Tempo presenta un ERE para toda su plantilla al no conseguir la licencia

Los trabajadores de Tempo protestan a las puertas del Ayuntamiento

Tempo Resort Sport Club no solo no volverá a abrir sino que finalmente aplicará un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a su plantilla. La empresa no ha logrado que la Gerencia Municipal de Urbanismo le conceda la pertinente licencia de actividad para la explotación de las instalaciones deportivas anexas al colegio de La Salle. Ante ello, los promotores de este negocio han comunicado ya a todos los trabajadores que se extinguirán sus contratos.

Tempo, la inversión millonaria en las instalaciones deportivas de La Salle que aún no ha podido reabrir

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La compañía contrató a unas 70 personas para explotar un enorme complejo deportivo en el que se han invertido, al menos, 11 millones de euros. "Los empresarios se han visto obligados a plantear un ERE a los trabajadores de Tempo tras un largo tiempo a la espera de que la Gerencia Municipal de Urbanismo resolviese esta situación", han asegurado desde la gerencia de esta empresa. "Se han llevado a cabo todas las reformas que se solicitaron para que el proyecto fuese desbloqueado" sin que finalmente se haya logrado la licencia. "El futuro de la empresa y de todos los trabajadores se encuentra lamentablemente en una situación muy complicada si la administración no soluciona en los próximos días este asunto", agregan.

Los trabajadores estaban en un ERTE, que finalmente ha derivado en un ERE. Muchos empleados llevan ya más de un año sin trabajar. Por ello, en las últimas semanas han protagonizado sonoras protestas en Capitulares.

Tempo Resort Sport Club supuso una inversión de al menos 11 millones de euros, abrió apenas unos meses antes del estado de alarma, que, como ocurrió con todos los centros deportivos, supuso el cierre de este espacio. Desde entonces no ha vuelto a abrir.

Tempo disponía de una declaración responsable para comenzar a funcionar. Pero en una Comisión de Licencias se propuso dejar sin efecto esa declaración responsable. Mientras, varios vecinos denunciaron las instalaciones de la zona y comenzó una batalla administrativa que no se detuvo durante el confinamiento.

Según ha podido saber este periódico, Tempo presentó un modificado y a su vez recibió la respuesta de la Gerencia, que reclamó más modificaciones, valoradas algunas en más de 200.000 euros.

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25 de marzo de 2021 - 05:30 h