ANÁLISIS

La confluencia fragua en Córdoba, donde nunca lo hizo

Hacemos Córdoba

Córdoba es una ciudad especial para la izquierda española. Su ayuntamiento fue el primero de una capital de provincia en ser gobernado por el PCE, cuando Julio Anguita se convirtió en su alcalde en 1979. Desde entonces, y hasta el año 2015, el PCE, primero, e IU, después, fueron las fuerzas hegemónicas de la izquierda en Córdoba. El PSOE no logró hasta entonces superar a la izquierda alternativa y logró por vez primera desde 1936 la Alcaldía de la ciudad.

Córdoba es también la ciudad en la que Julio Anguita fue alcalde, un lugar, por tanto, referente para la izquierda española. De Córdoba han surgido grandes líderes de IU a nivel nacional. La propia Rosa Aguilar fue portavoz de IU en el Congreso de los Diputados antes de convertirse en alcaldesa de Córdoba. En Córdoba nació también el Frente Cívico del propio Anguita, un espacio de confluencia posterior justo al 15M en el que cohabitaron los actuales dirigentes de la izquierda española, como el propio Pablo Iglesias antes de la creación de Podemos, Juan Carlos Monedero o el actual ministro de Consumo, Alberto Garzón, coordinador federal de IU.

Por eso, todo lo que ocurre en la izquierda cordobesa tiene repercusiones nacionales. Y por todo esto el anuncio de este lunes de que en Córdoba habrá una candidatura de confluencia, donde se integrarán, junto a otras formaciones, Izquierda Unida y Podemos, ha sido tan sorprendente. En Córdoba, IU y Podemos no se han presentado de forma conjunta a unas elecciones municipales nunca. No lo hicieron en 2015 y tampoco en 2019. Lo harán, si nada se tuerce de nuevo, en 2023.

La confluencia en Córdoba llega en un momento en el que la situación a nivel estatal está más complicada que nunca. De momento, solo hay acuerdos en Navarra. En el resto de España, hay negociaciones abiertas en algunos territorios y prácticamente nulas en otros, aunque sin decisiones definitivas tomadas. Y eso es lo que convierte también a Córdoba en una nueva singularidad.

En 2015 prosperaron las confluencias en toda España. En Córdoba saltaron por los aires después de una asamblea ciudadana en la que el resto de entidades políticas se diluía. IU abandonó la negociación y la asamblea y optó por presentarse de manera individual a las elecciones municipales. Ganemos Córdoba logró más votos que IU pero no más concejales. En total, sumaron ocho ediles, cuatro cada uno, por siete del PSOE. Aunque en política uno más uno nunca suman dos, muchos de los protagonistas de aquella negociación fallida convinieron años después en que ahí se fraguó el sorpasso del PSOE y el fin de la hegemonía en la izquierda cordobesa.

En 2019, Ganemos no logró ni presentarse. Su nombre fue registrado por otra organización y la antigua asamblea ciudadana llegó tarde al proceso electoral. En ese río revuelto, IU y Podemos optaron por presentarse por separado. En esa ocasión, IU logró más votos que Podemos, pero perdió un concejal. De los cuatro de Ganemos, Podemos solo conservó dos. El PSOE se fue a ocho y hace tres años ni la suma de IU y Podemos iba a superar a los socialistas.

Desde entonces, las relaciones en Córdoba entre IU y Podemos han tenido muchos altibajos. En Capitulares las dos fuerzas políticas han colaborado, han presentado iniciativas conjuntas en el Pleno y han comparecido juntas en innumerables ocasiones. Pero poco antes de las elecciones andaluzas se registraron los primeros choques. Las negociaciones en Sevilla no fueron bien aunque prosperaron. En Córdoba, IU cedió la cabeza de lista de las autonómicas a Podemos, en un gesto que dejó a la formación por primera vez desde la autonomía sin un diputado en el Parlamento.

En los últimos meses, además, se han recrudecido los ataques entre el entorno de Pablo Iglesias, exvicepresidente y exsecretario de Podemos, y el de Sumar, la confluencia nacional que pretende Yolanda Díaz, pero que no se presentará a las próximas elecciones municipales. Eso sí, Díaz ha anunciado que apoyará a todas las confluencias, se llamen como se llamen, que vayan surgiendo por España.

De momento, en Córdoba se ha pactado ya el nombre: Hacemos Córdoba. Y se ha convocado una asamblea el sábado. Aún queda por negociar lo más difícil, los nombres. Y por saber de qué formación será el candidato o la candidata que encabece la plancha electoral.

En Córdoba, solo dos formaciones hicieron primarias: Podemos y Más País. IU tiene su proceso en marcha, aunque no culminado. Ahora, todo pasa por que tras dos comicios en los que no se pudo la confluencia en Córdoba sea una realidad.

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