La Cata del Vino menguante: de una treintena a diez bodegas en una década
La Cata del Vino Montilla-Moriles contará en su edición número cuarenta que se celebra este año 2026 con solo la presencia de diez bodegas, una representación que supone un tercio del número de firmas vitivinícolas que ha llegado a tener este evento hace apenas una década. Diversas circunstancias han atravesado los últimos diez años de historia de la Cata y han mermado la presencia de bodegas, dando como resultado esta reducción progresiva que, sobre todo, se ha hecho notable en los últimos ejercicios.
En la presentación de la edición de este año, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen anunciaba que solo una decena de bodegas acudirían este año y lo justificaba por el “año horroroso” que en 2025 atravesó el sector, por las lluvias y la proliferación del hongo mildiu en las vides, que acabó con alrededor del 50% de la producción y mermó también la actividad de las bodegas.
Hace diez años, en 2017, acudieron a la Cata del Vino 29 bodegas y un año después lo hicieron hasta 32. Con altibajos, esas cifras se mantuvieron algunos años -ya hubo 26 bodegas antes en 2016 y fueron 27 las firmas que tuvieron presencia en la Cata de 2019.
Luego, la pandemia del covid también marcó la celebración de este evento y obligó a suspender la edición de 2020. No obstante, de ese revés se recuperó la organización del evento y en 2021 volvió a celebrarse la Cata del Vino con más de una veintena de bodegas, sumando hasta 26 en la edición de 2022. Un año después se mantuvieron alrededor de una veintena.
Impagos y suspensión de una edición de la Cata
Pero los problemas internos en la DOP Montilla Moriles aparecieron entonces y las bodegas comenzaron a faltar a la gran cita en Córdoba para degustar los caldos de la comarca: las bodegas se negaron a estar en la Cata por el impago de ayudas en dos años seguidos.
Ese punto de inflexión ha marcado a la Cata del Vino Montilla Moriles, que incluso llegó a suspender la edición correspondiente al año 2024 después de posponer primero sus fechas habituales en abril y no ponerla en marcha tampoco en el otoño de ese año como en un principio se dijo.
Fue en 2025 cuando se retomó la actividad y se volvió a celebrar la Cata del Vino, con una nueva ubicación en la avenida del Alcázar y la revisión de un modelo que pretende mantener la oferta profesional con la experiencia de abrirla al público, pero evitando el horario nocturno y los botellones alrededor.
Pero el número de bodegas siguió bajando y el año pasado fueron 14 las bodegas que acudieron. Ahora, un año después, lejos de recuperar las cifras alrededor de una treintena de marcas que hace una década participaban en esta fiesta, la edición de 2026 llega marcada por la asistencia de solo diez bodegas.
El Consejo Regulador DOP defiende que “son más que suficientes”, en palabras de su presidente, Javier Martín, mientras el evento ha dado un nuevo giro este año al no requerir la compra de un ticket de entrada y evitar así la formación de colas de acceso.
La entrada al recinto será libre y, una vez dentro, cada persona podrá comprar la copa y los vinos que desee en cada expositor de manera independiente. Se celebrará entre el 23 y el 26 de abril, en horario de 12:00 a 20:00.
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