Córdoba hace Hijo Adoptivo a Julio Anguita bajo un aplauso eterno

Los hijos y la viuda de Julio Anguita recogen la distinción como Hijo Adoptivo de Córdoba.

Córdoba le debía un homenaje a Julio Anguita (Fuengirola 1941-Córdoba 2020), el primer alcalde de la ciudad en la actual etapa democrática, referente del pensamiento y de la izquierda política en todo el país. En mayo de 2020, tras su fallecimiento, la pandemia no dejó abrir al público la capilla ardiente con los restos del político, que se instaló en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Desde el exterior, cientos de cordobeses dedicaron ese día sus aplausos a Anguita, en ovaciones tan largas como tristes, que se repitieron varias veces en esa jornada y al día siguiente, hasta que su féretro abandonó el Consistorio. Quedaba pendiente desde entonces un homenaje, un acto de gratitud de la ciudad a la que estuvo vinculado toda su vida, que la evolución de la pandemia y la fecha del primer aniversario de su fallecimiento, han hecho coincidir este 16 de mayo, en el que Córdoba le ha otorgado el título de Hijo Adoptivo para que su unión ya sea para siempre.

El Ayuntamiento de Córdoba otorgará el título de Hijo Adoptivo a Julio Anguita el 16 de mayo, al año de su fallecimiento

El Ayuntamiento de Córdoba otorgará el título de Hijo Adoptivo a Julio Anguita el 16 de mayo, al año de su fallecimiento

Y, como entonces, este domingo, han sonado esos aplausos eternos para Julio Anguita, en el momento que su familia recogía, a título póstumo, la distinción de Hijo Adoptivo para el excalde de la ciudad en el Gran Teatro de Córdoba. En este edificio, cuya recuperación inició en sus años al frente del Consistorio, representantes institucionales, su familia, partidos políticos, agentes sociales, miembros de colectivos ciudadanos, y los cordobeses que el aforo -aún limitado- ha permitido, se han dado cita en el acto organizado por el Ayuntamiento para la concesión del título que ligará para siempre al referente de la izquierda con su ciudad de adopción. Mientras, otros muchos lo seguían a través de internet en directo.

Patio de butacas en pie

La solemnidad que ha presidido el acto -con la entrada de la actual Corporación municipal bajo mazas, escoltada con la Policía Local con traje de gala y con todo el patio de butacas en pie-, solo se ha roto con los aplausos, como muestra de respeto y agradecimiento a Anguita. La música clásica de violín -que tanto amaba- ha sonado en su honor, antes de rememorar su trayectoria vital y profesional, con imágenes de sus primeros años de alcalde – “Yo no prometía nada, solo trabajar”-, hasta de sus intervenciones últimas como referente del pensamiento como figura política de la historia reciente de España.

Y, junto a ello, en nombre de la familia, las palabras más cercanas para hacer patente su recuerdo y su amor por Córdoba. Su viuda, Agustina Martín, rememoraba algunas palabras que Anguita dejó por escrito en sus libros y que le ligan a Córdoba, a la ciudad que él adoptó antes de que ella lo adoptara a él: “Amo a esta ciudad porque la siento, porque la he paseado desde niño”.

Córdoba fue la ciudad en la que vivió desde niño hasta su muerte, donde nacieron sus cuatro hijos y de la que se convirtió en el primer alcalde de la etapa democrática tras la Transición, en abril de 1979. “Creo que puedo reconocer Córdoba con los ojos tapados”, solía decir, porque gustaba de pasearla a diario, de noche muchas veces, perdiéndose por las callejuelas de la Judería. E incluso llegó a describir el punto exacto de la ciudad que quería llevarse para siempre en su retina: en la bajada de la calle Deanes hacia el Guadalquivir, con el Palacio Episcopal a un lado, al otro la Mezquita, enfrente la inmensa columna del Arcángel San Rafael, al fondo el Puente Romano y detrás la Torre de la Calahorra.

Referente de honestidad

Esos paseos que Ana Anguita, en nombre de sus hijos, ha querido evocar también para recordar el apego de su padre a la tierra que le adoptó en vida y que ahora le adopta ya para siempre. Y cómo su enseñanza ha impregnado a varias generaciones, de todas las edades, en todos los puntos del país.

Porque más allá del reconocimiento institucional, de políticos desde todas las posiciones y ciudadano, a su trayectoria y logros como alcalde y analista político , queda el reconocimiento a la persona, al referente de “honestidad en su sentido más amplio, a su amor por Córdoba”, como ha recordado el actual alcalde, José María Bellido, echando la vista un año atrás, a un momento de pura emoción, respeto y agradecimiento: el adiós al féretro de Julio Anguita hace un año, bajo un manto de aplausos eternos, como los que hoy le han vuelto a dedicar.

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16 de mayo de 2021 - 14:00 h
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