El pleno de noviembre arranca entre protestas de policías, bomberos, castañeros y afectados por impagos

Policías y bomberos han protestado antes del pleno de noviembre | ALEX GALLEGOS

Estruendo de pitos, tambores y bocinas antes del pleno del Ayuntamiento de Córdoba de este mes de noviembre. Desde las 10:00 de la mañana, la entrada al edificio de Capitulares ha sido escenario de un desfile de protestas contra el cogobierno de PP y Cs protagonizadas por hasta cuatro colectivos: bomberos, policías, vendedores de castañas y afectados por impagos en una promoción de viviendas de Poniente.

Los policías y bomberos repiten protesta. Ya se plantaron ante el Ayuntamiento durante la celebración del Pleno el pasado 8 de octubre. Entonces, con una gran pitada con bocinas y una pancarta en alusión directa al alcalde, José María Bellido, reclamaron el cobro de atrasos de trabajos realizados por ambos cuerpos y que rondan entre los 1.000 y 1.200 euros a cada policía local y a cada bombero unos 2.000 euros.

La movilización de policías y bomberos reclama el abono del 0,3% acordado hace dos años, con conceptos por trabajos que ya han realizado y no han cobrado, como son la nocturnidad, los festivos o el tóxico penoso en el caso de bomberos, según denuncian.

Recuerdan que hay un acuerdo firmado entre trabajadores y Ayuntamiento, con informes técnicos que lo respaldan y que ahora el gobierno municipal cuestiona.

Por su parte, las empresas y trabajadores subcontratados para la edificación de una promoción de 166 viviendas en Poniente, cuya promotora entró en concurso de acreedores y no pagó los trabajos realizados. Este colectivo piden la mediación del alcalde, José María Bellido, y del presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU), Salvador Fuentes, para que intercedan en el conflicto en busca de una solución y no se otorgue licencia a estas viviendas mientras no se paguen los trabajos hechos.

Los afectados por estos impagos de alrededor de 1,3 millones de euros, se han concentrado ya han estado protestando ante las puertas de la oficina de CaixaBank en la avenida Gran Capitán de la capital cordobesa, y ahora lo han hecho frente a Capitulares.

Finalmente, los comerciantes de castañas también se han plantado frente a Capitulares para demandar un horario extendido y para protestar ante la medida decretada por el Ayuntamiento que les obliga a cerrar a las 18:00. Según han explicado, el horario impuesto les condena a “no vender una castaña”, ya que, tradicionalmente, “las castañas se comen a partir de las 19:00”. En este sentido, han indicado que en otras ciudades como Málaga han permitido dejar los puestos abiertos hasta las 21:00 y piden un horario similar.

Y, para terminar, media docena de activistas contra el clima también ha exhibido pancartas para advertir de la emergencia climática a la que se enfrenta el planeta.

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