no ha ocurrido. Los ocupantes formaban parte de las 80 familias integradas en el colectivo Stop Desahucios que actualmente tienen sus deudas con Cajasur, integrada a través de BBK en el grupo Kutxabank.

Durante toda la jornada, los encerrados afirmaban que no abandonarían las sucursales (sitas en la calle Damasco y en el plaza de la Mosca) hasta que Cajasur no nombrase a una persona que dialogue con ellos, escuche sus demandas e intermedie por ellos. Las sucursales cerraron sus puertas en previsión de que entrasen más activistas, que sí apoyaron desde fuera a los encerrados. Hacia las tres de la tarde, agentes de la policía procedieron a identificar a los afectados, si bien a las siete seguían encerrados en demanda de sus reivindicaciones.

El portavoz de Stop Desahucios, Rafael Carmona, se quejaba esta mañana de la nula comunicación que Cajasur mantiene con los afectados de la plataforma que tienen sus cuentas en la entidad. Carmona ha exigido que Cajasur haga “como La Caixa y otras entidades que sí han establecido canales de diálogo y con las que estamos logrando soluciones para los afectados en forma de alquileres sociales y daciones en pago”.

Otro de los elementos que preocupa a Stop Desahucios es el imnovilismo con la que la antigua entidad cordobesa ha tomado la supresión de las cláusulas suelo que impiden que las cuotas de las hipotecas se sitúen por debajo de un mínimo, lo que perjudica a los clientes. “No han dicho nada de que se vaya a cambiar. Pero es que, además, ni siquiera aceptan entregar elementos tan sencillos como calendarios de amortización de hipotecas para los clientes”, ha explicado.

Por todo ello, Carmona avanza que la acción de hoy es solo el comienzo de un ciclo de manifestaciones que persigue un cambio en la política de la entidad con respecto a los afectado para las hipotecas. Y para empezar, ha aconsejado a los colectivos sociales, culturales y de apoyo, que cierren sus cuentas bancarias en Cajasur y retiren de allí su dinero.

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