“Me han llamado para ser traductora de niños ucranianos que van a traer a Córdoba”

Anna, ucraniana residente en Córdoba

Anna Kostyuk tiene 42 años y lleva 21 en Córdoba donde vive con su madre y trabaja en una tienda de globos, Globlo Planet. Antes de llegar aquí vivía en Ucrania, en Lutsk, una ciudad cerca de Polonia. Tras la guerra iniciada este jueves en el país ha recibido llamadas de todo tipo. “Me han llamado para ver si puedo ser traductora de niños que quieren traer a Córdoba”, ha explicado a Cordópolis.

Anna se ha enterado a las 6:00 de lo que estaba sucediendo en su país porque le ha llamado su familia para avisarle. Y es que en su ciudad se despertaron “con el temblor de las ventanas por el ruido de cuatro bombas”. Allí, según cuenta Anna, contaban con un pequeño aeropuerto militar “por si alguno tenía que aterrizar”.

Este jueves “todo el mundo estaba sacando el dinero de los bancos y los supermercados están cerrados”. Según cuenta los ucranianos están recurriendo a huir, sin embargo, sus tíos han desistido. “Me han dicho que después de toda la vida ahí si tienen que morir lo harán allí”.

De momento, explica que sigue teniendo comunicación con sus familiares aunque “están llegando mensajes de prohibido hablar con Whatsapp”. Según cuenta todos los ucranianos que residen en la ciudad “están destrozados porque no sabemos a dónde va a llegar”.

A Anna le han llamado también de una asociación cordobesa -de la que no recuerda el nombre- para que sea intérprete de niños ucranianos que están pendientes de venir a Córdoba. La organización trae cada verano a un niño de cada familia ucraniana, pero debido al conflicto van a traer a todos los hermanos huérfanos. “Están el permiso para traerlos”, indica. La ucraniana iba a asistir este jueves al partido de baloncesto España-Ucrania con todos sus compatriotas. Un evento que “se ha convertido en una tragedia”, pero al que igualmente han asistido para dar apoyo a su país.

Al igual que Anna y su madre, según el padrón en Córdoba -con datos de 2022- viven 440 ucranianos de los que 242 son mujeres y 198 son hombre. Vasyl Mamrai, profesor de Zhytomyr State Technological University (ZSTU) es uno de ellos. Ha venido durante una semana para un proyecto Erasmus+ en Córdoba, pero reside en una ciudad a 140 kilómetros al oeste de Kiev. Vasyl tiene dos hermanos militares, con uno de ellos ha podido hablar para despedirse este jueves. A las 5:00 su hermana lo ha llamado para informarle de la situación , también lo llamó otro hermano para informarle que la guerra había comenzado y que se ha despedido con un “puede ser la última vez que hablemos”.

“Me siento terriblemente decepcionado, había planificado este viaje hace dos meses y no pensaba que esto iba a ir a mayores sino nunca hubiera venido”, ha expresado Vasyl . El ucraniano ha declarado que conocían que la situación en su país estaba mal pero que llevaba estándolo siete u ocho años, “no podíamos imaginar que iba a estallar en guerra”. Vasyl tenía en mente volver el domingo pero ha leído que todos los vuelos están cancelados aunque tiene claro que quiere volver a su país.

Alexander es un ucraniano de 61 años que vive en Córdoba desde hace 20 años. Tenía una tienda donde vendía productos de Ucrania y Rusia en el barrio de Santa Rosa, en Córdoba, que cerró hace poco. Aquí vive con su mujer y su hijo. El nombre de la tienda era Rivne, que es su ciudad natal en Ucrania. Allí tiene a su familia, “muy cerca de la guerra. Es muy peligroso”, ha explicado a Cordópolis en la mañana de este jueves. Cuenta que, en estas primeras horas tras conocerse el ataque de Rusia a Ucrania, preocupado por lo que está ocurriendo, quiere “ver cómo podemos ayudar a la familia” y dice que quiere que se venga con él una nieta.

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