Córdoba instalará sensores por toda la ciudad para garantizar una recogida 'silenciosa' de la basura

Uno de los nuevos vehículos de limpieza de Sadeco.

¿Se puede recoger la basura por las noches sin hacer ruido? ¿Se puede hacer, además, sin contaminar? Eso es lo que va a estudiar la empresa municipal de residuos de Córdoba Sadeco, que ha recibido ya una subvención de los fondos Next Generation para implantar una red de al menos 120 sensores por toda la ciudad de Córdoba con los que hacer un mapa del ruido y la contaminación, principalmente nocturna o en horarios de descanso, que provoca su actividad.

Sadeco acaba de licitar la contratación de un proyecto que ha denominado “monitorización de huella de carbono y emisiones acústicas generadas por los servicios municipales prestados por la empresa”. El presupuesto es de 780.000 euros y el objetivo está claro: medir los niveles de CO2 y de ruido de los vehículos de Sadeco. El objetivo es “que se puedan proponer alternativas tecnológicas a los sistemas de recogidas tradicionales cuya implantación en la ciudad de Córdoba redunde en una reducción significativa de la contaminación acústica y una mejora de la calidad del aire”, resume la memoria de la iniciativa.

El Ayuntamiento ya ha recibido la primera transferencia de los fondos Next Generation para la contratación de esta “red de monitorización” que “se instalará en la vía publica de la ciudad de Córdoba, mediante 120 puntos de medición instalados junto a grupos de contenedores existentes en la ciudad y conectados mediante red Lorawan”. Además, “este proyecto se integrará en la infraestructura inteligente que desde el Ayuntamiento de Córdoba se está desarrollando en los servicios e infraestructuras municipales”.

Los sensores solo serán usados por Sadeco, según han confirmado fuentes de la compañía a este periódico. Es decir, no se usarán, al menos a priori, para medir también los niveles de ruido y de contaminación que se registran en esos 120 puntos concretos de la ciudad que se van a mapear con esta proyecto.

De hecho, la información que transmitirán los sensores a un servidor central se centrarán exclusivamente en “identificar los niveles de ruido y CO2 al paso de los vehículos de recogida de residuos realizando una modelización de la evolución de los parámetros de contaminación de manera que se pueda identificar el impacto generado por los servicios de recogida y proponer las mejoras tecnológicas a aplicar para reducir los impactos que superen los valores límites permitidos mejorando así la calidad del vida de la ciudadanía”, destaca la memoria de este proyecto, al que ha tenido acceso este periódico.

Todos los puntos de medición tendrán que instalarse junto a grupos de contenedores repartidos estratégicamente por la ciudad “para crear una red de medición representativa de la mayor superficie posible”. Los sensores se colocarán a unos 2,5 metros de altura del pavimento y se identificarán con carteles, para información de la ciudadanía. Los equipos de sensorización deberán funcionar 24 horas días 7 días a la semana por lo que deberán estar dotados de baterías que garanticen la lectura y envío de datos con la frecuencia necesaria para garantizar el cumplimiento de objetivos marcados en el proyecto.

Las empresas interesadas en el proyecto tienen de plazo hasta el próximo 10 de junio para presentar sus propuestas. Una vez recibidas, se iniciará el proceso de contratación. El objetivo es que los sensores puedan comenzar a funcionar antes de que acabe el año. No se ha establecido un periodo mínimo de trabajo antes de que Sadeco empiece a tomar decisiones sobre cómo mejorar la calidad acústica de su servicio.

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